Vídeo: Salvini no permite que otro barco de inmigrantes atraque en puerto italiano ATLAS

Salvini rechaza centros de inmigrantes en Europa y defiende que se instalen en el sur de Libia

El ministro de Interior y líder de la Liga Norte visita Trípoli mientras los 300 rescatados por el barco Lifeline siguen a la espera de un puerto para desembarcar

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El viceprimer ministro y ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, ha propuesto este lunes la creación de centros de migrantes «en el sur de Libia» durante su primera visita a este país para abordar el problema migratorio, después de que Italia haya cerrado sus puertos a los barcos de rescate de ONG que operan en el Mediterráneo frente al país norteafricano.

De visita en Trípoli, donde se ha reunido con su homólogo libio, Abdulsalam Ashour, y con el viceprimer ministro, Ahmed Maitig, Salvini ha rechazado la propuesta planteada el domingo por Francia y otros países, entre ellos España, de crear centros de migrantes en suelo europeo en los que gestionar las solicitudes de asilo y desde los que reasentar a quienes requieran protección internacional.

«Esto sería un problema para nosotros y para Libia, porque no se interrumpiría el flujo de migrantes», ha sostenido Salvini al inicio de su encuentro con su homólogo libio, según el vídeo del encuentro que ha difundido en su Twitter.

Por ello, ha precisado, Italia y otros países han propuesto la creación de centros «en las fronteras del sur de Libia, para evitar que Libia sea un embudo como Italia» y ha confiado en que esta propuesta consiga el apoyo de la mayoría de los estados miembro. «Si se aprobase la propuesta francesa de centros en Italia y España el problema no se resolvería», ha insistido.

Por su parte, según informan los medios italianos, Maitig ha recalcado que Libia no apoya la creación de centros de migrantes en su territorio. «Rechazamos categóricamente la presencia de campos para migrantes en Libia. Esto no lo aceptan los libios y no lo permite la legislación libia», ha defendido.

Salvini ha anunciado que Italia y Libia prevén organizar una conferencia sobre la inmigración ilegal en la primera mitad de septiembre y ha confiado en poder implicar a sus socios europeos, «porque los problemas deben ser afrontados y resueltos en Libia, no en otras capitales europeas».

El ministro del Interior ha aprovechado su visita a Trípoli para reafirmar la «amistad» italiana y el compromiso del nuevo Gobierno de coalición con el desarrollo de este país.

Trescientos inmigrantes a la espera de puerto

Salvini viajó a Trípoli para abordar con las autoridades libias el problema de la inmigración, mientras 300 inmigrantes esperan desde hace días en el Mediterráneo central autorización para desembarca en un puerto.

Salvini anunció en sus redes sociales su viaje en un vuelo militar para entrevistarse con el primer ministro libio, Fayez Al Sarraj, según explicaron los medios italianos ya que el Ministerio de Interior no había informado de esta visita.

Salvini, líder de la ultraderechista Liga, había agradecido el domingo a las autoridades y guardia costera libia por haber «salvado y hecho regresar a Libia a 820 inmigrantes, haciendo inútil el trabajo de los traficantes y evitando las intervenciones incorrectas de los barcos de las ONG».

Las ONG como la española Proactiva Open Arms denunciaron ayer que se había lanzado la alarma de varias embarcaciones con uno 1.000 inmigrantes en peligro y que les habían negado su participación en las tareas de rescate.

Mientras tanto, el barco de la ONG alemana Lifeline lleva cuatro días con unos 230 inmigrantes a bordo, entre ellos cuatro niños, en aguas internacionales pero muy próxima a Malta, esperando a que se le destine a algún puerto.

Otros 113 inmigrantes se encuentran en el buque mercante Alexander Maersk, de bandera danesa, en aguas territoriales italianas cerca de Pozzallo, en la isla de Sicilia, también esperando instrucciones.

La situación en el barco de Lifeline empieza a ser preocupante ya que lleva más del triple de las personas de su capacidad y empieza a escasear la comida, aunque el pasado viernes recibió suministros por parte de las autoridades maltesas, explicó a Efe el portavoz Axel Steier.

Steier hizo un llamamiento a la opinión pública para que les ayuden y pidió que se acerquen a aguas internacionales para llevar a algún inmigrante y aligerar la situación del barco de Lifeline, a pesar de que saben que es una acción que puede ser considerada ilegal.

«Si los líderes europeos no encuentran una solución, tendrán que ser los ciudadanos los que protejan a estar personas», agregó