La Unión Europea se prepara para un proceso rápido y doloroso tras el Brexit

Los partidarios de la idea europea se disponen a lanzar una ofensiva en favor de un salto adelante en la construcción de estructuras políticas comunitarias

Corresponsal en BruselasActualizado:

Aunque todos los operadores económicos y las casas de apuestas habían dado por descontado un resultado favorable a la permanencia en la UE, la noticia de una victoria del Brexit ha pillado a los responsables de la logística y la comunicación de las tres grandes instituciones comunitarias, parlamento, Comisión y Consejo al final de una larga noche de suspense conforme llegaban los resultados. Después de la ducha fría del resultado, el día empieza en Bruselas con una reunión de los grupos políticos del Parlamento Europeo que redactarán una solemne declaración que será leída por el presidente de la cámara, el alemán Martin Schulz, Poco después se ha previsto otra reunión en la sede de la Comisión Europea, en el edificio Berlaymont, en la que además de Schulz y el Presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, participarán el President del Consejo Europeo, Donalt Tusk, y el Primer Ministro holandés, Mark Rutte, que ocupa la presidencia rotatoria. Y por la tarde se reúnen los ministros de Asuntos Europeos de los 28, Gran Bretaña incluida, para preparar la cumbre de jefes de estado y de Gobierno del martes.

Ante esta situación, los partidarios de la idea europea se disponen a lanzar una ofensiva en favor de un salto adelante en la construcción de estructuras políticas comunitarias. La respuesta política a esta situación inédita de un país miembro que abandona la Unión será un acelerón en dirección contraria a la que han elegido los británicos. De hecho, la actitud británica había sido hasta ahora el principal freno para el avance de la integración. Según un dirigente político europeo de primera línea, cuando la negociación para la salida de Gran Bretaña de la UE debe hacerse rápidamente, no puede tardar dos años como se pensaba en un principio y en ningún caso puede ser beneficiosa para el antiguo miembro de la UE. «El brexit no puede ser un éxito» dijo ese importante dirigente europeo en una conversación informal un día antes del referéndum. Si a los británicos les fuera mejor fuera de la UE se considera que otros países podrían sentirse atraídos por el mismo camino. De ello se deduce que la primera y más previsible consecuencia del resultado de este referéndum será muy probablemente la simpatía hacia la independencia de Escocia, que quiere permanecer en Europa.

Legalmente, según lo previsto en el tratado, el Reino Unido seguirá siendo miembro de pleno derecho durante las negociaciones, por ello se supone que el proceso de desconexión debe hacerse de modo que este país no pueda ocupar la presidencia de turno en el segundo semestre del año que viene como le corresponde según el calendario y mucho menos participar en las elecciones al Parlamento Europeo en 2019. La idea que se tiene en Bruselas sobre el futuro estatus de Inglaterra no será ni como Noruega ni como Suiza, porque deben aceptar la libre circulación de personas, sino más parecida a la de Canadá, es decir, un simple tratado de libre comercio y acuerdos bilaterales.