EE.UU. apoya una investigación independiente de la muerte de Payá
Rosa María Payá, el pasado martes en el Parlamento Europeo - efe
cuba

EE.UU. apoya una investigación independiente de la muerte de Payá

Varios senadores estadounidenses reclaman lo mismo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

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Estados Unidos apoya las peticiones para que se abra una investigación independiente sobre la muerte de los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero, ha anunciado esta semana la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

«Apoyamos los llamamientos para que se abra una investigación independiente con observadores internacionales» sobre la muerte de estos activistas, indicó Nuland, quien aseguró que Estados Unidos ha considerado que debía «sumarse a las voces que piden (aclarar las muertes) lo antes posible», informa Efe.

En el accidente de tráfico en el que murieron Payá y Cepero se vio involucrado el político español Ángel Carromero, dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular, que conducía el vehículo siniestrado.

La familia de Payá y el diario «The Washington Post» -que ha publicado tres editoriales sobre el asunto en lo que va de mes- han insistido en la necesidad de que se inicie una investigación independiente e internacional que permita aclarar las circunstancias del accidente.

«El pueblo de Cuba y las familias de estos dos activistas merecen un claro y creíble conocimiento de los eventos que condujeron a sus trágicas muertes. Los Estados Unidos continuarán defendiendo los derechos de todos los cubanos a pedir que se defiendan los derechos humanos y la democracia», explicó Nuland.

Sus familias «merecen un creíble conocimiento de los eventos»

A comienzos de marzo, «The Washington Post» publicó una entrevista en exclusiva con Carromero, en la que aseguró que un automóvil los expulsó intencionadamente de la carretera y que ese vehículo llevaba distintivos del Gobierno cubano.

Asimismo, Carromero declaró que, cuando fue detenido, le fueron administrados narcóticos y fue obligado a cambiar la versión de los hechos para autoinculparse del accidente.

El español fue condenado por la Justicia cubana a cuatro años de cárcel por homicidio imprudente debido al exceso de velocidad.

Carromero pudo volver a España en diciembre del pasado año para cumplir su condena, aunque en la actualidad está sometido al tercer grado, un régimen de semilibertad.

También esta semana, un grupo bipartidista del Senado de EE.UU. ha pedido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que investigue la muerte de Oswaldo Payá, a raíz de las últimas declaraciones sobre el cuestionado accidente.

En una carta enviada al secretario ejecutivo de la CIDH, Emilio Álvarez Icaza, los ocho senadores pidieron la investigación porque, a su juicio, «Payá y su legado» así lo merecen.

«Oswaldo Payá fue un hombre valiente que intentaba abogar pacíficamente por mayores libertades políticas para sus hermanos y hermanas en Cuba. Cada vez más parece que pagó con su vida por ese esfuerzo», indican en la carta los senadores demócratas y republicanos.

«Su memoria y su familia merecen una investigación honesta e independiente de lo que ocurrió. Urgimos a la Comisión a que lleve a cabo esta investigación sin demora», enfatizó el documento.

Payá, de 60 años y pionero del Proyecto Varela para exigir libertades políticas en Cuba, murió junto a Harold Cepero, también miembro del Movimiento Cristiano Liberación, el 22 de julio de 2012 cerca de Bayamo.

La misiva incluye una copia del artículo del diario con la entrevista. La carta también hace referencia a la petición que entregara el pasado 13 de marzo la hija del difunto, Rosa María Payá, al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, y que obtuvo el apoyo de 46 activistas y líderes políticos.

Los ocho senadores

La hija de Payá solicitó de esa forma que la ONU realice una investigación internacional independiente sobre los hechos. La ONU confirmó el recibo de la petición de la hija de Payá pero no se ha pronunciado al respecto.

La carta enviada el pasado 25 de marzo a la CIDH está firmada por los senadores demócratas Dick Durbin, Benjamin Cardin, Bob Menéndez, Bill Nelson y Mark Warner, y los republicanos John McCain, Marco Rubio y Mark Kirk.