ÓSCAR DEL POZO

Los bloques de hormigón ya cercan la «nueva» Gran Vía

Las barreras estarán colocadas hasta el 7 de enero y reducirán carriles para el tráfico

MADRID Actualizado: Guardar
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Decenas de bloques de hormigón cercan desde anoche el tramo de Gran Vía entre la plaza de España y la Red de San Luis. El 1 de diciembre es la fecha marcada en el calendario a partir de la cual la fisionomía habitual de esta célebre calle madrileña comenzará a transformarse. Esta madrugada fue la primera de las cuatro jornadas en las que los operarios del Ayuntamiento, en turnos de once de la noche a 7 de la mañana, empezaron a instalar los 700 bloques a lo largo de 1.400 metros lineales.

La colocación de estos muros de 800 kilos de peso, que requiere la utilización de carretillas elevadoras, supondrá que los peatones conquisten 5.400 metros cuadrados más de espacio. Hasta el próximo viernes, cuando entrará en vigor la limitación al tráfico a los no residentes en un carril por sentido, los bloques se irán instalando de forma progresiva. A partir de entonces, también se restringirá el acceso a las calles de Atocha y Mayor y, en los días de mayor afluencia al centro, habrá cortes puntuales en las rondas y en la calle de Bailén.

Todos los vehículos deberán circular a un máximo de 30 kilómetros por hora. Todo el área estará vigilada con controles de acceso en las plazas de España, Cibeles, Independencia, Neptuno, glorietas del Emperador Carlos V y Puerta de Toledo, las plazas de San Francisco El Grande y Mayor con la calle de Bailén.

Aunque el 7 de enero termina este dispositivo de movilidad, el cambio en las aceras será irreversible, ya que este espacio no será devuelto al tráfico una vez finalicen las navidades. Esta nueva configuración de la Gran Vía que a partir del viernes se dibujará, será un esbozo de cómo quedará esta calle cuando se acometan las obras de reforma a partir del próximo año.

En junio de 2018, el Ayuntamiento dará un paso más allá cuando entrará en vigor el Área Central Cero Emisiones. Esto supone que desaparecen las calles de libre circulación y, por lo tanto, también las plazas azules.