El padre de Marta, Antonio del Castillo, estuvo a pie de campo para conocer los últimos detalles de la operación
El padre de Marta, Antonio del Castillo, estuvo a pie de campo para conocer los últimos detalles de la operación - efe

¿Cómo ayuda el georradar en la búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo?

Aunque hayan pasado cuatro años y medio desde el asesinato la máquina puede detectar las variaciones en el terreno sin excavar

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Misma finca, distinto método de búsqueda. El georradar es ahora la última esperanza de la familia de Marta del Castillo y de los investigadores para encontrar algún nuevo indicio del cuerpo de la joven sevillana desaparecida hace ya cuatro años y medio. La última versión del asesino confeso, Miguel Carcaño, ha llevado nuevamente a la Policía Nacional a rastrear en la finca «Majaloba», en La Rinconada, como ya se hizo el pasado 12 de junio. Pero ¿cómo ayudará el georradar a encontrar nuevas pistas? ¿En qué consiste exactamente este sistema? ¿Cuándo se obtendrán los resultados definitivos?

La misión de un georradar es hallar anomalías en el terreno causadas por los diferentes estratos, por tierra removida o por cambios en las propiedades de la tierra, entre otros factores. Esta herramienta tiene muchas aplicaciones en la industria de la construcción porque permite obtener un conocimiento preciso del subsuelo y a bajo coste. Además, es una técnica de medición no destructiva, es decir, que su labor no ocasiona daños en el terreno ni precisa de excavaciones previas. Su funcionamiento es similar al de un radar común, la diferencia radica en el medio por el que trabaja –en este caso analizará el maizal de la finca «Majaloba», en La Rinconada– pero ambas técnicas se basan en la emisión y recepción de ondas electromagnéticas.

10.000 metros cuadrados a examen

Para peinar los 10.000 metros cuadrados de la parcela los técnicos han contado con la ayuda de un helicóptero de la Policía Nacional que tiene una cámara térmica integrada y que ha complementado el rastreo por el aire. Esta cámara obtiene imágenes en las que se detallan las diferencias de temperatura en el terreno. En función de los resultados del georradar se procederá a excavar después del veranoEstos cambios de temperatura, si se detectan en una zona concreta, indican la existencia de restos que podrían haber generado una bolsa de aire. Y aunque hayan transcurrido más de cuatro años del asesinato, esta máquina tiene la sensibilidad suficiente como para detectar esas variaciones de temperatura. No obstante, sus resultados se contrastarán con los que se obtengan del georradar.

El equipo del georradar se ha tenido que adaptar a un vehículo que circula a un máximo de 10 kilómetros/hora, dependiendo en cada momento de la dificultad del terreno. La poca concreción de las explicaciones de Carcaño y la gran extensión del maizal de la finca ha obligado a que el análisis se extendiera a lo largo de tres jornadas. Después, ya solo queda que los especialistas emitan un informe sobre las irregularidades que se hayan detectado en el terreno.

Habría excavaciones después del verano

En función de estos resultados, la Policía Nacional hará «las excavaciones oportunas o los trabajos que los investigadores determinen», según ha explicado este miércoles la portavoz de la Policía. En el caso de que hubiera variaciones irregulares en el terreno, los agentes especialistas regresarán al punto donde se detectaron para «remover la tierra» y excavar donde sea necesario. Aunque esto, según adelantaron fuentes policiales, no ocurrirá al menos hasta después del verano.

Ante la incertidumbre, el padre de Marta, Antonio del Castillo, ha querido estar a pie de campo para enterarse de los progresos de la investigación. Por parte de la Policía el caso «continúa abierto» y aunque todos desean que esta sea «la definitiva» diligencia, de lo contrario «solo sería una más».