El presidente francés François Hollande y los parlamentarios de las dos cámaras legislativas del país cantan "La Marsellesa" tras el discurso en el Congreso extraordinario en Versalles - EFE

Atentado de ParísFrancia no combate sola a Estado Islámico: quién más está atacando al califato

Hollande ha anunciado que viajará a EE.UU. y Rusia «en los próximos días» para buscar alianzas con Obama y Putin

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La tragedia de París puede marcar un antes y un después en la lucha contra Estado Islámico. «Francia está en guerra», ha clamado su presidente François Hollande ante el Congreso en Versalles. Los ataques de la noche del viernes 13 que dejaron 129 muertos y más de 300 heridos en pleno corazón parisino motivaron los primeros bombardeos de cazas franceses (12 aviones) en Siria sobre Raqqa, la capital del autodenominado califato. Pero Francia no combate sola a la que puede considerarse la organización terrorista más poderosa de la historia, sino que forma parte de una coalición de decenas países liderada por EE.UU..

«Los franceses estamos en guerra contra el yihadismo»

Francia intensificará sus ataques sobre Siria. Además, Hollande ha anunciado que viajará a Estados Unidos y Rusia «en los próximos días» para hablar con los presidentes de esos países, Barack Obama y Vladimir Putin, para pedirles una gran y única coalición con la que destruir a la banda yihadista. La masacre de París ha dado suficientes razones al Gobierno francés para dar un golpe sobre la mesa y actuar con contundencia. El pasado domingo, la primera intervención aérea francesa sobre Raqqa provocó al menos 36 explosiones en este bastión yihadista, algunas de ellas causadas por ataques aéreos pero también por armas y detonaciones posteriores, dijo a AFP Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, institución con base en Reino Unido.

El bombardeo francés sobre Raqqa sacudió toda la ciudad, tras el que el grupo de activistas Raqqa está siendo masacrada en silencio (RBSS, en inglés) informó de que esta ofensiva provocó el pánico de la población civil, muchos sometidos contra su voluntad por los radicales. «A pesar de lo que se ha hablado de la popularidad de EI en sus territorios, el miedo puede explicar mejor por qué no se ha levantado más gente en contra de Daesh. Sin embargo, con la condena mundial sin paliativos y una mayor intervención, muchos tienen más coraje de hacerles frente», apunta a ABC el investigador del think tank Fride, Barah Mikail. «Francia no quería participar inicialmente contra Estado Islámico en Siria, pero con la entrada en escena de Rusia, todo ha cambiado, y de esta forma, París se ha unido del lado de Washington para destruir a los yihadistas».

La coalición internacional liderada por Estados Unidos desde hace un año y cinco meses engloba a cerca de 60 actores en la parte iraquí del califato y a pocos más de 20 en Siria. Entre los integrantes, además de Damasco y Bagdad, se encuentran los peshmerga del Kurdistán iraquí, los kurdo-sirios del YPG, así como Francia, Australia, Bahrein, Jordania, Marruecos, Catar, Arabia Saudí, Turquía, Emiratos Árabes Unidos o Reino Unido. Canadá se ha retirado tras la llegada al poder del liberal Justin Trudeau.

Captura del mapa elaborado por la plataforma ISIS Liveuamap.com sobre los territorios controlados por Estado Islámico en Siria e Irak, a noviembre de 2015
Captura del mapa elaborado por la plataforma ISIS Liveuamap.com sobre los territorios controlados por Estado Islámico en Siria e Irak, a noviembre de 2015 - ISIS Liveuamap.com

Los objetivos de los primeros bombardeos en Siria, en la provincia de Homs, fueron contra armamento pesado, nudos de comunicación, medios de transporte y arsenales de armas pertenecientes a los terroristas de Estado Islámico (EI), según dijo el Kremlin en septiembre. La ofensiva fue duramente criticada por la coalición al no suponer una zona bajo control de EI, sino de otras facciones rebeldes al Gobierno de Bashar al Assad. «El desacuerdo entre la coalición y Rusia no se fundamenta sobre la necesidad de acabar Estado Islámico, en la que todos coinciden, sino que para Moscú es esencial debilitar todas las organizaciones yihadistas mientras que Washington y sus aliados sostienen que los ataques deben centrarse únicamente contra los del califato», explica Mikail. Otro de los temas es la continuidad o no de Assad en una hipotética Siria de posguerra.

