La primera ministra británica, Theresa May, presenta su nueva oferta para lograr el Brexit, ayer
La primera ministra británica, Theresa May, presenta su nueva oferta para lograr el Brexit, ayer - AFP

«No es más que un refrito»: las reacciones al último intento de May para consumar el Brexit

Los partidos de todos los signos rechazan de pleno la oferta de la «premier» británica para lograr sacar adelante el Acuerdo de Salida de la UE

MadridActualizado:

«Sola, desesperada y condenada». «¿El plan audaz de May? Es "peor incluso que el anterior"». «El esprint final de May para conseguir respaldo cae en saco roto entre los diputados». Tal y como cabía esperar, las reacciones al último intento de la primera ministra británica para lograr la aprobación del Parlamento a su propuesta de salida del Reino Unido de la Unión Europea fueron, una vez más, airadas y profundamente escépticas con los planteamientos esgrimidos por la «premier».

A los titulares que encabezan algunas de las portadas de la prensa británica de hoy, citados arriba, se unió ayer todo el espectro político, el cuál se apresuró a arremeter por enésima vez contra la incapacidad de May para lograr un consenso entre los parlamentarios. Tanto laboristas como conservadores y políticos de otros signos recelaron del ofrecimiento de May a celebrar un segundo referéndum confirmatorio en caso de que la Cámara brindara –finalmente– su apoyo al plan.

Inmersos en la recta final de la campaña para las elecciones europeas de mañana, jueves, en las que se prevé un barrido total del eurófobo Nigel Farage con su nueva formación, el Partido del Brexit, los rivales de la premier se pronunciaron en gran medida a través de dos vías: en discursos desde distintas partes del país o mediante Twitter.

Así lo hizo, por ejemplo, el exministro de Exteriores, Boris Johnson, quien se presenta ahora mismo como el candidato más factible para suceder a May después de que el pasado jueves anunciara su candidatura. «Apoyé el tercer intento de acuerdo sin estar muy convencido. Ahora, nos proponen respaldar una unión aduanera y un segundo referéndum. Esto es totalmente contrario a nuestros postulados, y no lo apoyaremos. Podemos y debemos hacerlo mejor y dar a la gente lo que votó», escribió.

El secretario general del Partido Laborista y líder de la oposición, Jeremy Corbyn, tampoco se mostró en absoluto convencido de la oferta de la primera ministra muy a pesar de May, ya que las concesiones ofrecidas estaban fundamentalmente dirigidas a obtener el voto de los diputados de su formación. «No podemos apoyarlo porque es básicamente un refrito de lo que ya se nos había planteado anteriormente», arguyó en un vídeo que publicó en Twitter. Corbyn, a quien le separan de los acuerdos presentados por May cuestiones relacionadas con la alimentación, los aranceles o la protección de derechos, renegó de la intentona porque, según sostuvo, no conllevaba «cambios trascendentales».

Desde un abarrotado centro de convenciones de Londres, el eurófobo Farage, espoleado por los resultados que le auguran las encuestas para mañana, aseguró por su parte que «si ganamos el jueves aniquilaremos cualquier posibilidad de que nos fuercen a un segundo referéndum, pues saben que lo perderán».

En la misma línea de escepticismo se mostraron Dominic Raab, exministro para el Brexit; Jacob Rees-Mogg, máximo representante «tory» de una salida a las bravas; o Vince Cable, líder de los Demócratas Liberales, el único partido que aboga por la posibilidad de un nuevo plebiscito para lograr la permanencia. Este último señaló que «a no ser que el Gobierno acceda de antemano a que se incluya una consulta en la ley, no contará con nuestro apoyo».