Rivera cierra filas con Villacís y la sienta a su derecha en el día de la consagración de Arrimadas
Rivera cierra filas con Villacís y la sienta a su derecha en el día de la consagración de Arrimadas - Maya Balanya

Rivera respalda con gestos a Villacís en la proclamación de Arrimadas

La jefa de la oposición en Cataluña consuma su salto a Madrid para «hacer presidente del gobierno» al líder de Ciudadanos

MadridActualizado:

Ayer era el día de Inés Arrimadas, pero alguien tuvo un lugar privilegiado para presenciar el salto de la líder de la oposición en Cataluña a la política nacional: Begoña Villacís. Desde que este diario publicó el pasado martes que la concejal madrileña empleó una sociedad para adquirir bienes inmuebles valorados en más de dos millones de euros, y que ocultó al Ayuntamiento en su declaración su actividad en la misma durante tres años, el líder de Ciudadanos (Cs) no había explicitado su apoyo a la que probablemente sea su candidata a la Alcaldía de Madrid.

Los miembros del partido que eran preguntados en abierto por el tema, como Fernando de Páramo o Juan Carlos Girauta, se limitaban a dar por «cumplidas» las explicaciones de Villacís, que insiste en que solo figuraba como administradora solidaria de la sociedad Iuriscontencia SL hasta marzo de 2018 «por error».

Aunque Rivera sigue sin pronunciarse, su gesto de ayer fue inequívoco y de respaldo absoluto. Él y Arrimadas doblaron la calle Mayor para entrar en la Plaza de la Villa, donde la segunda anunció que concurrirá a las generales, y justo detrás iba Villacís. Unos metros por detrás les acompañaba Ignacio Aguado, precandidato a la Comunidad de Madrid por el partido, pero los miembros del Comité Permanente de Cs no llegaron a la plaza junto a los protagonistas del acto. Ya sentados, esperando a que Arrimadas tomase la palabra, los gestos de complicidad con Villacís y el intercambio de sonrisas fueron constantes.

Se consuma el salto de Arrimadas

El sol brillaba fuerte ayer en Madrid para saludar al nuevo astro político que desembarcará en la capital de España tras las elecciones generales del 28 de abril. Inés Arrimadas, como cualquier estrella que se precie, se hizo esperar en la Plaza de la Villa y arrancó a hablar, aclamada por más de 1.500 personas, 43 minutos después de lo previsto. Dejó para el final lo que era un secreto a voces, que se presentará a las primarias de su partido para ser la número uno por Barcelona en las listas al Congreso de los Diputados, e hilvanó un discurso cargado de emoción con el que quiso subrayar que seguirá defendiendo con determinación a los catalanes no independentistas allá donde esté.

Una Arrimadas visiblemente emocionada, que reconoció que le temblaban la voz y las piernas como el primer día, comenzó su intervención con la historia de sus padres: unos salmantinos que por circunstancias económicas se vieron obligados a emigrar y que encontraron en Jerez de la Frontera el lugar donde asentarse y sacar adelante a sus cinco hijos. Hace una década ella se mudó a Barcelona y formó su «pequeña familia» casándose con un catalán. Y es por ello que reivindicó su «triángulo», Salamanca, Jerez y Barcelona, y reclamó que nadie le diga cómo debe sentirse. «En mi corazón caben muchas banderas», clamó, y explicó que decidió dar un paso al frente y dedicarse a la política cuando comprobó de primera mano cómo el nacionalismo había secuestrado la realidad de España en Cataluña: «en las escuelas se enseña a odiar a España y en los medios de comunicación se habla de España como si fuese otro país».

Inés Arrimadas, en la Plaza de la Villa de Madrid
Inés Arrimadas, en la Plaza de la Villa de Madrid - EP

Después de tres días de incertidumbre, tras publicar el jueves ABC que Arrimadas se estaba perfilando como candidata al Congreso para formar tándem con Rivera, la incógnita quedó resuelta. Fuentes de la Ejecutiva explicaron que la posibilidad estaba sobre la mesa desde que Pedro Sánchez anunció que habrá elecciones anticipadas el 28-A, pero que fue una decisión personal de Arrimadas la de venir a Madrid.

