Estado en el que se encuentra la Biblioteca Central de Rivas en la que los okupas quieren celebrar Nochevieja
Estado en el que se encuentra la Biblioteca Central de Rivas en la que los okupas quieren celebrar Nochevieja - isabel permuy

Fiesta de Nochevieja en una biblioteca «okupada»

Un grupo de jóvenes se apropia de un edificio municipal y cobrará 5 euros por celebrar ilegalmente la llegada de 2015

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Habrá cotillón, «cosas para beber, comer y picar a buen precio» y todo por 5 euros. Rivas Vaciamadrid prepara una fiesta alternativa de Nochevieja. Nada fuera de lo común, salvo porque se celebrará ilegalmente en una biblioteca municipal de este ayuntamiento gobernado por Izquierda Unida. Un centro que nunca se llegó a inaugurar y que lleva «autogestionado», sin que el equipo de gobierno «haga nada al respecto», desde febrero de 2013. Sin embargo, la fiesta no tiene nada de sorpresivo para el consistorio local. De hecho el año pasado no evitó que se celebrara una fiesta similar. La «BOA CS» –Biblioteca Okupada Autogestionada y Centro Social–, situada en la avenida de Pablo Iglesias del municipio ripense, cobrará entrada y permitirá introducir alcohol a quienes lo «traigan de casa». Eso sí, en «botellas plástico» o en «latas». «Habrá churros y chocolate a precio amigo a las 5.00 horas», informan en su convocatoria de Facebook. «La fiesta comenzará a la 1:30h», matizan.

Una situación denunciada por la agrupación de UPyD en Rivas que, a través de su delegada, Ana Belén Castell, ha registrado esta misma semana un escrito en el ayuntamiento en el que solicita que se tomen «medidas para evitar esta fiesta ilegal». La formación magenta ya denunció la situación de la biblioteca «okupada» mediante un registro en el ayuntamiento cuando el edificio llevaba tomado ilegalmente un año y «no obtuvo respuesta alguna sobre este asunto», explica a ABC Castell. Un problema, que más allá de esta fiesta en concreto, UPyD lleva denunciando en la Asamblea de Madrid desde 2013. Allí ha registrado varias preguntas al Gobierno regional sobre la «situación de la biblioteca y las acciones adoptadas ante su ocupación y para garantizar las condiciones de seguridad y legalidad de uso».

La construcción de la biblioteca Central de Rivas, el nombre con el que se pensaba inaugurar, fue anunciada por Esperanza Aguirre –cuando aún era presidenta regional– en 2009. La comunidad se comprometió entonces a que la financiaría con 2,2 millones de euros dentro del plan Prisma. Algo que hizo y, una vez concluida la primera fase de las obras, entregó las llaves al ayuntamiento que, sin embargo, culpa a la comunidad de que nunca se llegara a abrir al público.

Responsabilidad local

Con la entrega de llaves cedió las competencias del centro al municipio. Así consta en las respuestas del Ejecutivo a las preguntas de UPyD, formuladas en enero de este año por su portavoz en la Asamblea, Luis de Velasco. En el mismo documento, al que ha tenido acceso ABC, se explicita que está bajo «la vigilancia y custodia del ayuntamiento desde el 23 de marzo de 2011».

«Llegan con cochazos de marca que aparcan frente a la biblioteca»

Algo que no evitó que el edificio fuera «okupado» el 18 de febrero de 2013. La única acción que tomó el Gobierno de IU aquel día, según cuentan los vecinos, fue mandar una patrulla de la Policía Local a identificar a una decena de jóvenes. «Desde entonces no han vuelto por allí», cuentan. Y añaden que la estética de quienes se acercan al edificio «no es la típica de los okupas». «Muchos de ellos llegan con cochazos de marca que aparcan delante de la biblioteca», explican.

«Esta situación es una muestra más del funcionamiento del Ayuntamiento de Rivas, más centrado en los intereses y pugnas de su clase dirigente de IU, que en las necesidades de los vecinos de Rivas», asegura Ramón Marcos, portavoz adjunto en la cámara regional de UPyD y candidato a las elecciones de 2015. Para él, el ayuntamiento es el responsable de «hacer cumplir la ley». «Tanto cuando le gusta como cuando no», dice sobre este municipio afectado por las presuntas irregularidades relacionados con Tania Sánchez, candidata de IU a la Comunidad.

Mas allá de los «líos» que ahora tiene, este ayuntamiento «tiene que garantizar que no se corran riesgos y proteger a las personas que pudieran concurrir a esa fiesta de Nochevieja», apunta. Una cita completamente ilegal, sin medidas de seguridad, aforo ni sanidad con la que los okupas quieren «sacar fondos para poder seguir adelante» con su centro.