Avión de Ryanair
Avión de Ryanair - EFE

Ryanair, sin servicios mínimos durante su huelga en Portugal

El Sindicato Nacional de Personal de Vuelo de Aviación dice que «el concepto de necesidades imperiosas no es extensible a los viajes al extranjero»

MADRIDActualizado:

La huelga de Ryanair en Bélgica, Italia, España y Portugal, convocada para los días 25 y 26 de julio, tendrá en este último país la peculiaridad de que no se decretarán servicios mínimos. Por tanto, el caos y el colapso están asegurados, a juzgar por los cientos de pasajeros que se verán afectados en plena temporada alta. Así lo ha decidido el Sindicato Nacional de Personal de Vuelo de Aviación Civil (SNPVAC), cuya valoración de las circunstancias actuales concluye que “no hay fundamento ninguno para la fijación de esos servicios mínimos en Portugal”.

La negativa se recoge en el preaviso de huelga, emitido este martes 10 de julio, donde se aclara públicamente que “el concepto de necesidades imperiosas solo se contempla para las islas de Azores y Madeira, por razones de cohesión nacional y aislamento de las poblaciones, para quienes resulta esencial este medio de transporte”.

A continuación, el documento especifica: “Ese concepto de viajes por necesidad imperiosa no es extensible a los vuelos al extranjero”. Una argumentación que ya ha comenzado a generar polémica en el país vecino, en vista de que una huelga sin servicios mínimos adquiere el carácter de “paro salvaje”. Así, se alude a que las conexiones entre Ponta Delgada, la isla de Terceira y el continente ya están garantizadas por otros operadores, como TAP o Azores Airlines, “existiendo, en consecuencia, medios alternativos de transporte aéreo”.

La huelga en los cuatro países europeos está convocada con el objetivo de que la compañía de bajo coste deje de aplicar la legislación laboral irlandesa, como sucede hasta el momento, y se haga eco de la normativa de cada país donde realiza sus tareas. Se trataba de una convocatoria conjunta del sindicato luso SNPVAC, firmada también por UILTRASPORTI/FILTCGIL (Italia), CNE-LBC (Bélgica) y los españoles USO y SITCPLA, que además exigen las mismas condiciones en el caso de trabajadores subcontratados.

Igualmente, recuerdan que “otros sindicatos de diversos países europeos apoyan el paro de forma activa, pero debido a restricciones legales y complicados procedimientos burocráticos no pueden, por ahora, adoptar una acción industrial en esas áreas”. De cualquier manera, advierten que, si no se atienden sus demandas, tal vez podrían convocarse más acciones de protesta en las siguientes semanas. La razón de tal beligerancia no es otra que denunciar el ‘dumping’ social que, según explican, practica la aerolínea irlandesa, efectuado a su “conveniencia”.

Con este panorama, solicitan a Bruselas una mayor vigilancia sobre el cumplimiento de las leyes por parte de la compañía, con especial mención al respeto por los tiempos de descanso y las limitaciones de vuelo. Es la segunda vez este año que Ryanair Portugal se deja sentir en sus reivindicaciones a nivel europeo, pues ya alzó su voz durante la huelga del pasado mes de abril, cuando afrontaron una huelga de tripulantes de cabina que obligó a cancelar decenas de vuelos con despegue o aterrizaje en Lisboa y Oporto, sus dos grandes centros operativos al otro lado de la frontera.

Se registró la circunstancia de que algunos vuelos sí circulaban, a pesar de los atrasos y otras incidencias. Los sindicatos acusaron a la dirección de Dublín de ‘reventar’ el paro contratando como sustitutos a pilotos españoles. Ryanair, líder tanto en Portugal como en España, habría recurrido a tácticas intimidatorias con tal de convencer a los profesionales para trasladarse temporalmente de Barcelona y Madrid a Oporto y Lisboa, de acuerdo con la queja expresada. ¿Objetivo? Cubrir los huecos dejados por los pilotos portugueses que se suman a la protesta por las condiciones económicas inferiores a otras aerolíneas.

Según varios sindicatos, hasta en sus días libres eran conminados a realizar semejantes tareas, lo cual redundaría en un menor impacto del paro en el listado de vuelos de Ryanair en territorio luso. La firma que comanda Michael O’Leary se habría encargado de sufragar los gastos de alojamiento del personal en hoteles próximos a los aeropuertos, con lo cual se hacía hincapié en que parecía interferirse en la puesta en práctica del derecho a la huelga.

En una clara muestra de la elevación de su tono, la central sindical USO llegó a advertir que no permitirá que “sigan enviando a trabajadores a Portugal como esquiroles”. Además, daban cuenta de que sus servicios jurídicos se pusieron manos a la obra porque, al parecer, los que se desplazaban desde España no siempre lo hacían con su consentimiento diáfano sino que tal actitud respondería a las ‘maniobras’ de los directivos de la compañía.

“Tenemos conocimiento directo de las presiones y amenazas de sanciones disciplinarias que han sufrido los trabajadores utilizados con el único fin de reventar la huelga portuguesa”, recogía un comunicado difundido entonces por USO. Ahora el personal de vuelo de nacionalidad lusa vuelve a temer una reacción en esta misma línea, aunque la convocatoria simultánea en cuatro países pone obstáculos a esta controvertida práctica.