Vídeo: Ascenso y caída de Cristina Cifuentes - COMUNIDAD

Cifuentes, el símbolo de la lucha contra la corrupción que se hundió por sus prácticas sospechosas

La presidenta regional paga la factura por su discurso contra las malas prácticas, al descubrirse que ella misma tuvo comportamientos reprochables

Cristina Cifuentes dimite

MADRIDActualizado:

«El tiempo de los corruptos ha llegado a su fin». Son palabras de Cristina Cifuentes, pronunciadas el 2 de mayo de 2017, hace prácticamente un año, y marcaba el anuncio de un nuevo modo de hacer política. Y ahora, ella, casi un año después, ha dimitido. Todo a raíz de una información de OKdiario, en donde se ve a Cifuentes siendo sorprendida robando en un supermercado unos años antes, en 2011. Apenas unos meses previos a que fuera nombrada Delegada del Gobierno en Madrid.

Cifuentes ha querido, desde que llegó a la presidencia de la Comunidad de Madrid, poner distancia con esa parte del PP que había sido relacionada con distintas operaciones judiciales: los casos Gürtel y Lezo. Lo ha hecho no sólo de palabra -con muchas declaraciones relativas a la tolerancia cero, y forzando a dejar sus cargos y sus actas de diputado a quienes fueran investigados por delitos relacionados con la corrupción- sino también con los hechos.

De hecho, fue su Gobierno el que proporcionó al juez datos de la venta de empresas del Canal de Isabel II en Hispanoamérica, señalando posibles irregularidades detectadas en el mismo. Y hace apenas unos días, lo volvió a hacer al trasladar a la Fiscalía el demoledor informe de la Cámara de Cuentas sobre el Campus de la Justicia, uno de los proyectos estrella de Esperanza Aguirre.

Pero esas mismas palabras pueden volverse ahora contra ella. El comportamiento que refleja el vídeo ahora publicado no es, precisamente, edificante. Y viene a sumarse a otras críticas que se han hecho durante estas últimas semanas a su actitud en el tema del máster supuestamente falsificado. Esto puede suponer el último empujón a una política que desde hace un mes está en el borde del precipicio. El empujón se ha confirmado. Cifuentes habla de que el hurto fue un «error involuntario».

Hay quien piensa también en su entorno que este es el precio que está pagando por haber desenmascarado a personas de su partido que están imputadas en casos de corrupción. Y remiten a los dossieres que circulan desde hace días por las redacciones de los medios con informaciones negativas sobre la presidenta regional.