Imagen de las instalaciones de Marina d'Or - ABC
ECONOMÍA

Wanda-Marina d'Or: la mayor operación del siglo XXI

Los 1.200 millones que ofrece la firma asiática solo son equiparables a la inversión de Ford en Almussafes

La inversión extranjera en la Comunidad Valenciana durante todo 2014 apenas alcanzó los 800 millones

La compra del Valencia por parte de Peter Lim es hasta ahora la más importante de la década

VALENCIA Actualizado: Guardar
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La adquisición de Marina d'Or por parte del grupo asiático Wanda, que negocia la compra del 75% de las acciones del complejo de ocio situado en Oropesa del Mar (Castellón) por un importe de 1.200 millones de euros constituiría la principal operación corporativa realizada en la Comunidad Valenciana en el siglo XXI y una de las más importantes de España. En 2014, la inversión extranjera productiva en la Comunitat Valenciana ascendió a 808 millones de euros en 2014, el 381,3 % más que el año anterior, de acuerdo con los datos oficiales del Ministerio de Eonomía. Solo la operación de Wanda comportaría un volumen de 1.200 millones.

En el último ejercicio, los principales sectores de los flujos de inversión extranjera en la Comunidad fueron la industria química, los servicios financieros excepto seguros y fondos de pensiones, y las actividades deportivas, recreativas y de entretenimiento.

El Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista de China, ha desvelado este martes el interés del grupo Wanda por el recinto que levantó en 1983 el empresario castellonense Javier Ger. Marina d'Or incluye un campo de golf, un parque temático, cinco hoteles y un balneario, entre otras edificaciones. La apertura del aeropuerto de Castellón, que desde este año alberga vuelos chárter y rutas regulares con Reino Unido operadas por Ryanair, ha disparado las oportunidades de negocio de un complejo que, hasta ahora, basaba el grueso de su clientela en el mercado nacional.

Junto al complejo turístico, Marina d'Or dispone de una promotora de apartamentos que, conforme avanzó ABC en exclusiva, entró en concurso de acreedores en junio del pasado año.

La solicitud de declaración del concurso se debió a la ausencia de actividad constructora. Sin embargo, el complejo sobre el que ha puesto su mirada el fundador y presidente del grupo Wanda, Wang Jianlin, funciona a pleno rendimiento.

El hombre más rico de China ya desembarcó en España en 2014 con la compra del emblemático Edificio España, situado en Madrid, por 265 millones de euros, y continuó este año adquiriendo una participación del 20% en el capital del Atlético de Madrid por unos 50 millones. Su posible entrada en Marina d'Or se produce mientras se cree que continúan las conversaciones entre Wanda y las autoridades españolas para levantar un complejo de viviendas y ocio en el suroeste de Madrid, el proyecto conocido como "operación Campamento".

El Diario del Pueblo ha desvelado que Wang Jianlin ya conoce de primera mano las instalaciones de Marina d'Or y estaría dispuesto a desembolsar 1.200 millones de euros. En el siglo XXI solo se ha ejecutado una inversión extranjera similar en la Comunidad Valenciana. Así, la firma automovolística Ford ha destinado 1.200 millones de euros en inversiones para su planta de la localidad valenciana de Almussafes, con el objetivo de convertirla en su fábrica de referencia en Europa, con capacidad para producir cinco modelos diferentes y más de 450.000 unidades anuales.

En el tejido económico local, solo las firmas de distribución comercial Mercadona y Consum presentan cifras de inversión que se acercan a las de las compañías extranjeras que han puesto a la Comunidad Valenciana entre sus objetivos de expansión.

En la actualidad, otro gran proyecto, bautizado como Puerto Mediterráneo, impulsado por una firma británica con capital de fondos luxemburgues, permanece bloqueado por las trabas burocráticas de la Generalitat. La iniciativa prevé invertir 700 millones de euros en un centro lúdico y comercial en la localidad valenciana de Paterna.

El capital asiático también ha protagonizado otra operación corporativa de calado, en este caso a través del singapurense Peter Lim, que se hizo con la mayoría del capital social del Valencia Club de Fútbol con una inversión inicial de 94 millones de euros, a los que se sumarán otros cien con la ampliación de capital prevista para finales de este ejercicio.

Más allá de la inyección de capital de la empresa propiedad de Lim, la venta del Valencia comportó una refinanciación de préstamos valorados en cerca de trescientos millones de euros. Una magnitud desconocida en los últimos años, marcados por el incremento de la morosidad y la negativa de la banca a modificar las condiciones de los préstamos.

Bankia vendió su participación en Iberdrola con unas plusvalías de 266 millones de euros. Por la operación de NH Hoteles ganó 64 millones. Con el principio de acuerdo alcanzado con Lim se garantiza el cobro de 320 millones de euros de los créditos pendientes de cobro con el Valencia y su Fundación.

Unas cifras que se sitúan en las antípodas de la realidad económica de la Comunidad Valenciana. De hecho, en el verano de 2014 se cerró la operación corporativa por la que la compañía Air Nostrum cambió de propietarios. Una inyección de capital de 25,8 millones bastó para que los nuevos socios se hicieran con el control de la compañía.

En una ciudad que no ha podido esquivar la crisis financiera, la naviera MSC inauguró sus nuevas instalaciones en Valencia. Un hito para la capital del Turia que supuso una inversión de dieciocho millones de euros. Una cifra irrisoria en comparación al volumen económico con el que se cerró la operación de venta del Valencia y el que se maneja para la entrada de Wanda en Marina d'Or. De hecho, para encontrar operaciones corporativas de calado hay que remontarse al año 2002, cuando la familia Serratosa se hizo con el control de Uralita a través de una OPA por la que desembolsaron 180 millones de euros.