JAIME GARCÍA

Primarias PP¿Quién ganará el congreso del PP? Las cuentas de Santamaría y Casado

Los dos candidatos manejan cifras que son incompatibles, porque en ambos casos se ven ganadores con más del 60%

MadridActualizado:

Cuando solo queda un día para que comience el congreso del PP que elegirá a su nuevo líder, se elevan al máximo la tensión y la guerra de cifras sobre los votos de compromisarios entre las candidaturas de Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría.

Los equipos de ambos manejan cifras que son incompatibles entre sí, porque en ambos casos se ven ganadores con más del sesenta por ciento de los compromisarios, y las dos candidaturas aseguran haber hecho los deberes para asegurarse los apoyos.

El equipo de Santamaría asegura que ya tienen «consolidado» el apoyo de más del 60 por ciento de los compromisarios que elegirán al presidente nacional de este partido el sábado. Si fuera así, la campaña habría terminado. Pero la campaña de Casado afirma que tienen el respaldo de al menos el 65 por ciento de ellos.

Ahora se trata de convencer a un cuerpo electoral especialmente «maleable», como lo definen fuentes populares, y que está formado por esos 3.082 compromisarios con derecho a voto, que cada cual es el claro ganador, y por tanto sus intereses, y sus cargos, estarán mejor defendidos si se unen a ellos. Es el conocido como «efecto arrastre». O más en castellano, «subirse al carro» del vencedor.

Según la candidatura de Santamaría, en este momento tiene el apoyo de «más del 60 por ciento» de los 3.082 compromisarios. Serían cerca de 1.850. Creen que al final la participación no será del cien por cien, pero sí están convencidos de que obtendrán una ventaja de unos 15 puntos respecto a Casado.

El entorno de la exvicepresidenta calcula que se está produciendo un «trasvase» a su favor del 50 por ciento de los compromisarios de los territorios donde ganó María Dolores de Cospedal en la primera vuelta de las primarias, a pesar de que la secretaria general se ha situado al lado de Casado en esta segunda fase. Según la candidatura de Santamaría, Casado ha formado un «pacto de perdedores» con el resto de precandidatos que perdieron en la primera votación, y «se equivoca» al sumar directamente sus apoyos, «hacer la cuenta de la vieja», como si ahora fueran a él en bloque.

El vicesecretario de Comunicación tiene sus propios números, que le salen igual de bien, o incluso mejor. Su equipo tiene una lista pormenorizada, con los compromisarios marcados en verde, rojo y amarillo, según el grado de adhesión. Asegura que tiene en «color verde» a más del 65 por ciento de los compromisarios, los que están a su lado sin ninguna duda, y después de contrastar bien los datos. Más en concreto, están seguros de que tienen el apoyo confirmado de 2.100 delegados, mientras que han «detectado» que Santamaría está «estancada» en 837.

Casado tiene datos más concretos. Cree que casi la mitad de las mujeres optarán por él, y que en Andalucía el voto está dividido por la mitad, a pesar de que Santamaría arrasó en la primera vuelta. En Castilla-La Mancha, feudo de Cospedal, confía en obtener alrededor del 80 por ciento de los apoyos.

Falta por ver cuál es la posición definitiva del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, aunque sus presidentes provinciales sí han tomado partido, y se decantan de forma mayoritaria hacia la candidatura de Casado. Se calcula que un 85% del PPdeG (sobre 270 de los 320 compromisarios totales) votará a Casado.

Las direcciones del partido de La Coruña, Pontevedra y Lugo -los tres territorios donde venció Dolores de Cospedal- se inclinarán en favor del exvicesecretario, mientras que la baronía orensana de Manuel Baltar se mantendrá del lado de Soraya Sáenz de Santamaría, aunque un tercio de esta provincia estaría claramente significada con la candidatura de Casado.