Alberto Caparrós - CRÓNICAS SABÁTICAS

Raimon 976-Rajoy 389

«El viaje del presidente de la Generalitat a un concierto costó a las arcas públicas más del doble que acudir a La Moncloa»

Alberto Caparrós
VALENCIAActualizado:

Los 976 euros que le costó a la Generalitat (léase a los valencianos) el alojamiento de Ximo Puig y sus cinco acompañantes con motivo de la asistencia del presidente a un concierto de Raimon en Barcelona apenas constituyen una gota de agua en el océano de los 45.433 millones de euros de la insportable deuda de nuestra Administración autonómica.

Aunque odiosas, las comparaciones chirrían. El viaje para asistir a la despedida de los escenarios del cantante de Xàtiva costó a las arcas públicas más del doble que el de una reunión con el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en La Moncloa (389 euros) menos de dos meses después del concierto en Barcelona y de la que este viernes se ha cumplido un año.

Sin embargo, más allá del aspecto escrictamente económico, cargar el coste de un viaje fuera de agenda oficial cuyo único objeto aparente era asistir a un recital precisaría de algún tipo de explicación pública por parte de un Gobierno que ha hecho bandera de la «ética y de la estética».

Vaya por delante el reconocimiento a los pasos dados a lo largo de la legislatura en materia de transparencia por el Ejecutivo que forman PSPV y Compromís. Han mejorado a sus antecesores del Partido Popular, aunque la información todavía resulta imprecisa. Por ejemplo, no se concreta el coste de diversos desplazamientos de la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, a Madrid para participar en un programa de televisión de «La Sexta».

Imagen de la reunión entre Rajoy y Puig celebrada en la Moncloa en septiembre de 2017
Imagen de la reunión entre Rajoy y Puig celebrada en la Moncloa en septiembre de 2017 - ABC

En cambio, y a falta del detalle del kilometraje, el coste del viaje del presidente a Barcelona figura pormenorizado en el portal habilitado con tal fin por la Generalitat. El mismo que revela que el recital de Raimon no formaba parte de la agenda oficial de Puig. Tampoco la Generalitat, en los días posteriores, emitió comunicado alguno. Se limitó a retuitear un mensaje publicado por Puig en las redes sociales desde la platea del Palau de la Música de la ciudad condal.

La oposición, con Isabel Bonig a la cabeza y el respaldo de Ciudadanos, va a solicitar el expediente para conocer cuál fue el objetivo del viaje, al entender que respondía a «motivos personales» (el presidente es un declarado admirador de Raimon). La Generalitat y el PSPV-PSOE defienden que se trató de un acto «institucional».

A Puig le acompañó un asesor. También viajó a Barcelona un conductor. El resto de la comitiva la completaron tres escoltas, cuyo número determina el Ministerio del Interior de acuerdo con los protocolos de seguridad.

El presidente de la Generalitat ya había asistido -con luces y taquígrafos- a la despedida de los escenarios de Raimon en Valencia tras una gira subvencionada con 310.000 euros por su Consell. El mismo que le otorgó la Alta Distinción en 2015. Y tampoco quiso faltar al adiós del cantante setabense en Barcelona. Está en su derecho. De la misma forma que los valencianos están en el suyo de conocer el destino de sus impuestos. Algo que no encajó bien el PSPV-PSOE al atacar públicamente a ABC por informar a través de una noticia basada exclusivamente en fuentes oficiales de la propia Generalitat que la formación liderada por Puig trató, sin éxito, de desacreditar al darla por falsa cuando, en realidad, hubo viaje, se cargó las arcas públicas y no figuraba en la agenda del presidente.

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