Oficialmente, el número uno de la lista de Barcelona aún no es suyo, dado que debe someterse a un proceso interno de primarias, cuyo resultado se conocerá el próximo 9 de marzo. Sin embargo, nadie duda de que la jerezana arrollará en esa elección. Juan Carlos Girauta, número uno por Barcelona esta legislatura, se presentará por Toledo al trasladar allí su residencia.

En el partido se confía plenamente en el potencial de Arrimadas y en su capacidad de aglutinar voto. Ya fue líder de la oposición en Cataluña en la anterior legislatura y repite en esta en el cargo después de convertirse en la primera persona en democracia capaz de derrotar al nacionalismo en unos comicios autonómicos en esa región.

Ahora, con su salto a Madrid, Cs buscará al menos ser la fuerza constitucionalista más votada en Cataluña en unas elecciones generales y amarrar votos en su búsqueda de superar al PP para presentarse como alternativa a una reedición de un gobierno de Pedro Sánchez junto a Podemos, independentistas y nacionalistas vascos. El voto en Cataluña fluctúa mucho de las elecciones autonómicas a las generales, y es que a pesar de que Cs fue la fuerza constitucionalista más votada en 2015 en las regionales y la vencedora en las de 2017, en los comicios nacionales del 26 de junio de 2016 fue la sexta fuerza política y consiguió solo cinco de los 47 escaños en juego para representar a los catalanes en la Cámara Baja.

Rivera: «Le pido a los españoles que han votado al PSOE y al PP que nos apoyen, que se unan al carril central de la democracia; al proyecto moderno que une y no divide»

«Somos la voz de millones de personas que no tienen voz», exclamó Arrimadas, quien hizo un llamamiento a llenar las urnas de «votos naranjas» para «reventarlas» y «hacer historia». La líder de la oposición en Cataluña, que ya tuvo un papel protagonista en la campaña de las elecciones andaluzas del 2-D de 2018, contó que se le acercaba gente mayor a confesarle que no tenían fe en ver en vida un gobierno que no fuese socialista. «También me escucharíais en la campaña de las andaluzas» -recordó-, «os dije que podíamos hacer historia».

Desde la Ejecutiva no descartaron la opción de que Arrimadas haga campaña en paralelo a Rivera de cara a las generales que se avecinan, constituyendo los dos pilares del partido: uno con Madrid como centro y otro con Barcelona. No obstante, Arrimadas cerró de un portazo cualquier especulación ante la convivencia de los dos liderazgos destacados de la formación liberal en el mismo espacio y subrayó su próximo objetivo: «Voy a dejarme la piel para que Albert Rivera sea el próximo presidente del gobierno».

En el partido, eso sí, no tienen prisa por nombrar el relevo de Arrimadas en Cataluña, plaza en la que Cs es más fuerte. La vacante de la jefa de la oposición deja sin un liderazgo claro al partido en la comunidad que lo vio nacer. Desde la Ejecutiva alabaron el trabajo realizado por su portavoz parlamentario, Carlos Carrizosa, y por la senadora Lorena Roldán, pero insistieron en que hasta que tome posesión como diputada, el bastón de mando sigue siendo de Arrimadas.

Rivera, «con todo» al 28-A

Ayer los focos se los llevó Arrimadas, pero también intervino el presidente del partido, Albert Rivera, que destacó que la concurrencia de su compañera a las generales es sinónimo de que van a darlo «todo» por alcanzar el Palacio de la Moncloa. «Yo no tengo un “Manual de resistencia”. La llevo en los genes para defender la Constitución en Cataluña», ironizó lanzando un dardo a Sánchez, y recordando de paso su veto al PSOE de cara a la próxima legislatura.

Aun así, Rivera reclamó el voto de quienes en el pasado votaron al PP y al PSOE y los identificó como «compatriotas». Cs busca reeditar una nueva versión del Gobierno andaluz, pero con Rivera como presidente, y acabar así con «cuarenta años de bipartidismo». «Le pido a los españoles que han votado al PSOE y al PP que nos apoyen, que se unan al carril central de la democracia; al proyecto moderno que une y no divide», concluyó.