Las reparaciones de nuestro coche a lo largo de su vida
Tenemos que prestar especial atención a los elementos de seguridad - http://www.motaquip.es/

Las reparaciones de nuestro coche a lo largo de su vida

Ya sea nuevo o usado, tan pronto como adquirimos un vehículo tenemos que contar con una serie de elementos que se van a desgastar con el paso de los años y los kilómetros

Actualizado:

La compra de un coche es siempre una inversión en la que somos conscientes de que el vehículo va a perder valor tan pronto como lo saquemos del concesionario. Además del importe que desembolsamos a la hora de su adquisición y el seguro, tenemos que contar con una serie de desembolsos periódicos para mantenerlo en perfectas condiciones de uso, o por lo menos, que nos permitan una conducción segura y que nos garanticen que, gracias a su correcto mantenimiento, vamos a prolongar su vida el máximo posible.

Las revisiones periódicas del coche hay que real izarlas siempre, ya que es un punto de control para verificar el estado general del vehículo, aparte de realizar cambios de aceite, filtro de aceite, filtro de aire, y otros elementos que se desgastan con el uso y el paso del tiempo. No es posible poner unas fechas o períodos fijos a la hora de cambiar determinados elementos del coche, ya que cada modelo y marca sigue unas pautas marcadas por el libro de mantenimiento.

También influyen las condiciones climatológicas, la forma de conducir, y sobre todo los kilómetros recorridos. En principio, una revisión periódica consta de unos determinados puntos de revisión, a parte de la sustitución de algunos elementos importantes.

Cualquier elemento de un vehículo es susceptible de desgaste, por rozamiento, por degradación de compuesto, por vibración/movimiento, aunque sólo los llamados propiamente «elementos de desgaste», como la batería, neumáticos, amortiguadores, frenos (pastillas y discos), o correas son susceptibles de reemplazo preventivo.

Elementos como las bombas, por ejemplo, no están recogidos como elementos de sustitución preventiva y no se recomienda su sustitución salvo mal funcionamiento o su rotura.

En estos casos es esencial la respuesta del conductor. «Si se rompe la bomba de agua, por poner un ejemplo, el coche se calienta y se deberá parar inmediatamente, con lo cual existen muchas posibilidades de que el daño sea mínimo. Pero si el conductor no para inmediatamente el daño puede ser muy grave», nos cuenta desde el servicio de Postventa de Peugeot su director, Pedro Alegre, para quien «mantener la calma, el sentido común y reaccionar adecuadamente también es una forma de prevención».

Como norma general, las revisiones periódicas se realizan en períodos de unos 15.000 km, aunque si no recorremos esa distancia en el plazo de un año, también deberemos realizar una revisión para verificar los puntos más importantes.

El director de Postventa de Peugeot, Pedro Alegre, nos da las primeras pistas sobre aquellos cambios necesarios que tendremos que hacer según pasa el tiempo de nuestro coche, y que serían, en el primer año elementos de lubricación, y escobillas limpiaparabrisas.

Ya durante el segundo y tercer año, además del lubricante para el motor tendremos que ocuparnos en sustituir la batería, neumáticos, frenos (pastillas y discos), escobillas limpia, y climatización.

Durante su cuarto y quinto año de vida, habría que añadir una revisión del embrague, amortiguadores, y correas.

Si el coche ya tiene más de cinco años, es conveniente realizar una revisión de todos los elementos que hemos cambiado durante los años anteriores.

Pedro Alegre nos aclara que a partir del segundo año « los neumáticos son otro de los elementos que conviene revisar, son el punto de contacto de nuestro vehículo con el asfalto por lo que su importancia resulta vital». Además, el desgaste de los neumáticos sirve como un buen indicador del estado de otros elementos como la transmisión, frenos o amortiguación, dependiendo si el desgaste es uniforme o presenta ciertas irregularidades. Del mismo modo, «el estado de la batería también es importante revisarlo anualmente a partir del segundo año».

Hay una serie de elementos cuyo desgaste depende mucho de las circunstancias, como las escobillas limpiaparabrisas sufren mucho con elementos como el hielo, polvo o el sol directo. El sistema de climatización se ve afectado si hay un exceso de polvo en el ambiente, conviene revisarlo a partir del segundo o tercer año. En el estado del embrague más que en el tiempo, depende directamente del tipo de conducción. Pequeños vicios como no pisarlo a fondo a la hora de cambiar de marcha o no poner punto muerto en las paradas de los semáforos pueden acabar haciendo mella.

Un elemento fundamental para la seguridad del vehículo y al que no se le suele prestar la consideración que se merece son los amortiguadores. «Marcan la diferencia en la conducción pudiendo salir airoso de situaciones extremas ocurridas tras un volantazo, una salida de curva o un bache», nos aclara el responsable de Postventa de Peugeot.

Además de lo anterior, es muy recomendable «y casi un deber el realizar una revisión anual en el que también se analizará el estado de otros elementos importantes como la iluminación o los líquidos de servicio». En los vehículos actuales no está de más realizar una lectura de calculadores.

En cada revisión de 15.000 km. se cambia el aceite del motor y el filtro del aceite como mínimo, pero al llegar a los 30.000 también deberíamos sustituir los filtros de aire, de combustible y correas, bomba de agua, y el aire acondicionado o la dirección asistida, si estos dos últimos elementos se encuentran en mal estado.

Al llegar a los 80.000 Km también es conveniente cambiar la correa de distribución y el líquido de frenos.

Precisamente los frenos y los neumáticos son dos de los elementos a los que tenemos que prestar mayor atención, por ser dos elementos de seguridad muy importantes.