Rajoy: «Snowden no va en ese avión y todo el debate producido es artificial»
Evo Morales, en su avión rumbo a Canarias - efe
caso snowden

Rajoy: «Snowden no va en ese avión y todo el debate producido es artificial»

Margallo asegura que el Gobierno autorizó una escala en Las Palmas pero ésta no se produjo en el plazo previsto por razones que desconoce

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cree que el debate sobre la posibilidad de que el exagente de la CIA Edward Snowden viajara en el avión del presidente de Bolivia, Evo Morales, es «artificial» porque, de hecho, no va en la aeronave.

Desde la Embajada de España en Berlín, donde el presidente del Gobierno se encuentra para participar en una cumbre europea por el empleo juvenil, Rajoy ha explicado que España ha autorizado a Bolivia que el avión presidencial aterrizara en las Islas Canarias para hacer una escala técnica. «Lo importante es que Snowden no va en el avión», ha señalado, por lo que ve el debate «un poco artificial».

El presidente del Gobierno ha querido zanjar así, en una rápida declaración durante la rueda de prensa en la Embajada, la polémica por una supuesta negativa de España a permitir aterrizar el avión de Morales en suelo español, tras ser retenido en Viena.

«No es verdad que España pidiese permiso para registrar el avión»Asimismo, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha asegurado que España «en ningún caso» prohibió al presidente boliviano, Evo Morales, aterrizar en territorio español y que tampoco «es verdad» que solicitase «registrar el avión» del mandatario. «No es verdad que España pidiese permiso para registrar el avión» ni tampoco se le ha «impedido volar», ha señalado el ministro en declaraciones a los medios antes de la presentación en Madrid de la revista «Atalayar».

Según Margallo, «no hubo prohibición» si no que el Gobierno español dio una autorización para que Morales hiciera escala en las Islas Canarias, pero el avión no aterrizó en el plazo previsto», sino que se desvió a Viena. Posteriormente, ha proseguido, se solicitó «una ratificación» de dicha autorización, que se ha producido a primera hora de esta mañana.

«Nosotros nos comprometimos a confirmar la autorización a las 9:30 y se ha producido a las 9:29, es decir con un minuto de adelanto sobre el horario previsto y si ha habido dificultades posteriores ha sido como consecuencia de autorizaciones para sobrevolar espacios aéreos que no son el español», ha incidido.

Llegada esta tarde

El titular de Exteriores ha explicado que durante toda la noche ha mantenido contactos con sus socios europeos y aliados así como las autoridades bolivianas «para allanar el camino para que pudiese aterrizar en Las Palmas, cosa que ocurrirá a lo largo de esta tarde». Margallo no ha querido entrar en detalles sobre los contactos que ha mantenido y que le han tenido «toda la noche sin dormir» porque son «secreto de sumario», pero sí ha recalcado que se ha trabajado para que «el avión pudiese hacer escala en los términos que se habían previsto».

Según ha indicado, el embajador español en Austria, Alberto Carnero, ha estado también toda la noche «a disposición» de Morales, salvo las horas en que éste se retiró a descansar, y a primera hora «se ha puesto otra vez a disposición del presidente para acelerar los trámites y que fuese posible la escala en Las Palmas».

Sin consecuencias

Así las cosas, Margallo ha considerado que el hecho de que Morales haya permanecido toda la noche en el aeropuerto de Viena ante la imposibilidad de que su avión sobrevolara varios países europeos «no ha de tener ninguna consecuencia».

«Ignoro por qué el avión no llegó a Las Palmas a la hora que estaba previsto y tuvo que desviarse a Viena, que es donde ha estado hasta este momento y en el momento en que se nos ha dicho que estaba en condiciones de volver a despegar ha tenido la autorización», ha manifestado, insistiendo en que no entiende por qué «esto pueda tener consecuencias de ningún tipo para ninguna de las partes». Por otra parte, el ministro ha defendido la independencia de la política exterior española y ha negado que actúe al dictado de lo que le dice Estados Unidos.