El maestro del cine italiano Bernardo Bertolucci
El maestro del cine italiano Bernardo Bertolucci
Cultura

La película de Bertolucci que «encendió» al público de la Seminci

Su séptimo film, «La estrategia de la araña» (1971), encandiló a los semanistas y se alzó con la Espiga de Oro, si bien su exhibición no estuvo exenta de problemas

ValladolidActualizado:

Aunque el director italiano Bernardo Bertolucci no mantuvo la relación con la Semana de Cine Internacional de Valladolid que tuvo con el Festival de San Sebastián, al que acudió de forma asidua desde finales de los 70 con la llegada de la democracia a España, una de sus películas sí que aparece reflejada en el palmarés del certamen vallisoletano. En el año 1971 el séptimo film del ya desaparecido cineasta italiano, «La estrategia de la araña» («La strategia del ragno») encandiló a los «semanistas», que concedieron a la película la Espiga de Oro del festival ex aequo con «El muchacho», de Nagisa Oshima.

Recuerda la colaboradora del festival María Calleja en el libro «50 años de la Semana Internacional de Cine de Valladolid. Una ventana al mundo que la película entusiasmo a los espectadores del festival, entonces llamado Semana Internacional de Cine Religioso y de Valores Humanos, si bien su exhibición fue «problemática», ya que «mientras se proyectaba la película hubo un salto en un momento en el que los protagonistas estaban cantando. Eso coincidió con que los operadores no estaban en la cabina porque se habían marchado a tomar café y habían dejado aquello funcionando».

Cartel de la película que se proyecto en Seminci en 1971
Cartel de la película que se proyecto en Seminci en 1971

Cuenta Calleja que entonces se comenzío a escuchar «clamorosas» protestas del público, que interpretó aquello como un «obvio» corte de la censura. Fue tal el enfado, rememora esta colaboradora del festival en el libro escrito por César Combarros que uno de los propios integrantes del Jurado, el realizador alemán Peter Schamoni, amenazó con dimitir si no se repetía la sesión íntegra, tal y como él había podido ver antes en la Mostra de Venecia. «Personalmente -prosigue Calleja en «Una ventana al mundo»- estoy convencida de que todas las controversias ocasionales que se desataban sobre si una película llegaba cortada o no se debieron exclusivamente a errores de proyección».

El maestro de cine italiano fallecido ayer también ha estado presente en los cursos de verano que organiza la Cátedra de Cinematografía de la Universidad de Valladolid al menos en dos ocasiones, la primera de ellas hace 13 años cuando en su seno se proyectó un ciclo monográfico de neorrealismo.