El Vicente Calderón, con el vallado de las obras, que han comenzado en el interior - JOSÉ RAMÓN LADRA / Vídeo: El último adiós de los atléticos al Calderón

El derribo del Calderón comienza con la inquietud de los vecinos de Pirámides

Los operarios iniciaron ayer el apuntalmiento y desmontaje del estadio, que acabará de tirarse en septiembre

Madrid Actualizado: Guardar
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La cuenta atrás para el adiós definitivo del Vicente Calderón ha comenzado. Ayer, los operarios entraron al vetusto estadio para acometer una obra -cuyo grueso se desarrollará en verano- que borrará del paisaje urbano más de 50 años de historia rojiblanca. Aunque los trabajos repercutirán primero sobre el graderío, los vecinos y colegios de la zona ya «vigilan con lupa» esta fase inicial, en la que se derribarán las áreas que no afecten a la actual configuración de la M-30, a su paso por la tribuna. Para ello, resultará necesario apuntalar algunos elementos que permitan demoler la estructura de forma controlada. No será fácil.

Así lo aseguraron ayer fuentes del área de Desarrollo Urbano Sostenible, que dirige el edil José Manuel Calvo, al catalogar la demolición de «larga» y «compleja». Pese a las reticencias levantadas en el entorno de Pirámides, el Ayuntamiento explica que el hecho de que la obra arranque en febrero permitirá acometer la parte más importante durante la época estival, aprovechando las vacaciones escolares. En diciembre, el propio Consistorio, la cervecera Mahou San Miguel y el club Atlético de Madrid firmaron en el palacio de Cibeles un convenio para la programación y coordinación temporal, técnica y económica de las actuaciones que se van a realizar.

En ese sentido, cabe recordar que la remodelación abarcará el ámbito Mahou-Calderón, por lo que serán 193.804 metros cuadrados los transformados en nuevas viviendas, espacios verdes y usos terciarios a orillas del Manzanares. Sin embargo, con la antigua fábrica reducida a polvo, es el coliseo colchonero el que acapara todas las miradas. Meses atrás, las asociaciones de madres y padres (Ampas) del CEIP Tomás Bretón, IES Gran Capitán, CEIP Joaquín Costa, la Delegación de Arganzuela-Centro de la FAPA Francisco Giner de los Ríos, junto a la asociación de vecinos Pasillo Verde-Imperial y la Federación de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm), reclamaron al Gobierno de Carmena reducir la exposición «negativa» de la población del entorno y, especialmente, de los estudiantes de los centros escolares próximos a las obras.

Garantizar la salud

Reivindicación que no parecen ver cumplida a tenor de la petición de colaboración registrada en Madrid Salud para garantizar la salud durante el tiempo que duren los trabajos. «El proyecto de urbanización condicionará en los próximos meses el desarrollo normal de la actividad de los vecinos de las zonas localizadas dentro de su ámbito de actuación y de las colindantes, afectando de manera muy directa a los dos centros educativos CEIP Tomás Bretón e IES Gran Capitán, que suman 1.500 estudiantes, y de forma menos directa al CEIP Joaquín Costa y a la Escuela Infantil El Alba», señalan. El alumnado total de estos cuatro centros es de unos 3.500 escolares, de entre 0 y 18 años.

Los promotores -Mahou y el Atlético de Madrid- derruirán primero la grada que no se apoya sobre la M-30 y, a partir de mayo, habilitarán un desvío provisional de la M-30, para tirar después la tribuna que reposa sobre esta vía de circunvalación. Si todo marcha según lo previsto, el Calderón sellará su acta de defunción en septiembre. La operación ya está en marcha.