En diciembre de 2014, un hombre atropelló a varias personas en un mercadillo navideño de Nantes
En diciembre de 2014, un hombre atropelló a varias personas en un mercadillo navideño de Nantes - AFP

Atentado en NizaFrancia sufrió en 2014 dos atropellos indiscriminados, pero no encontró motivaciones terroristas

El primero se produjo en un mercadillo navideño de Nantes, pero acusaron a su autor de «desequlibrado»

ParísActualizado:

Francia, sobrecogida por el atentado perpetrado anoche en Niza, ya vivió en 2014 ataques con una metodología similar. El más grave ocurrió en Nantes (oeste) el 22 de diciembre de 2014, cuando un automovilista se lanzó con una camioneta contra la multitud en un mercado navideño y arrolló a una decena de personas.

El autor de los hechos, un individuo de unos 40 años al que la policía conocía por delitos menores (y que estaba borracho cuando perpetró el ataque) intentó suicidarse a puñaladas tras los hechos. Las autoridades le encontraron un cuaderno con frases incoherentes y descartaron que se tratara de un acto terrorista. Trataron al criminal de «desequilibrado».

Ese mismo día en Lyon (este), otro hombre descrito como un perturbado mental, dirigió su Renault Clio contra los viandantes de varios puntos del centro de la ciudad. De nuevo, las autoridades francesas describieron al autor como un individuo con una «patología psiquiátrica» y descartaron que se tratara de una acción terrorista.

Una réplica tras «Charlie Hebdo»

Ese tipo de ataques a manos de personas mentalmente inestables, que también se registraron en 2014 en Saint-Jean-sur-Richelieu (Canadá) y en 2015 en Oklahoma y las Vegas (ambas en EE.UU.), han tenido réplicas en Francia, aunque sin vehículos.

En enero de 2015, Francia dio por desequilibrado a un hombre que entró a tiros en una comisaría gritando «Alá es grande»

El más cercano es el que se produjo el 7 de enero de 2015, justo un año después de los atentados yihadistas contra el semanario «Charlie Hebdo», cuando un hombre al que de nuevo se describió como un desequilibrado con antecedentes policiales por delitos comunes, intentó atentar contra una comisaría en el norte de París. A pesar de que el atacante, de 20 años y origen marroquí, había jurado lealtad al Estado Islámico, la ministra francesa de Justicia en aquel momento, Christiane Taubira, señaló que no podía descartarse que el individuo fuese un desequilibrado, sin contacto con redes yihadistas.