Ignacio González, tras declarar ante el juez
Ignacio González, tras declarar ante el juez - ÓSCAR DEL POZO

Ignacio González ordenó a su equipo que no se plegara a las presiones de Lapuerta

El expresidente de la Comunidad de Madrid declara como testigo por la caja B del PP

MadridActualizado:

El expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González acusó ayer al Partido Popular nacional de intentar influir en las adjudicaciones públicas de la Comunidad de Madrid, una región en la que actuó la trama de corrupción Gürtel en la era previa a la crisis económica. González explicó ayer en la Audiencia Nacional que advirtió esta práctica cuando aterrizó en el gobierno autonómico, en el año 2003, con el cargo de vicepresidente, según fuentes presentes en su declaración.

González, que ayer declaró como testigo en la causa de la caja B del PP, aseguró que entonces instruyó a sus subordinados en el Gobierno autonómico para que no se plegaran a las presiones del entonces tesorero del PP, Álvaro Lapuerta, considerado por la Fiscalía una de las llaves políticas al servicio de la trama de corrupción Gürtel. Lapuerta, de 90 años, no ha sido juzgado por una demencia sobrevenida que le libró del banquillo.

El expresidente de Madrid y antigua mano derecha de Esperanza Aguirre está imputado en el caso Lezo, considerado el cabecilla de una trama corrupta que anidó en el Canal de Isabel II, la poderosa empresa que gestiona las aguas de Madrid, unas imputaciones de las que trata de defenderse.

Ayer, González reconoció que conocía la existencia de una grabación en la que el empresario Rafael Palencia confesaba pagos irregulares al PP a cambio de adjudicaciones para su empresa, Degremont, una filial de GDF Suez. Esta acusación, desvelada en una grabación entre González y Eduardo Zaplana en el caso Lezo, provocó la citación del expresidente madrileño como testigo, prueba solicitada por la acusación popular de Izquierda Unida. El juez José de la Mata, el último instructor de la caja B, busca esclarecer si esos abonos irregulares tuvieron lugar. Según fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio, González insinuó que esa grabación llegó incluso a la sede de Génova, sin explicar cómo le llegó esa información.

La confesión de Palencia tuvo lugar en una reunión con Ildefonso de Miguel, el antiguo director gerente del Canal y hombre cercano a González, quien ayer confirmó que el encuentro se produjo y validó la grabación, según otras fuentes jurídicas. De Miguel, también imputado en Lezo, testificó ayer ante el juez por los mismos hechos y explicó que se reunió con Palencia a petición de Luis Bárcenas.

En la escucha de Lezo que provocó las testificales, González y Zaplana comentaron la existencia de la grabación de Palencia y De Miguel, con la que supuestamente se habría chantajeado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El fundador del Grupo Intereconomía, Julio Ariza, señalado por ese supuesto chantaje, negó ayer esta acción. Reconoció haber accedido a la grabación de Palencia y De Miguel, pero rechazó publicarla por falta de fiabilidad.

Ayer, Zaplana, ministro del Gobierno de José María Aznar, aseguró que interpretó las palabras de González como un desahogo, sin conocer si la reunión de la que hablaron era cierta. La grabación pertenecía al caso Lezo, en manos del juez Manuel García Castellón, del Juzgado Central de Instrucción número 6. Este magistrado también investiga si las supuestas corruptelas del Canal sirvieron para financiar irregularmente al PP. Las confesiones del cabecilla de la Gürtel, Francisco Correa, y esta grabación provocaron que el juez De la Mata reabriera la causa sobre la caja B, que se sostiene en los llamados papeles de Bárcenas, y que se encontraba a las puertas del juicio, a falta de asignar una fecha.

En su declaración, González negó haber cobrado una comisión de 1,4 millones de OHL por adjudicarle el tren que une Móstoles y Navalcarnero. El exconsejero de la constructora, Javier López Madrid, también testificó y secundó la versión del expresidente.