Pedro Sánchez, durante el debate de investidura - REUTERS/ Vídeo: ATLAS

Sánchez filtra las «duras» exigencias de Iglesias para hacerle claudicar

La escalada de tension llevó ayer al presidente a advertir al líder morado que no le dará todas las competencias que pide. «Es mi última palabra»

Investidura de Pedro Sánchez en directo

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El único elemento que podía imponer ayer la reflexión en el vertiginoso pulso que mantienen el Gobierno y Podemos, era la incertidumbre ante una «no investidura» de Pedro Sánchez este mediodía en el Congreso de los Diputados. Pero no cumplió su función. El Ejecutivo y la formación morada entraron en una nueva escalada de tensión que acabó con el PSOE dando por rotas las relaciones con Podemos después que el secretario general morado, Pablo Iglesias, rechazara una última oferta que Sánchez le trasladó por teléfono con una advertencia: «Es mi última palabra».

La tensión rebasó todas las previsiones cuando el PSOE filtró sobre las ocho y media de la tarde el documento de exigencias trasladado por los negociadores de Podemos. Un total de 21 competencias de gobierno, repartidas entre cinco ministerios, dentro de una vicepresidencia social. La propuesta exige ceder tres carteras a la formación morada y crear dos ministerios nuevos. Una lista considerada «dura e inasumible», según fuentes de la dirección socialista que no dudaron en recordar que Podemos tiene tan solo 42 escaños y los ciudadanos «le han situado fuera del Gobierno».

Garzón discrepa con Iglesias

Con este agresivo movimiento, el PSOE intentaba ganar la batalla por el relato y forzar así al secretario general morado, Pablo Iglesias, a claudicar aunque fuera hoy en el último minuto. La estrategia socialista logró abrir brecha en la coalición Unidas Podemos ya que el coordinador general de IU, Alberto Garzón, discrepante con la estratagia de negociación de Iglesias, comenzó a sopesar la ruptura de la disciplina de voto. No obstante, la sensación en la dirección socialista es que la claudicación de Iglesias es muy difícil por lo elevada que ha situado sus exigencias.

Antes de que el PSOE filtrara el documento, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llamó personalmente al líder de Podemos para advertirle de que no habría competencias para ellos en Trabajo, Igualdad, Hacienda y Transición Ecológica. Pero le ofrecio tres carteras: Vivienda y Economía Social; así como Sanidad, Asuntos Sociales y Consumo; y el Ministerio de Igualdad, además de la vicepresidencia social a la número dos de la formación morada, Irene Montero. De ella dependería también la presidencia de la Comisión Delegada para coordinar todas las políticas sociales del Gobierno. «Es mi última palabra», remachó Sánchez a Iglesias, según fuentes de la formación morada. El líder morado, no aceptó el envite y sus asesores procedieron a filtrar parcialmente la llamada.

Ferraz reaccionó entonces reconociendo el contacto, pero bajo la versión de que «Sánchez ha vuelto a reiterar la necesidad de desbloquear para que España pueda seguir avanzando. Desde el PSOE seguimos defendiendo que la oferta hecha a Unidas Podemos es una buena oferta». Después detallaron esa última oferta hecha a Podemos. Fuentes socialistas explicaron, además, que durante la negociación que mantuvieron durante la mañana la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, y el secretario de acción de gobierno, Pablo Echenique, la primera ofreció áreas competenciales en las carteras de Vivienda y Economía Social; Ciencia y Universidades; Agricultura, Pesca y Alimentación; Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales y Consumo; Ministerio de Turismo y Deporte; Cultura e Igualdad. El político morado exigió más y la reunión terminó por levantarse unas dos horas después al constatar que no se producían avances. Echenique entendió que se trataba de un receso para comer pero Calvo exigió una respuesta, sí o no, a su última oferta. Durante la tarde se cruzaron tres llamadas que resultaron inútiles para el desbloqueo de la situación. Y ahí entró la llamada de Sánchez a Iglesias, después de días sin más contacto que el agrio cara a cara que mantuvieron el pasado lunes en el Congreso.

En torno a las 22.30 horas, Podemos enviaba un documento denunciando que la propuesta socialista tenía «truco». «Puede parecer que las han ofrecido de manera acumulativa y no ha sido así, nunca estaría Podemos en más de uno o dos de los que aparecen en ese listado y siempre para evitar acceder a compartir los ministerios que nos permitirían desarrollar políticas sociales».

Además, durante la tarde la formación morada interpretó las filtraciones del PSOE como un intento de reventar las negociación antes de la segunda votación de investidura que arrancará esta tarde a partir de las 14.25 horas, aunque sus señorías están convocados a las 13.30 horas para escuchar el último mensaje que dirigirá el candidato antes de la votación. Podrán contestarle los líderes parlamentarios.

Todo apunta, no obstante, a que la incertidumbre se mantendrá hasta el último minuto. De hecho, Irene Montero solicitó a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, poder esperar hasta el último momento para votar, las 13.25 horas, en lugar de hacerlo antes de las 9.00 horas, como establecen los letrados por defecto, en la concesión del voto telemático. La política catalana le concedió permiso ya que así lo admite el Reglamento de la Cámara baja.

Repetición electoral

A tan solo unas pocas horas para la segunda votación, todo pasa porque Podemos ceda y acepte la última propuesta del PSOE. La amenaza de la repetición de elecciones o de un segundo debate de investidura parece cada día más cierta.