Putin ha aprovechado el atentado para insistir en que su posición es la única válida. «Los trágicos acontecimientos» ocurridos en París «únicamente han confirmado que tenemos razón» al proponer una coalición antiterrorista internacional, ha afirmado. Desde su intervención, Moscú y sus medios afines han reiterado el fracaso de la coalición liderada por Estados Unidos. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, en el primer año de intervención, hasta el pasado septiembre la alianza había acabado con 3.178 milicianos de EI y otras facciones terroristas, pero también con 206 civiles para lograr recuperar tan solo 15 kilómetros del territorio del califato. Aunque los ataques aéreos hayan percutido en los cuadros de mando de la organización yihadista, el papel de la coalición y la efectividad de sus ataques ha estado siempre en entredicho.

¿Qué pasaría si un norteamericano muere por un ataque aéreo ruso?, ¿y si un caza ruso tiene un accidente por culpa de un mal entendido con la coalición? Según el especialista de Fride, parte de las conversaciones entre EE.UU. y Rusia van dirigidas a limitar el riesgo de enfrentamiento entre aviones de combate. «Por un lado, los rusos se coordinan con los sirios e iraníes, y los americanos, además de con los otros miembros de la alianza, se estarían entendiendo a nivel extraoficial con los sirios para evitar accidentes», agrega. Sea como fuere, todos los actores quieren salir más fuertes de este cada vez más alambicado laberinto.

¿Intervención de la OTAN?

Desde el estallido de la contienda en 2011, la crisis siria ha ido virando cada vez más hacia una suerte de Guerra Fría entre Estados Unidos y Rusia. Cuando el pasado septiembre se hizo efectiva la entrada en acción de Moscú sobre Siria parecía que las relaciones entre ambas potencias iban a tocar fondo desde la caída del Muro de Berlín. En cambio, con atentados como el del Airbus A321 ruso en el Sinaí, los dos aliados más improbables han iniciado conversaciones diplomáticas para coordinar sus esfuerzos.

Aunque se considere todavía un tema tabú, una hipotética intervención terrestre en el califato va cobrando más y más fuerza sobre las negociaciones. La administración Obama ha sido reacia todo este tiempo a enviar tropas sobre el terreno en Siria, desplegando las primeras, y pocas, docenas de soldados de las fuerzas especiales a la región el pasado octubre.

«La OTAN se está planteando aplicar el artículo 5 de solidaridad, tal como se aplicó en 2001, pero teme otro fracaso como el de Irak», subraya Mikael sobre el artículo publicado el pasado sábado en la revista « Foreign Policy», escrito por el almirante James Stavridis, exjefe del Mando Europeo de los EE.UU.. Tras la masacre del pasado viernes, Hollande habló de «acto de guerra» contra Francia, algo que según el artículo 5 significaría un ataque contra todos los países de la alianza, por lo que se activaría una respuesta militar de sus miembros.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, junto a su homólogo ruso, Sergei Lavrov y el enviado especial de ONU en Siria, Staffan de Mistura (en el centro), el pasado sábado
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, junto a su homólogo ruso, Sergei Lavrov y el enviado especial de ONU en Siria, Staffan de Mistura (en el centro), el pasado sábado - AFP

Ayer se supo que la mayoría de los estadounidenses pediría a su Gobierno una intervención más contundente, no obstante un 76% se oponen a enviar tropas para combatir sobre el terreno a los yihadistas, según una encuesta difundida por Reuters. Para Mikail la intervencion rusa es crucial, no solo por haber permitido la entrada en cierta forma de Francia, sino porque la fuerza y la frecuencia de sus bombardeos se han efectuado con «mayor seriedad que los operados por Estados Unidos».

Estado Islámico ha difundido en las últimas horas un vídeo con imágenes de los atentados de París en el que fija a la capital francesa como objetivo prioritario antes que otras aspiraciones históricas del grupo como Roma (sede del Vaticano) y Al Andalus (la península ibérica). «El problema que tenemos en bombardear Raqqa es que pese a que es importante porque ayuda a debilitar a Estado Islámico, esta organización tiene células en otras partes de Siria e Irak, pero también en Egipto, Libia y UE. Pero esto no es suficiente ni tampoco es la solución: se necesita cortar su financiación y reclutamiento de terroristas, así como mitigar su propaganda de radicalización». Eso sí, tiene claro que Estado Islámico va a enfrentarse por fin a una «guerra de verdad de la que probablemente no saldrá victorioso».