El maquinista hablaba por teléfono con un compañero en el momento del accidente
Efectivos de la policía custodian la locomotora del tren Alvia - efe

El maquinista hablaba por teléfono con un compañero en el momento del accidente

En los kilómetros previos al descarrilamiento circulaba a 192 km/h y estaba consultando un plano siguiendo las indicaciones de su interlocutor

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Francisco José Garzón Amo, el maquinista del Alvia siniestrado el pasado miércoles en Santiago de Compostela, estaba hablando por teléfono con un compañero de Renfe a través del móvil oficial en el momento del descarrilamiento.

Poco antes, circulaba a 192 kilómetros por hora, según la información que se ha extraído esta misma mañana de la caja negra del tren. Además, consultaba un plano para saber por qué vía tenía que entrar a Ferrol, siguiendo las indicaciones de su interlocutor, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

El magistrado del Juzgado de Instrucción nº3 de Santiago, Luis Aláez, se reunió sobre las 10.00 horas con personal de la Policía Científica para definir los pasos a seguir para el volcado de la información de las dos cajas negras —una del vagón delantero y otra del trasero—.

A continuación, en la biblioteca de los juzgados, el juez, la secretaria y el fiscal se reunieron con policía científica, judicial, técnicos de Renfe, Adif y técnicos de la Comisión de Investigación del Ministerio de Fomento para analizar la forma en que se iba a acceder a la información y comprobar que todas las partes estaban de acuerdo. Tras recibir las especificaciones técnicas de las cajas negras y realizar una prueba con otra caja, se procedió al volcado de información de las dos del tren siniestro de manera que quedase totalmente garantizada la integridad y fiabilidad del contenido.

Los datos se extrajeron en un lápiz de memoria aportada por el juzgado y posteriormente se hicieron copias autentificadas con firma digital. La información que se obtiene de las cajas está encriptada y se pasa por un programa informático para proceder a su desencriptación.

Las primeras informaciones provisionales que se extraen del análisis de los últimos kilómetros recorridos por el tren antes de la salida de vía, siempre a la espera del informe de la policía judicial, son los siguientes:

— En tren circulaba en los kilómetros previos al momento del descarrilamiento a 192 kilómetros por hora.

— Segundos antes del accidente, se activó un freno.

— Se estima que en el momento de la salida de vía el tren circulaba a 153 kilómetros por hora.

Del audio almacenado en las cajas negras se ha podido saber también que el maquinista estaba hablando por teléfono con personal de Renfe, que parece ser un controlador, en el momento del accidente.

Minutos antes de la salida de vía recibió una llamada en su teléfono profesional para indicarle el camino que tenía que seguir al llegar a Ferrol. Del contenido de la conversación y por el ruido de fondo parece que el maquinista consulta un plano o algún documento similar en papel.

Por otra parte, el juez ha autorizado este martes a los técnicos de la Comisión de Investigación de Fomento a realizar mediciones de las ruedas de los vagones, siempre acompañados por policía judicial. Los vagones no se moverán hasta que se completen las inspecciones oculares, todavía está pendiente el acceso a pequeñas zonas cerradas por hierros que hay que cortar. Cabe la posibilidad de que se trasladen perros para realizar una última inspección de los restos. También está previsto realizar un estudio de la máquina. Por el momento no ha sido citado para declarar ningún testigo.