Un año sin Oswaldo Payá
Ofelia Acevedo y sus tres hijos, el pasado octubre, en la carretera cercana a Bayamo donde Oswaldo Payá perdió la vida - afp

Un año sin Oswaldo Payá

La familia del disidente cubano se ha visto obligada a un «exilio temporal» por las amenazas del régimen tras su cuestionada muerte. En Miami estudian y trabajan en lo que pueden

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La disidencia cubana perdió hoy hace un año a uno de sus más destacados líderes, Oswaldo Payá Sardiñas, en un supuesto accidente de tráfico cerca de Bayamo (oriente de Cuba). Su familia, diferentes países y organizaciones continúan exigiendo una investigación internacional independiente que esclarezca la muerte del líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) y otro de sus miembros, Harold Cepero, a los 60 y 31 años, respectivamente. Un año después, la viuda de Payá, Ofelia Acevedo, sigue convencida de que «fueron víctimas de un atentado perpetrado por órganos de la Seguridad del Estado cubana». Su legado, sin embargo, «sigue vivo dentro y fuera de la isla, mantenemos la unidad del movimiento y las demandas de derechos para los cubanos».

Vivían en Cuba con la «misma represión y amenazas» pero sin Payá Ha sido un año «bien difícil» para Ofelia, sus tres hijos -Oswaldo José, Rosa María y Reinaldo Isaías- y los demás miembros del movimiento: «Hemos tenido que aprender a salir adelante sin la presencia física de Oswaldo y Harold», mientras soportaban «la misma represión, vigilancia y amenazas». «La diferencia es que no tenemos la tranquilidad y seguridad que nos transmitía Oswaldo», afirma su viuda en una conversación telefónica con ABC desde Miami.

Hace unas semanas, Ofelia Acevedo tuvo que tomar una díficil decisión: el exilio «temporal« en Estados Unidos», donde residen como refugiados políticos desde el 6 de junio. «Oswaldo y yo habíamos descartado la posibilidad de instalarnos fuera de Cuba, pero pesó la tranquilidad e integridad física de mis hijos», asegura la cofundadora del MCL. En otro momento de la conversación recuerda que su marido, que sufría las amenazas de muerte desde hacía veinte años, le había dicho que «si algo me pasa, salgan porque vendrán a por ustedes después».

Aparcacoches en un club de golf

Primero salió del país su hijo mayor, Oswaldo José, el pasado febrero. Ingeniero industrial, trabaja como aparcacoches en un club de golf de Miami. Rosa María ha viajado este año por Europa y América para recabar apoyo a la investigación internacional y mantener viva la llama del movimiento. «Los tres estudian inglés, tienen que hacer las dos cosas, trabajar y estudiar», relata su madre, ingeniera civil y también dispuesta a «trabajar en lo que aparezca, no tengo problemas en eso».

Los cuatro viven en una pequeña casa de Miami con la madre y hermana de Ofelia. «Me siento como si estuviera prestada, como si esto no me hubiera pasado a mí», señala, para destacar a continuación que «hemos sido muy bien acogidos y apoyados, tanto por el exiliado que lleva dos meses fuera de Cuba como por el que lleva cincuenta años».

El político español Ángel Carromero, que conducía el vehículo siniestrado, fue condenado a cuatro años de cárcel por el doble homicidio en un juicio celebrado sin todas las garantías el pasado 5 de octubre en Bayamo. Desde el primer momento la familia Payá insistió en la inocencia de Carromero. Pocos meses después de su regreso de La Habana, el vicesecretario de Nuevas Generaciones del PP de Madrid aseguró en una entrevista a «The Washington Post» que un vehículo con distintivo del Gobierno cubano les embistió y provocó el accidente. El asesor del Ayuntamiento de Madrid les ha trasladado «su mayor disposición a ayudar en lo que haga falta para encontrar la verdad», apunta Acevedo.

«El Camino del Pueblo es la solución contra la doctrina del "cambio fraude"»Entre el apoyo internacional recabado hacia ese fin, abogados del Robert F. Kennedy Center for Justice & Human Rights gestionan la demanda que la familia y el MCL han presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por «irregularidades en el debido proceso» en el caso de las muertes de Oswaldo Payá y Harold Cepero. El Gobierno español, por su parte, ha aceptado la versión oficial del régimen sobre lo ocurrido aquel fatídico 22 de julio de 2012 en la carretera que une Las Tunas y Bayamo.

Un año después de la desaparición de su líder, la cofundadora del movimiento que el próximo 8 de septiembre celebrará su XXV aniversario sostiene que «su legado sigue vivo dentro y fuera de la isla». Como ocurría antes de su muerte, un consejo coordinador dirige al grupo dentro y fuera de la isla. El MCL continúa apostando por la estrategia «El Camino del Pueblo» -en la que hace un año trabajaba Oswaldo Payá- para «conquistar los derechos». «Es la solución contra la doctrina del "cambio fraude" que el Gobierno cubano quiere imponer y vender al mundo mientras la mayoría del pueblo permanece en la miseria». Catorce grupos opositores -entre ellos el MCL, Unpacu o el Movimiento de DD.HH. Pedro Luis Boitel- se reunieron el pasado 15 de julio en Holguín y acordaron utilizar «El Camino del Pueblo» como «plataforma común de trabajo», según informó el grupo de Payá en un comunicado.

Misas en su memoria

Este lunes, Oswaldo Payá y Harold Cepero serán recordados en una misa en Madrid, a las 20:40 en la iglesia de San Fermín de los Navarros, y a 20:00 en la ermita de la Caridad de Miami, entre otros lugares.