Almeida y Carmena, este miércoles, tras celebrarse el último Pleno del mandato
Almeida y Carmena, este miércoles, tras celebrarse el último Pleno del mandato - IGNACIO GIL

Almeida, sobre Villacís: «Me molestaría que una ambición personal frustrara ese cambio»

El candidato del PP recuerda que la alcaldía de Madrid no es negociable e informa de que ya ha enviado el programa de investidura a Ciudadanos y Vox para reunirse cuanto antes y llegar a un acuerdo

MadridActualizado:

A 72 horas de conocer cómo se constituirá el futuro gobierno de la capital, el bloque de centro-derecha, que apunta a arrebatar el poder a Manuela Carmena en el Palacio de Cibeles, todavía no ha avanzado en sus negociaciones. El proceso está enquistado por el empecinamiento de Ciudadanos en convertir en alcaldesa a Begoña Villacís pese a ser la tercera fuerza en la capital (11 concejales frente a los 19 de Más Madrid y los 15 del PP). También porque Cs no quiere sentarse a hablar con Vox ni mucho menos tener que cogobernar con la formación de Abascal en el Ayuntamiento.

El PP quiere empezar a hablar con Cs después de que deje de lado su ambigüedad y se comprometa a investir a José Luis Martínez-Almeida como alcalde. El partido naranja sin embargo prefiere comenzar por la parte programática. En este sentido, los de Rivera han ganado la primera batalla y los populares han enviado a sus dos aliados un programa de investidura que, según Almeida, «es perfectamente asumible por cualquier votante de centro-derecha de la ciudad de Madrid, que es el que reclamó el cambio de forma contundente en las elecciones del 26 de mayo».

Este miércoles, al término del último Pleno del mandato, se ha preguntado al candidato popular de nuevo si la plaza de Madrid es negociable. Ha sido contundente: «No». Para ello ha recordado las palabras de su presidente, Pablo Casado, ayer, donde lanzó a Rivera que o gobierna Almeida o lo hace Carmena. El sucesor de Aguirre ha declarado ante la cuestión de si le molesta que Villacís persista en su pretensión de ser alcaldesa que no, pero le ha recriminado con tono de advertencia: «Me molestaría que una ambición personal frustrara ese cambio».

El objetivo, un pacto a la andaluza

Aún no hay un calendario de reuniones para estos tres días, pero Almeida confía en que se cierren pronto. Ha recalcado que el PP es el único que puede «materializar definitivamente ese cambio» por el «liderazgo» que le concedieron las urnas, «con cuatro escaños más que Cs, 80.000 votos más y con 11 escaños más que Vox». «Tenemos la confianza de que con fundamento en ese programa [el entregado a Cs y Vox] lograremos finalmente llegar a ese acuerdo y cambiar este gobierno de izquierdas».

El abogado del Estado mantiene que el modelo de gobierno que persigue sellar estos días es el de un bipartito con Cs y rubricar acuerdos puntuales con Vox, un socio necesario en el baile. Pero tampoco cierra la puerta a repartir los poderes con las dos formaciones que le encumbrarían en Cibeles. Su única incomodidad, ha revelado, es «que siga la izquierda en la ciudad».