Paulo Guedes, quien se convertirá en el superministro de Economía del nuevo Gobierno de Bolsonaro
Paulo Guedes, quien se convertirá en el superministro de Economía del nuevo Gobierno de Bolsonaro - REUTERS

Brasil se mira en el espejo chileno para superar la atonía económica

La fragmentación del Congreso pone un interrogante sobre el ambicioso plan reformista de Paulo Guedes, el superministro ultraliberal con el que Bolsonaro convenció a los mercados

Sao PauloActualizado:

La elección de un presidente tras un largo período de crisis política y económica debe darle nuevo aliento a la economía brasileña y sacarlo del clima depresivo. Jair Messias Bolsonaro, un excapitán nacionalista y conservador, se convirtió en el favorito del mercado cuando se alió a Paulo Guedes, un economista liberal graduado en la Universidad de Chicago, que puso en campaña temas como privatizaciones y el saneamiento de las cuentas públicas.

Devoto de Milton Friedman y admirador del modelo económico chileno, Guedes fue la tabla de salvación de Bolsonaro, que admitía no entender nada de economía. El «Chicago Boy», que ahora se prepara para asumir un superministerio de Economía, promete reducir la deuda pública en un 20% con privatizaciones de empresas y eliminar el déficit público implantando un modelo de jubilaciones similar al de Chile, primer país que debe visitar antes de que acabe el año.

Bolsonaro, que asumirá la presidencia el primero de enero de 2019, sustituirá a Michel Temer, un presidente impopular que gobierna desde la destitución de la petista Dilma Rousseff, en 2016. Pese a haber atendido a los sectores económicos e iniciado una reactivación, Temer tuvo dificultades para mejorar los números negativos, resultado de gastos millonarios con el Mundial y los Juegos Olímpicos, además de los efectos recesivos de una operación anticorrupción que paralizó a las principales empresas del país.

Austeridad, control del déficit y privatizaciones marcan la agenda

«A pesar de que Bolsonaro no ha articulado integralmente su agenda de política económica, los inversionistas tienen la percepción de que probablemente buscará políticas pro-mercado, beneficiando varios sectores de la economía», afirmó Samar Maziad, vicepresidenta de la agencia internacional de calificación de riesgo Moody´s en Nueva York y especialista en mercados emergentes.

A los pocos días de ser elegido, Bolsonaro y Guedes ya comenzaron a delinear sus propuestas económicas para sacar al país de la recesión. El gurú económico del presidente electo ya propuso reducir el número de ministerios de 30 a 15, una reforma del sistema de pensiones y pretende descentralizar el poder, dándole fuerza económica a estados y municipios.

Con balances negativos y casi 13 millones de desempleados, Bolsonaro se beneficiará de la expectativa sobre el nuevo gobierno y medidas asumidas por el equipo de Temer, como inflación controlada, tasas de interés a la baja y una mejoría en las cuentas externas. Guedes incluso ya ha asegurado que pretende dejar en el puesto al actual presidente del Banco Central, Ilan Goldfajn, además de proponer la independencia de esa institución.

Sorpresa con el Mercosur

En sus primeras entrevistas, Guedes ha mostrado un tono pragmático y agresivo que escondió a lo largo de la campaña, a instancias de Bolsonaro. Su posición de no considerar el Mercosur una prioridad sorprendió a sus vecinos en el bloque comercial. El grupo representa un 25% de las exportaciones brasileñas.

Otra polémica del nuevo ministro es la unión de los ministerios de Hacienda, Planificación e Industria y Comercio, provocando las quejas de los empresarios. Según Guedes, la decisión debe reducir privilegios y las medidas proteccionistas y subsidios pedidos por las organizaciones empresariales. «Está habiendo una desindustrialización hace más de 30 años. Salvaremos la industria brasileña pese a los industriales brasileños», criticó el futuro ministro.

Maziad destaca, sin embargo, su preocupación con la fragmentación política del Congreso, que con 30 partidos puede complicar la aprobación de la reforma de pensiones, considerada vital para resolver el gigantesco déficit presupuestario brasileño. «Aunque esperamos una continuidad de las políticas públicas, la capacidad de construir apoyo en el Congreso para aprobar reformas fiscales aún no fue probada», explica. Bolsonaro puede tener, por ejemplo, problemas en el legislativo por su retórica polémica, contra las instituciones democráticas, que puede crear ruidos en las negociaciones políticas y crearle una fuerte oposición.

Sin margen de error

Para los analistas de Crédito y Caución Pavel Gómez del Castillo y Lidia Martínez, entre los principales desafíos del nuevo Gobierno están elevar las tasas de crecimiento del PIB, que avanzó apenas un 1% en 2017 tras dos años de retracción, y mantener la inflación bajo control. En un informe, la aseguradora de crédito concuerda en que la reforma de pensiones será clave para enfrentar el alto déficit fiscal que se mantiene elevado, haciendo crecer la deuda pública al 77% del PIB.

«La fragilidad de las finanzas públicas no deja espacio para políticas erróneas», advierten los analistas. La expectativa es que el PIB se recupere en 1,1% en 2018 y un 2,3% en 2019, y que Guedes tome las medidas necesarias, que son impopulares, aprovechando la luna de miel del nuevo gobierno con el mercado y los electores, así como de puntos de la economía considerados fuertes, como un sector bancario sólido y altas reservas».