Pablo Iglesias
Pablo Iglesias - Gtres

Pablo Iglesias, el «Don Juan» de Podemos

Desde el pasado 3 de julio la prioridad del líder de Podemos son sus hijos mellizos, Manuel y Leo, quienes nacieron de forma prematura con solo seis meses de gestación. Durante dos meses tuvo que abandonar su actividad política para volcarse en los niños

MadridActualizado:

Las veces que Pablo Iglesias ha intentado mantener una relación a escondidas, o al menos discreta, siempre ha sido el secreto peor guardado de la política española pues en ninguno de los dos casos ha podido evitar los rumores de sus relaciones primero con Tania Sánchez y después con Irene Montero, pues las imágenes dejaban pocas dudas sobre si lo profesional entre ellos iba unido a lo sentimental.

Tania Sánchez

Pablo Iglesias y Tania Sánchez comenzaron su relación en tiempos en los que podían pasear su amor porque compartían casa política común: él como asesor de campañas de IU y ella como diputada en la Asamblea de Madrid. Se vieron obligados a minimizar su romance y vivir su pasión por las esquinas de sus respectivas formaciones. Les apodaron como los «Romeo y Julieta de la izquierda».

Pablo Iglesias y Tania Sánchez
Pablo Iglesias y Tania Sánchez - ABC

Antes de conocerse, el estilo de Tania era corriente y descuidado, pero una vez lanzado su novio al estrellato cambió su look más cercano al de actriz o princesa occidental que al de exconcejala comunista. Pasó de militante progre a «señora de Podemos» aunque su novio era el hombre con el atuendo más estudiado de España —coleta, camisa y barba de profeta de polígono— Tania se paseaba luciendo palmito con vestidos que parecían copiados del repertorio de las princesas europeas: modelos ceñidos, femeninos, rectos, con buen corte, colores fuertes, sin estridencias, brillos, ni dibujos. Utilizó vestidos que recordaban peligrosamente a algunos de Doña Letizia o Catalina de Cambridge. Ya nada quedaba de aquella chica rebelde de aspecto descuidado que aprovechó el vacío de poder en IU.

Al poco tiempo de comenzar su relación, la hasta entonces candidata de IU a las elecciones autonómicas de Madrid abandonó esta coalición política para presentarse a los comicios en la formación morada. De este moda la entonces pareja del secretario general de Podemos, consumó su traición a IU Madrid, coalición de la que formó parte durante toda su carrera política, primero como concejal en Rivas (Madrid) y luego como diputada regional.

En marzo de 2015, Tania Sánchez publicó en su cuenta de Facebook la noticia de su ruptura con Pablo Iglesias. «Ojalá no tuviéramos que escribir esto aquí. Ojalá nuestra vida privada pudiera ser sólo nuestra, pero, para nosotros, eso dejó de ser posible (...) Ya no somos pareja; nos queremos mucho, nos admiramos, nos respetamos, somos compañeros y compartimos las mismas aspiraciones de cambio político, por las que seguiremos trabajando. Simplemente ya no somos pareja».

«Ya no somos pareja; nos queremos mucho, nos admiramos, nos respetamos, somos compañeros y compartimos las mismas aspiraciones de cambio político, por las que seguiremos trabajando. Simplemente ya no somos pareja. Esta nota contiene las únicas declaraciones públicas que habrá por nuestra parte sobre este asunto», escribió Pablo Iglesias en una carta en la que concluía con un elogio a su ya exnovia, en el que la definía como «la mujer más valiente» que conocía y a la que más admiraba.

Pablo Iglesias junto a Tania Sánchez, Jorge Lago e Irene Montero
Pablo Iglesias junto a Tania Sánchez, Jorge Lago e Irene Montero - EFE

Irene Montero

Sobre el noviazgo de Pablo Iglesias e Irene Montero mucho se ha especulado desde que su relación salió a la luz. Criados en el madrileño barrio de Moratalaz, la portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados y el secretario general de la formación se conocieron «trabajando juntos» en Vallecas. A partir de 2014 comenzaron a coincidir en los platós de Tele K, donde Montero acudía como representante de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Por aquel entonces era Tania Sánchez la mujer con la que Iglesias mantenía una relación sentimental. Antes de romper en 2015, Tania y Pablo compartieron piso en Rivas y ella se pasó a las filas de Podemos, en un polémico fichaje. En 2016, Irene Montero y Pablo Iglesias comenzaron a salir. Al inicio de su relación, algunos miembros del grupo parlamentario vieron en su noviazgo el motivo de la fulgurante carrera de Irene Montero dentro de la formación morada.

Desde el pasado 3 de julio la prioridad del líder y la portavoz de Podemos son sus hijos mellizos, Manuel y Leo, quienes nacieron de forma prematura con solo seis meses de gestación. Los pequeños tuvieron que ingresar en el hospital Materno Infantil del Gregorio Marañón de Madrid, por lo que tuvieron que abandonar su actividad política para volcarse en los niños.

Pablo Iglesias e Irene Montero
Pablo Iglesias e Irene Montero

Tras dos meses apartados de los medios de comunicación, Iglesias y Montero reaparecieron el pasado 3 de septiembre para agradecer individualmente a todos aquellos que les habían «acompañado» en la recuperación de los bebés. Lo hicieron a través de un mensaje en Facebook en el que pusieron de manifiesto la importancia que ha tenido la sanidad pública en la recuperación. «Todo ha sido posible gracias a un equipo de profesionales de la sanidad pública además del cariño y apoyo de nuestra gente», señalaron. «No sabemos lo que tenemos con la sanidad pública. Es lo mejor que tiene España», subrayó además Iglesias en su primera entrevista tras este parón, en la que destacó además «la suerte de que en España la sanidad pública está preparada para atender cualquier eventualidad».

En el post compartido en su redes sociales, los dirigentes de Podemos hicieron especial ahínco en agradecer a sus «adversarios políticos» de quienes reconocieron que habían llegado «algunos de los abrazos más sinceros, algunas de las palabras más hermosas y algunos de los consejos más provechosos». «Somos republicanos pero recordaremos que un rey y una reina llamaron para preguntar por nuestros hijos y que todos nuestros rivales políticos preguntaron con frecuencia cómo estaban. Somos ateos pero explicaremos a nuestros hijos que nuestros amigos creyentes rezaron por ellos», expresaron. Además, destacaron el «cariño» que recibieron por parte de «militantes» de su espacio político, de familias, amigos y compañeros que no dejaron de cuidarles «en ningún momento». «Sin los abrazos de nuestra tribu todo habría sido mucho más difícil», reconocieron.

Pablo Iglesias e Irene Montero
Pablo Iglesias e Irene Montero - EFE