Santiago Llorente, alcalde de Leganés, en el momento que tomó posición de su cargo en junio de 2015
Santiago Llorente, alcalde de Leganés, en el momento que tomó posición de su cargo en junio de 2015 - AYUNTAMIENTO DE LEGANÉS

Leganés aprueba sus cuentas tres años tarde, con prisa y en agosto

El PSOE-IU mantiene el presupuesto del PP de 2014 que denunció en la oposición y tumbó el TSJM en 2016. Ahora teme que, a nueve meses de las elecciones, una sentencia firme del Supremo bloquee los pagos

MadridActualizado:

Algunos concejales del Ayuntamiento de Leganés estaban tomando el sol en las playas del sur de España cuando ayer, a primera hora de la mañana, se enteraron por Twitter de que el Gobierno municipal del PSOE e IU había dado luz verde a sus presupuestos municipales; otros ediles conocieron la previsión el lunes por la convocatoria municipal que llegó sus correos electrónicos. La aprobación de las cuentas de la localidad se llevó a cabo ayer, con mucha prisa, en la Junta de Gobierno local con los seis concejales socialistas y el único de IU.

El alcalde Santiago Llorente (PSOE) ha escogido agosto y la semana de las fiestas patronales para poner en marcha un proyecto de su cosecha. Lleva 38 meses dirigiendo la localidad con los presupuestos de 2014 de su antecesor, el popular Jesús Gómez; los ha mantenido incluso habiéndolos denunciado su partido en la oposición y después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) declarara en julio de 2016 nulas las cuentas, fallo que paradójicamente recurrieron. «Queríamos aprobarlo cuanto antes», manifestaron brevemente ayer desde la Corporación.

A nueve meses de las elecciones y estando en ciernes el pronunciamiento del Supremo con sentencia firme sobre los presupuestos ilegales de 2014, el Gobierno socialista ha apretado el acelerador para mejorar los titulares de su gestión económica. Sobre todo porque si el texto del Alto Tribunal ratifica al TSJM podría suponer un bloqueo en las cuentas con problemas para hacer frente a pagos como los de personal, ya que el Ayuntamiento tendría que retrotraerse al presupuesto de 2012, que en algunos capítulos incluye gastos inferiores a los actuales.

Sólo dos meses de inversión

El documento se llevará a Pleno en septiembre para su aprobación inicial. Después se someterá a información pública durante un mes y volverá a trasladarse a la Cámara para recibir el sí definitivo en octubre o noviembre. La inversión de los nuevos presupuestos sólo se ejecutarían en 2018. A partir de 2019 caducan, de ahí que Leganemos haya decidido abstenerse. «Celebramos la mejora, pero falta tiempo y más inversión social», manifiesta su portavoz, Fran Muñoz.

Se prevé que las cuentas anunciadas salgan adelante con los votos a favor de los seis concejales de Unión por Leganés (Uleg), la abstención de Ciudadanos (1) y de Leganemos (2). El PP posiblemente votará en contra ya que, como apunta el edil Miguel Ángel Recuenco, «son una farsa». «Prometen unos ingresos de 190 millones de euros y en la liquidación de la cuenta general sólo se obtienen 135». Remacha, además, la «’agosticidad’ y alevosía» para llevarlos a junta. Para Carlos Delgado, de Uleg, también es «sospechosa» la fecha escogida. Subraya la demora para sacar el presupuesto, ya que desde enero han tendido la mano para olvidar la herencia de Gómez.