Berlusconi, condenado a siete años de cárcel por el caso Ruby
Berlusconi, condenado a siete años de cárcel por el caso Ruby - efe

Las claves del «caso Ruby»: cuando los escándalos sexuales de Berlusconi salieron a la luz

Italia conoció las fiestas de Berlusconi por primera vez en 2009, es ahora cuando el Tribunal de Milán le condena a siete años

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Siete años de cárcel e inhabilitación de cargo público es a lo que el ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha sido condenado a raíz del «caso Ruby». La sentencia llega tras un largo recorrido: el escándalo estalló en 2009 cuando el diario «La Repubblica» informó de que Berlusconi había acudido a una fiesta en Casoria, sur de Italia, en la que se celebraban los 18 años de Noemi Letizia, una joven que le entregó su álbum fotográfico y que soñaba con una carrera televisiva.

Esa fue la punta del iceberg que ha llevado a Berlusconi a ser condenado por dos delitos: abuso de poder e incitación a la prostitución de menores.

—Incitación a la prostitución de menores: después de que el escándalo saltara a los medios, las fotografías sobre las fiestas en las casas de Berlusconi empezaron a salir a la luz. La Fiscalía confisca las primeras fotografías en mayo de 2009. Correspondían a la fiesta de Navidad de su residencia de Cerdeña, en donde aparecían menores, entre ellas Noemi Letizia. «Il Cavaliere» denunció al fotógrafo y alegó que se trataba de momentos «íntimos y lícitos». Sin embargo, Berlusconi pagó a la madre de Noemi Letizia unos 20.000 euros en varias transferencias bancarias en 2010, según publicaron varios medios de comunicación italianos.

Tan sólo unos días después, en junio de 2009, una joven italiana confesó al diario «Corriere della Sera» que recibió dinero por asistir a fiestas de Berlusconi y que le propusieron entrar en las listas para las elecciones europeas. Al día siguiente ya eran otras tres más quienes así lo afirmaban.

Sin embargo, la condena se refiere especialmente a la joven marroquí Karima El Marough, más conocida como Ruby «robacorazones», quien mantuvo relaciones sexuales de pago con Berlusconi cuando ella no había cumplido aún 18 años, según la sentencia.

Según contó a los fiscales Ruby, las fiestas desembocaban en el «bunga bunga»: «Después de la cena, Berlusconi me propuso bajar al “bunga bunga”. Me dijo que el término lo había aprendido de su amigo Gadafi. Y que con él se refería a una especie de harén que se exhibe en el piso inferior de la villa, donde aparecen varias chicas desnudas… Me dio a entender que mi vida cambiaría si aceptaba participar en el “bunga bunga”». Unas fiestas que eran supuestamente organizadas por la exconsejera regional de Milán, Nicole Minetti.

Cuando Ruby testificó el pasado 14 de enero, la marroquí mantuvo que Berlusconi nunca la tocó y que el dinero que recibió fue por la generosidad del empresario. Pero la brasileña Michelle Conceicao, que también asistía a las fiestas, declaró en el juicio todo lo contrario: aseguró que la había visto meterse en la cama con «Il Cavaliere» y que recibió dinero por ello.

— Abuso de poder: Ocurrió en 2010, cuando Berlusconi llamó a una comisaría de Milán para pedir la puesta en libertad de una joven marroquí, Karima el Maroug, Ruby, entonces de 17 años, para que fuese liberada aduciendo que era sobrina del entonces presidente egipcio, Hosni Mubarak. Había sido detenida bajo la acusación de robo. Supuestamente el primer ministro la conocía por haberla invitado a un par de cenas en su residencia de las afueras de Milán.

El ex primer ministro italiano no quería que la joven marroquí fuera enviada a una residencia de menores. Y lo consiguió: fue entregada a Minetti, quien está imputada en un proceso paralelo por organizar las fiestas con prostitutas a Berlusconi.

Tras 27 meses de proceso y 50 audiencias, el juzgado de cuarta sección del tribunal de Milán, presidido por Giulia Turri, ha emitido la esperada y polémica sentencia entre los aplausos y gritos de alegría de un pequeño grupo de manifestantes que esperaban ansiosos el veredicto para «Il Cavaliere».