El líder de Vox, Santiago Abascal, este martes en el Congreso de los Diputados, donde ha emplazado a PP y Ciudadanos a reunirse para intentar desatascar las negociaciones para los gobiernos de Murcia y Madrid - EFE

Casado y Abascal se reúnen en el Congreso mientras Rivera recrimina los insultos de Vox

El presidente de Ciudadanos rechaza la invitación del líder de Vox para celebrar un encuentro a tres bandas

MadridActualizado:

El presidente de Vox, Santiago Abascal, y su homólogo del Partido Popular, Pablo Casado, se han reunido este martes durante dos horas en el Congreso de los Diputados para «desbloquear» la situación en la que se encuentran los pactos en la Comunidad de Madrid y la Región de Murcia. Albert Rivera, cuya presencia reclamó el líder de Vox, rechazó acudir a la cita y le ha enviado un mensaje a su partido, sin mencionarlo explícitamente: «Con los insultos no se construye ningún gobierno y con los ataques personales no se combate el paro».

Aunque Rivera ha señalado que no entrará en el intercambio de insultos, no ha querido desaprovechar su comparecencia en el Congreso para censurar, indirectamente, los improperios lanzados contra él desde la cuenta personal de Vox o los ataques que ayer vertió Rocío Monasterio contra el líder liberal utilizando su vida personal.

Abascal acudió ayer a Murcia para apoyar al grupo parlamentario de Vox en la región después del cruce de reproches por el rechazo a la investidura del popular Francisco López Miras. En una rueda de prensa, pidió a Casado y al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, una reunión a tres bandas para avanzar en la negociación.

Rivera declinó la invitación de sentarse con Abascal y derivó la cuestión a los equipos negociadores de cada región. Desde el PP aceptaron la cita que ha tenido lugar en la Cámara Baja alegando que siempre han mantenido un «talante de diálogo con todas las fuerzas políticas implicadas en estos procesos».

Los grupos parlamentarios de PP y Vox han confirmado la reunión aunque no ha trascendido el contenido de la misma. «Siguen avanzando en las negociaciones» de los gobiernos regionales, explican desde las esferas más altas de las formaciones.

Sin embargo, sin que Ciudadanos ceda a un acuerdo a tres no será posible formar Ejecutivos en la Comunidad de Madrid y la Región de Murcia, ya que se necesitan la suma de los tres partidos. Para meter presión a los liberales, Abascal se sacó ayer un nuevo as de la manga: «Si Rivera insiste en no alcanzar un acuerdo con Vox y a la vez exigir nuestros votos, propondremos al PP un gobierno en solitario en Murcia».

La sesión de investidura en la Asamblea de Madrid arranca mañana, aún sin candidato oficial, pero desde Vox ya han confirmado que no apoyarán a la candidata popular Isabel Díaz Ayuso en un cogobierno con Ciudadanos si no les permiten formar parte.

Cs no pasa de las reuniones autonómicas

Desde Cs la postura es clara. O hay un gobierno del PP y Cs o se repiten las elecciones. En estos momentos la formación liberal no contempla buscar una alternativa con el PSOE, ni siquiera en la Región de Murcia, donde suman mayoría absoluta con los socialistas.

Fuentes del grupo parlamentario de Cs no ven necesaria la reunión que reclama a tres Abascal y señalan que Rivera no ha negociado «nunca» directamente la conformación de ejecutivos regionales ni locales. «Ni siquiera en Andalucía», señala un diputado, «y fijaos si era importante echar al PSOE después de 36 años».

En su intervención en la sala de prensa del Congreso, la primera de Rivera desde la segunda — y última— reunión que mantuvo con Sánchez el pasado 11 de junio, el líder de Cs ha afirmado que sus equipos regionales no tienen ningún inconveniente en reunirse «otras cinco horas» con Vox para «explicarles» el contenido de los acuerdos alcanzados con el PP. En Cs ni le abren la puerta a la entrada de Vox en esos gobiernos, ni tan siquiera a alcanzar acuerdos programáticos con ellos.

La reunión de cinco horas en la Región de Murcia, en la que los liberales niegan que se negociase nada, es, de momento, el único gesto de Cs hacia Vox. Podría repetirse, pero, a día de hoy, no irá a más.