Fachada exterior de la parroquia de Chamberí
Fachada exterior de la parroquia de Chamberí - Maya Balanya

Santa Teresa y Santa Isabel: Un manual de santos en Chamberí

La iglesia, de feligreses generosos, está dedicada a Santa Teresa de Jesús y tiene un aire a convento de Carmelitas

MadridActualizado:

La parroquia se conjuga en primera persona del singular y del plural, de persona a persona, comunidad de personas. El verbo amar, el verbo evangelizar, se articula de verdad sin abstracciones, en primera persona. Lo que nos aleja de Dios es la abstracción. La primera persona con la que me encuentro, en esta Iglesia de Chamberí, la Iglesia de Chamberí por historia y por excelencia, es su párroco, Fernando Fernández, que estudió en el Seminario de Madrid, una vez hubo terminado sus estudios de magisterio. Fernando Fernández, que tiene una conversación fácil y derrocha experiencia pastoral por los cuatro costados, me engancha cuando me cuenta que su «conversión», y su vocación sacerdotal, está ligada a la literatura. No sé si los nuevos curas leen mucha literatura. Lo que sé es que el clero de Madrid, es un clero ilustrado con el que da gusto conversar.

El párroco de Chamberí entendió lo que es el servicio leyendo «Cuerpos y almas», de Maxence Van der Meersch, converso al catolicismo y biógrafo de Teresa de Lisieux. Y por eso decidió entregar su vida al Evangelio. La parroquia de Santa Teresa y Santa Isabel es la parroquia de Chamberí, y de la Virgen del Carmen, que es ese octavo sacramento de la vida cristiana. La Iglesia

La historia de la Iglesia de Chamberí es un manual de santos de andar por casa

de Chamberí, metro Iglesia, en singular, está dedicada a Santa Tersa de Jesús y tiene un cierto aire de convento de Padres Carmelitas. Y a Santa Isabel de Hungría en honor de las muchas caricias y caridades que la Reina Isabel II tuvo con este templo. Así se escribe la historia. Bueno, la de la Iglesia de Chamberí es, en sí misma, un manual de santos de andar por casa. Porque, como nos cuenta Jaime del Castillo en su magnífico libro sobre la historia de la parroquia, este templo es la vida de santa Soledad Torres Acosta, que con el sacerdote Miguel Martínez Sanz fundó la Congregación de las Siervas de María, aquí sí, de Santa Rafaela María Porras; de la beata María Ana Mogas; del P. José María Rubio; de José María Roquero Vera y de Casimiro Morcillo González. El actual templo fue inaugurado, una vez que la guerra fratricida desacralizara el anterior hasta los cimientos, el 23 de junio de 1949 por el patriarca Eijo y Garay, hoy también desacralizado civilmente por no sé quién del Ayuntamiento.

Ley de la caridad

El párroco de Santa Teresa y Santa Isabel tiene un vicario parroquial con nombramiento canónico, José Ignacio Rubio, profesor de filosofías y leyes canónicas en la Universidad San Dámaso; y dos sacerdotes adscritos, muy activos: José Antúnez, Pepe Antúnez para los amigos, también profesor en San Dámaso, de filosofía. Para analizar la idiosincrasia de la parroquia, tengamos en cuenta que en 1965 había 39 sacerdotes que atendían a la feligresía; en 1978, siendo párroco Francisco de la Flor Vázquez, contaba con 19 sacerdotes. Ahora las matemáticas se multiplican hacia dentro. Bueno, también cuentan con la ayuda de tres eméritos, que se acercan desde la residencia sacerdotal de San Pedro: Luis Heredia, Luis Alonso y Jesús Romero.

Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda, o al revés, por eso de la ley de alteración de los factores y el mismo producto. Esta ley de la caridad, digamos perfecta, tiene su epiqueya. Lo que hace una mano no solo beneficia a la otra, también es imán para otras muchas que saben de los vasos comunicantes de la caridad. Fernando Fernández, párroco de Santa Teresa y Santa Isabel, me cuenta que tenía un depósito con cierta cantidad de dinero y que oyó que, en el año de la Misericordia, en medio de la crisis económica, ante el sufrimiento de no pocas familias, conjugar el verbo amar significa hacerlo en primera persona. Consultó a sus consejeros y consejos parroquiales y decidió distribuir ese dinero entre las parroquias más pobres de Madrid, la mayoría de ellas de la zona de Vallecas. De parroquia a parroquia, un vis a vis de caridad. La comunión en la Iglesia no es un juego floral de teologías alambicadas. He aquí la caridad. Porque lo que repite este buen párroco, lo que dice de sus feligreses, es que son muy generosos. Cada mes atiende la Cáritasparroquial a un centenar de familias, y gestiona varias viviendas en la zona en la que acogen a personas que no tienen techo.

Vida parroquial

Colectas dominicales de campañas del hambre hay de hasta de 12.000 euros. Predicar y dar trigo, ejercicio del derecho de segunda, tercera y cuarta generación. De la vida parroquial destaca la atención a la liturgia y la catequesis de la Comunidad de cuatro hermanas, jovencitas ellas, Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo, fundadas en Brasil, que es como decir que las periferias de la Iglesia han llegado al centro de Madrid. Hay que hablar del grupo «Bocatas», jóvenes que los domingos por la noche, en cuatro rutas, acompañados por el sacerdote José Antúnez, recorren el barrio y territorios limítrofes llevando alimento a los sin techo. Alimento y palabra de Evangelio. Y también hay que hacer mención de los cuatro grupos de la Acción Católica, que ahora están trabajando el Plan de Evangelización, que es como meterse en una lluvia de ideas del Espíritu. Y el grupo de jóvenes profesionales, que dialogan sobre la fe y en ella se forman. Y el grupo de estudio la Biblia, que coordina Lorenzo de Santos. Y los martes eucarísticos; una amplia presencia de pastoral de la salud y un continuo tráfico del sacramento de la eucaristía; y el grupo Mater Dei, que es novedad de alianza matrimonial. Virgen del Carmen, Reina y Madre de Chamberí, octavo sacramento de religiosidad popular, ruega por nosotros.

*Francisco Serrano Oceja es periodista y profesor del CEU San Pablo