Pablo Casado, candidato a liderar el PP
Pablo Casado, candidato a liderar el PP - EFE
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Pablo Casado, en dos minutos

El vicesecretario de Comunicación apela al reearme ideológico para remontar la ventaja de Santamaría en la primera vuelta

MadridActualizado:

Pablo Casado entró en la cancha de juego del PP «a ganar». Por eso, cuando Cospedal le propuso integrarse en una candidatura encabezada por ella, el que ha sido vicesecretario de comunicación del PP respondió con un rotundo no. Su decisión ha sido, desde el principio, llegar hasta el final. Dejó claro que no quería ningún puesto ni pediría nada a los demás. Quería liderar el nuevo PP, un partido, dijo, que debe estar orgulloso de su pasado, y mirar al futuro con caras nuevas para volver al poder.

Ahora, tras quedar en segunda posición en la primera vuelta al conseguir 19.967 votos (34 por ciento), por delante de los 15.090 de Cospedal (26 por ciento), llega a la votación definitiva, la de este sábado, dispuesto a imponerse a Santamaría, que no ha logrado convencerlo de integrar sus candidaturas en una lista unitaria porque «si se acatan las normas hay que ir a una segunda vuelta independientemente del resultado».

Desde el principio se apuntó que la candidatura de Casado estaba «inspirada» por José María Aznar, del que fue director de gabinete, ya fuera del Gobierno. Nunca ha negado su simpatía por el expresidente y siempre que ha tenido ocasión ha asegurado que él está orgulloso de haber trabajado a las órdenes de Aznar, pero también de Rajoy. De este, sin embargo, criticó sus políticas, en un momento de la campaña que marcó un punto de inflexión. Casado cuestionó la política del Gobierno de Rajoy en Cataluña, la no derogación de la ley del aborto, la subida de impuestos, las escasas políticas familiares o el frenazo a la reforma educativa. Fue una especie de enmienda a una etapa del PP que motivó la fuga de millones de votantes hacia Ciudadanos y otros partidos minoritarios, como Vox.

Si se convierte en el nuevo presidente nacional del PP, una de las primeras medidas que pretende tomar es la convoatoria de una Convención extraordinaria para el rearme ideológico del partido. En el congreso de este fin de semana no habrá ponencias políticas, al tener carácter extraordinario. Los populares llegan así a su cita para elegir al sucesor de Mariano Rajoy sin un debate profundo sobre sus ideas y su programa. Casado quiere resolver esa cuestión en una cita específica. «Tenemos que volver a ser el partido de los 11 millones de votos, recuperar los que se fueron a otras formaciones», asegura. En la campaña ha expuesto un «programa» electoral que incluye una agenda reformista y un «fortalecimiento institucional» frente a los separatistas.