María del Mar Blanco, Daniel Serrano y Alejandro Fernandez - Marta Dias / Vídeo: Torra no apoyará a Sánchez sin una propuesta "para dar voz a Cataluña"

PP y Ciudadanos se renuevan en Cataluña de cara a un adelanto electoral de Torra

El ámbito constitucionalista busca reactivarse, un año y medio después del 21-D, tras sufrir la fuga de dirigentes clave que hicieron frente al «procés»

BarcelonaActualizado:

Las luchas políticas internas en JpC y ERC, y entre estas dos formaciones -que controlan la Generalitat de Cataluña-, están teniendo su reflejo en los partidos del espacio constitucionalista, que algo más de un año y medio después de las últimas elecciones al Parlamento autonómico, el 21 de diciembre de 2017, siguen deshojando su tiempo sin una estrategia clara y con cambio de liderazgos. Las encuestas apuntan que ni Cs ni el PSC ni el PP -ni la suma de estos tres- estarían capitalizando la imagen de una marea de ciudadanos que salió a las calles de Barcelona el 8 de octubre de 2017, como reacción a los hechos del 1 de octubre (referéndum ilegal) y del 3 de octubre (huelga salvaje en Cataluña e intervención del Rey), de ese mismo año, y que tampoco estaría creciendo -más bien, lo contrario- la ventaja electoral que la formación naranja obtuvo el 21-D, cuando por primera vez un partido no nacionalista ganó en votos y escaños en unas elecciones autonómicas.

Cs: cuestión de liderazgo

El vacío fáctico dejado por Inés Arrimadas en Cs, cuando anunció su marcha de Barcelona a Madrid, hace ahora cinco meses, se resolverá, presumiblemente, con la llegada de Lorena Roldán a la presidencia de Cs en el Parlamento de Cataluña, cargo que ahora ocupa Carlos Carrizosa interinamente. Roldán -diputada autonómica y senadora- cuenta con el apoyo de la dirección nacional y las primarias, que se inician hoy y finalizarán el viernes 26, serán, en principio, un mero trámite. Más todavía cuando su compañero de escaño en el Palacio de la Ciudadela Nacho Martín Blanco -que en algunos ambientes sonó como alternativa- se descartó, este martes, de la pugna por liderar la formación en Cataluña: «Niego rotundamente que tenga ningún tipo de pretensión de presentarme a las primarias».

Roldán y la dirección, sin embargo, tendrán que resolver dos cuestiones. Una, el pasado de la candidata. Roldán participó en la Diada independentista de 2013 organizada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC), enfundada en una barretina y rodeada de esteladas. Y dos, apaciguar a las bases catalanas. El alma socialdemócrata controla el partido en la región, como quedó en evidencia en las elecciones internas de cara a la asamblea de la formación en 2017 -que derrotó a la dirección nacional-. Por lo tanto, aunque no parece que los críticos a Albert Rivera vayan a plantar batalla en las primarias, sí sería lógico, según indican algunas fuentes consultadas por ABC, que la dirección pactase. Mientras en Cs están liados con los nuevos líderes, el PP catalán ya tiene resuelta esta faceta. Desde noviembre de 2018, Alejandro Fernández es el presidente de los populares catalanes, tiene escaño en el Parlamento autonómico y, aseguran en la calle Urgel de Barcelona (sede del PP catalán), «está en plena sintonía con Pablo Casado».

PP: obligado por reformas

Fernández -que conoce el Congreso y fue líder popular en Tarragona, donde pactó con el PSC- ha iniciado un proceso de renovación total en el PP catalán. Por un lado, obligado por las circunstancias, pues actualmente los populares solo cuentan con cuatro escaños autonómicos, lejos de los 19 de Alicia Sánchez-Camacho (2012), y han quedado fuera de muchos municipios -salvando Barcelona del desastre total-, tras las elecciones municipales de mayo, por lo que ha visto reducido notablemente los ingresos, con las consecuencias que eso tiene: reducción de gastos en personal, asesores y campañas, entre otros.

Además, la renovación popular también toca el hueso duro de la estrategia, uno de los talones de Aquiles del PP catalán a lo largo de su historia. Fernández quiere rearmar ideológicamente al constitucionalismo y para ello ha puesto en marcha un proyecto que concluirá con la elaboración de un libro blanco que sirva de referencia a todo el mundo no independentista.

En este sentido, la dirección de los populares catalanes no vería mal articular algún tipo de acuerdo con Cs de cara a las próximas elecciones autonómicas catalanas tomando como referencia Navarra Suma. Una cuestión que, sin embargo, está muy verde y que contaría, probablemente, con la reticencia inicial de Cs, partido que ganó las elecciones en 2017.

PSC: el camino del medio

Quien ya ha elegido su camino es el PSC. Liderados por Miquel Iceta, que como Arrimadas (Cs) y Andrea Levy (PP) piensa más en Madrid que en Barcelona, los socialistas insisten en romper los bloques políticos separados por su posición respecto al «procés». Así se entiende el acuerdo del PSC con JpC en la Diputación de Barcelona, que está suponiendo un verdadero dolor de cabeza para los independentistas.

El PSC de Iceta vuelve al pragmatismo del día a día -con pactos con independentistas y comunes- tras la tensión que supuso en sus filas el apoyo a las medidas derivadas del artículo 155 de la Constitución -José Montilla, por ejemplo, se negó a votar la propuesta del Gobierno y el PSOE en el Senado- y la realidad tras unos resultados electorales, el 21-D, que estuvieron lejos de los augurios demoscópicos.

El constitucionalismo se resitúa a la espera de que Quim Torra, presidente de la Generalitat, convoque elecciones. Hace unas semanas, todo indicaba que las adelantaría tras la sentencia del Tribunal Supremo. Desde hace unos días, sin embargo, las diferencias entre JpC y ERC dejan en el aire esta posibilidad. Un reflejo más de la desorientación con la que el constitucionalismo tiene que hacer frente.