Un talibán infiltrado en la policía afgana mata a dos guardias civiles y a su intérprete
Imagen de archivo de la base española en Qala i Naw, Afganistán. En el vídeo, Rubalcaba confirma que la muerte ha sido un «atentado terrorista» - efe

Un talibán infiltrado en la policía afgana mata a dos guardias civiles y a su intérprete

El agresor, conductor de la policía local, fue abatido por agentes de la Benemérita cerca de la puerta de la base española

madrid Actualizado:

Un talibán infiltrado en la policía afgana de Qala-i-Naw ha matado hoy a tiros a dos oficiales de la Guardia Civil, el capitán José María Galera y el alférez Leoncio Bravo, cuando supervisaban la instrucción de un grupo de reclutas de la misma policía afgana en la antigua base de las tropas españolas en la citada localidad de la provincia de Bagdhis, ahora convertido en centro de adiestramiento de los cuerpos de seguridad del gobierno de Karzai.

El asesino, Ghulam Sakhi, que había entrado en el acuartelamiento como conductor del jefe de la policía afgana en Qala-i-Naw, disparó a corta distancia con su Kalashnikov contra los guardias civiles y su intérprete, Ataollach Taefi Kalili, que cayeron muertos. Según ha podido saber ABC, agentes de la Benemérita respondieron abriendo fuego contra Sahki, que quedó abatido cerca de la puerta de la base española.

En cambio, Rubalcaba ha asegurado esta mañana que la persona que disparó era el conductor de uno de los oficiales de la Guardia Civil, previsiblemente el capitán. «Su oficio no era policía, era el conductor acreditado y que llevaba desde el principio con los miembros de la Guardia Civil», ha señalado.

Rubalcaba, tras la reunión con la ministra de Defensa, Carmen Chacón, aclaró que, a pesar del ataque, la seguridad de la base de Qala-I-Now ha sido "correcta" y "adecuada" porque el terrorista fue abatido y porque se trata de un "atentado organizado". La base en Qala-I-Now continúa siendo de titularidad española, porque aún no ha sido transferida a la Administración afgana, y la gestión de la seguridad para acceder al recinto es competencia de las fuerzas de la misión de la OTAN allí destacadas, bajo mando español.

Al oír el tiroteo y ver el cadáver del afgano muerto desde la calle, unos 150 afganos se concentraron alrededor del acuartelamiento para reclamar el cadáver. Como las autoridades locales y las tropas españolas se negaron a hacerlo en espera de que acudiera el juez se formó luego un tumulto en el perímetro de la base. Los manifestantes, unos dos centenares lanzaron piedras e intentaron subir por los muros de la misma con troncos de árboles. También quemaron algunos coches. La guardia se vio obligada a hacer disparos disuasorios. Desde la base central del contingente español en las afueras de Qala-i-Naw acudieron tropas para reforzar la protección de la base.

Según confirmaron fuentes oficiales, el capitán y el alférez, José María Galera Córdoba y Leoncio Bravo Picayo, ambos de 33 años y casados, formaban parte del Grupo de Acción Rural de la Guardia Civil, con base en Logroño, concretamente del Centro de Adiestramientos Especiales, desplazado a Afganistán para tareas de formación de la Policía. Los fallecidos eran miembros de la POMLT (Equipos Operativos Policiales de Adiestramiento y Enlace, que tiene un total de 37 efectivos integrados en diferentes misiones) con base en Qala-i-Naw, que se dedica a formar a las fuerzas de seguridad de ese país, donde se encontraban desde el pasado mes de marzo.

Los agentes españoles estaban terminando su misión y estaba previsto su relevo el próximo 22 de septiembre, la orden de su regreso estaba firmada. El Gobierno prevé que la repatriación de los guardias civiles se produzca mañana.

Los agentes llevaban 5 meses en la zona e iban a ser relevados el día 22

La ISAF, el organismo internacional que coordina las fuerzas en Afganistán, ha hecho público un comunicado según el cual «la causa del incidente aún no está claro», si bien los informes que maneja indican que durante una «sesión de tutoría» entre la ISAF y la Policía Nacional Afgana (ANP), un miembro del ANP disparó varias rondas, que fueron devueltos por los miembros de la ISAF. «En el curso del tiroteo, el miembro de la ANP fue asesinado, junto con los soldados de la ISAF y civiles». También se refiere a la manifiestación que siguió al tiroteo cerca del campamento.

«Estaba todo planeado»

«Estaba todo planeado», dijo a Efe Dilbar Jan Arman, gobernador provincial que acusó a los insurgentes de haber orquestado tanto el tiroteo como la posterior manifestación que tuvo lugar en las calles de la capital provincial, Qala-i-Naw. En un comunicado posterior, los talibanes se atribuyeron el asesinato de los dos guardias civiles y del intérprete españoles «Ghulam Sakhi (el autor de los hechos) tenía contacto con nosotros desde hace dos meses, y planeamos el ataque», reivindicaron los talibanes en un comunicado colgado en su portal web.

El ministro del Interior ha transmitido sus condolencias a la familia de los fallecidos y a todo el cuerpo de la Guardia Civil poco después de conocerse el atentado. Alfredo Pérez Rubalcaba, en declaraciones a la Ser, ha calificado los hechos de asesinato y ha resaltado el papel «fundamental» que desarrolla la Guardia Civil en la tarea de formar al Ejército y a la Policía de ese país para que cuando las fuerzas internacionales se retiren de la zona se pueda garantizar en Afganistán una vida libre a los ciudadanos.

Pérez Rubalcaba ha garantizado que los miembros de las fuerzas de seguridad españolas continuarán desarrollando esta labor. Para el titular de Interior, lo importante en estos momentos es preocuparse por las familias: «La experiencia me dice que lo que quieren es cuanto antes tener el cadáver de sus seres queridos cerca y por tanto el proceso prioritario es que vuelvan a España».

La muerte hoy de estos dos agentes eleva a 92 el número de españoles fallecidos pertenecientes a la misión desplegada en Afganistán desde 2002 dentro de la Fuerza Internacional de Seguridad y Asistencia (ISAF).