La UE espera la respuesta de Cuba para abrir las negociaciones
El opositor Manuel Cuesta Morúa, durante la presentación de la «hoja de ruta» de la disidencia, en La Habana - efe

La UE espera la respuesta de Cuba para abrir las negociaciones

Disidentes en la isla y el exilio impulsan una «hoja de ruta» para consensuar una reforma constitucional

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La Unión Europea (UE) ha comenzado los contactos con las autoridades cubanas con vistas a abrir las negociaciones de un acuerdo de diálogo político y cooperación con La Habana, aunque por el momento «no hay fecha» aún para empezar los trabajos, informaron este jueves a efe fuentes comunitarias.

Tras el Consejo de Ministros de Exteriores de la Unión del pasado 10 de febrero, en el que se aprobó oficialmente iniciar negociaciones con Cuba, la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, «escribió al ministro de Exteriores cubano (Bruno Rodríguez) para anunciar que ahora tenemos el mandato formal para abrir las negociaciones», señalaron las fuentes.

«Seguimos esperando la respuesta cubana. Se nos ha dado a entender que deberíamos tener una respuesta muy pronto, pero aún no hemos recibido la respuesta formal», indicaron. También destacaron que, «hasta que no tengamos la respuesta formal, no empezaremos a mirar de forma más concreta con exactitud cómo y cuándo vamos a empezar» a negociar. Así pues, «no hay fecha» todavía para el inicio de las negociaciones propiamente dichas, dijeron.

Será un alto funcionario de la Comisión o del Servicio de Acción Exterior Al mismo tiempo, las fuentes explicaron que «aún no se ha designado oficialmente» la persona que dirigirá el equipo negociador europeo, pero precisaron que, según se ha hecho en negociaciones anteriores de esta naturaleza, está previsto que sea un alto funcionario de la Comisión Europea (CE) o del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE). «Dado que se trata de un acuerdo marco, es más probable que (el jefe negociador) sea del SEAE que de cualquier otro servicio de la Comisión», comentaron.

Las fuentes dejaron claro que, antes de aprobar la UE el mandato para abrir las negociaciones, había habido contactos con las autoridades cubanas sobre el acuerdo que se quiere conseguir. «Los cubanos saben muy bien lo que pueden esperar de este acuerdo y saben muy bien lo que nosotros esperamos de este acuerdo», apuntaron. «No hay sorpresas. No quiere decir que vaya a ser fácil, pero no hay sorpresas», concluyeron.

Los ministros europeos respaldaron el pasado día 10 la directiva de negociación de un acuerdo bilateral con Cuba con el objetivo de profundizar sus relaciones, acompañar las reformas emprendidas por la isla y fomentar mayor respeto por los derechos humanos en el país.

El nuevo acuerdo se empezará a negociar mientras sigue en vigor la llamada Posición Común, la política unilateral que rige las relaciones con La Habana desde 1996, de modo que este paso no supondrá un cambio de dirección de la relación del bloque europeo con la isla, sino la creación de un nuevo instrumento para profundizarla.

«Postura favorable»

La comisaria europea de Educación, Cultura, Multilingüismo y Juventud, Androulla Vassiliou, que visitó La Habana en la misma semana en que los ministros comunitarios dieron luz verde a la negociación, afirmó tras una reunión con el canciller cubano que el Gobierno de la isla tiene una «postura favorable» a negociar con la UE. Vassiliou dijo entonces que Rodríguez le aseguró que el Gobierno de La Habana analizará la oferta del bloque comunitario y dará una respuesta llegado el momento.

Mientras tanto, disidentes y activistas de dentro y fuera de Cuba impulsan una «hoja de ruta» para consensuar una reforma constitucional que permita un cambio político en la isla, donde miles de personas habrían ya firmado este llamado por una constituyente, según informaron los promotores del proyecto.

Más de 50 organizaciones

La iniciativa, presentada en rueda de prensa en La Habana por el líder del grupo Arco Progresista, Manuel Cuesta Morúa, se basa en una «plataforma horizontal» y está respaldada por decenas de activistas y más de 50 organizaciones disidentes de Cuba y el exilio en países como Estados Unidos, España, Panamá y Chile.

«Creemos urgente y necesario definir y ponernos de acuerdo, primero, en cuáles deben ser las reglas del juego para el presente y futuro de nuestra convivencia, antes que decidir quiénes pueden regir, nunca más de un modo absoluto y perpetuo, los rumbos de la nación cubana», indica un comunicado sobre el proyecto divulgado este miércoles.

La llamada «hoja de ruta constitucional» pretende responder a la diversidad de intereses de la sociedad cubana y se estructura en dos «vías»: un proceso plural y abierto de debates para alcanzar el consenso, y otro de recogida de firmas y propuestas ciudadanas que ya comenzó.