Isabel Pantoja a su salida de la prisión de mujeres de Alcalá de Guadaíra (Sevilla)
Isabel Pantoja a su salida de la prisión de mujeres de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) - EFE

El encierro de Isabel Pantoja: «Está tocada, pero no hundida»

La tonadillera, que apenas sale de su finca Cantora, no quiere hablar de su paso por la cárcel

MadridActualizado:

La aparición hace unos día en un restaurante de Sevilla de Isabel Pantoja, acompañada por su hermano Agustín, su hijo Kiko y su futura nuera Irene Rosales, fue toda una sorpresa para quienes se encontraban en el establecimiento donde la tonadillera acudió a cenar. Desde que saliera de la cárcel de Alcalá de Guadaíra con el tercer grado, en diciembre de 2015, Pantoja se ha mantenido prácticamente encerrada en su finca Cantora. Se ha resistido a entrar en las polémicas casi diarias que salpican a su familia y ha hecho de la indiferencia su santo y seña. «Pero cuando las cosas alcanzan un nivel insoportable, llama a su abogada y le da instrucciones. Lo hace a través de Agustín, que, además, está feliz con la sentencia que ganó la letrada Cynthia Ruiz contra Pepi Valladares, una antigua empleada de su hermana», explica un íntimo de la familia. Según el Supremo, a día de hoy Agustín Pantoja no es un personaje público porque lleva más de 20 años sin actuar ni conceder entrevistas.

Pero no todo está resultando tan satisfactorio como dicha sentencia. Según esa misma fuente «Isabel está tocada tras su paso por la cárcel, pero no tan hundida como algunos quieren hacer ver. No le gusta hablar del tiempo que permaneció entre rejas y en su casa se evita ese tipo de conversación. Pero sigue siendo la mujer de rompe y rasga de siempre, dueña de sus decisiones. Sus hermano es un apoyo incondicional y su madre, una obsesión. A la hora de regresar a los escenarios, ella prefiere esperar al próximo mes de noviembre, cuando se cumplan los dos años de pena y no tenga más cuentas pendientes con la Justicia. A partir de esa fecha, quiere retomar su vida normal, como cualquier otro ciudadano, dado que ha cumplido de manera escrupulosa con la sentencia en un caso que desde el minuto uno fue «ejemplarizante». Isabel no ha tenido ni un solo beneficio, por mucho que se hayan empleado en difundir lo contrario», añade.

Sus hijos

Las pocas salidas que Isabel ha realizado estos meses ha sido siempre arropada por la familia o por ese núcleo duro de amistades que cada vez es más reducido. «Ella está con quien quiere estar. Nadie le ha hecho de filtro, puesto que son sus decisiones», dice la misma fuente. Es verdad que la relación con sus hijos es uno de los asuntos que más le duele, especialmente con Chabelita: no hay semana que no dé la nota con algunas de sus historias sentimentales. Tras una larga lista de rupturas con su pareja Alejandro Albalá, estos días ha corrido el rumor de que habrían aprovechado un viaje a Cancún para contraer matrimonio. Su representante lo niega, pero nadie pone la mano en el fuego de que vaya a hacerlo en los próximos meses, y más ahora que su hermano Kiko ha anunciado boda con Irene, la madre de su hija Ana, para el 7 de octubre. Con una exclusiva periodística por medio, el caché de Kiko dependerá de si su madre accede a posar con ellos, algo que no hizo en el bautizo de su nieta.

Claro que para octubre ya estará a punto de zanjar su historia con la Justicia española y comenzar esa «nueva vida». Por fin podrá presentar el disco que grabó con el mexicano Juan Gabriel antes de entrar en prisión y que quiere dar a conocer en una gira americana. «Está afectada pero no tan hundida. Quiere respetar los plazos y vestirse la bata de cola cuando no tenga cuentas pendientes», insisten.