Un partidario de Bolsonaro celebra su elección
Un partidario de Bolsonaro celebra su elección - EFE

Bolsonaro modera su discurso tras la victoria

El presidente electo de Brasil ganó por 10 puntos a Haddad, que promete una oposición fuerte

Corresponsal en Sao PauloActualizado:

Tras un discurso electoral en el que prometía respetar la Constitución y medidas para mejorar la economía, el candidato de la derecha radical, Jair Bolsonaro, confirmó ayer su clara victoria sobre la izquierda (55 por ciento de sufragios frente al 45 por ciento del candidato «petista») y se dispone a gobernar el Brasil con un programa claro en los objetivos pero ambiguo en los detalles prácticos.

«La verdad fue el farol que nos guió hasta aquí y seguirá guiando nuestro camino», leyó Bolsonaro, en su primer discurso oficial, desde su casa, en Río de Janeiro. El excapitán del ejército, que pasó la campaña inflamando la violencia verbal, con sus invectivas contra negros, gais, mujeres y la prensa, prometió libertad de opinión y el respeto a la Constitución y al estado democrático de derecho.

«Tendremos que separar lo que fue campaña y lo que será un hecho. Lo que es una bravata, lo que es un discurso conservador para ganar la elección, de lo que será realmente, lo que un presidente como Bolsonaro puede hacer efectivamente», explica Humberto Dantas, doctor en Ciencia Política de la Universidad de São Paulo (USP), sobre el nuevo mandatario, que para muchos es una incógnita.

En un editorial sorprendente bajo el título «Un salto a la oscuridad», el diario O Estado de São Paulo, uno de los más importantes del país, calificó al nuevo presidente, al que apoyó informalmente durante la campaña, de «candidato folclórico». «Lamentablemente para Brasil, quien se presentó para esa misión con éxito no fue la oposición tradicional, organizada y responsable, y sí en cambio un oscuro parlamentario del bajo clero, portador de un discurso rabioso y vacío, que apeló a sentimientos primarios». Pese a ser el principal símbolo de una elección contra el desgastado petismo, Bolsonaro tendrá un Congreso difícil, donde su Partido Social Liberal (PSL) saltó de 8 a 52 escaños, pero en segundo lugar, después del PT, con 56.

El candidato del PT, Haddad, que era desconocido a nivel nacional, se presentó como el nuevo líder de la oposición, al reconocer su derrota. Heredero del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso desde abril por corrupción, debe convertirse en la nueva cara del partido que busca cambiar su imagen afectada por los escándalos.

El PT, que disputó por sexta vez una segunda vuelta, sigue siendo uno de los partidos más importantes del país. Pese a la derrota, mantuvo su bastión político en el nordeste del país y fue el partido que conquistó más gobiernos de estado, frente al desgaste de los partidos tradicionales.

«De una cierta forma, Temer salvó al PT, con un gobierno malísimo que llevó a mucha gente a extrañar a Lula», analiza Dantas, para quien el partido puede ser todavía una alternativa en 2022, dependiendo de lo que sea un Gobierno de Bolsonaro.

El Gobierno Bolsonaro tendrá dificultades para aprobar sus principales promesas, con una oposición encabezada por el PT. Los proyectos del palacio de Planalto dependen de una difícil relación con el Parlamento y sus 30 partidos, la mayoría creados para atender intereses de grupos económicos. «Tenemos todo para ser una gran nación. Tenemos condiciones de gobernabilidad y todos los compromisos serán cumplidos», declaró en sus primeras frases como presidente electo, por una red social por la que prefiere comunicarse.

Subida y bajada de la Bolsa

La Bolsa de Sao Paulo avanzó ayer un 2,62 % en la apertura y, tras los primeros veinte minutos de operaciones, su índice Ibovespa se situaba en los 87.962 puntos, un día después de la victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro como presidente electo de Brasil. Además, el dólar se depreció frente al real. No obstante, al término de la jornada la Bolsa volvió a retroceder y perdió un 2,24%.

El PSL de Bolsonaro, sin embargo, es una especie de tejido de retazos, un partido de alquiler que fue el único dispuesto a aceptar las polémicas del ahora presidente electo. Entre sus candidatos vencedores destacan pastores de iglesias neopentecostales, militares y hasta un exactor porno.

Pese a tener una larga experiencia de casi tres décadas como parlamentario, Bolsonaro tuvo una trayectoria mediocre en la que casi no presentó ni aprobó proyectos relevantes. Contará con el capital político de la elección en los primeros meses, pero aún así tendrá que vencer una barrera: la aprobación de sus propuestas por mayoría en la Cámara de Diputados y en el Senado.

Entre las promesas de campaña de Bolsonaro constan el regreso de antiguos cursos de educación moral y cívica, que eran parte de los currículos escolares durante la dictadura y fueron eliminados en 1993. Otro tema polémico es la autorización a la policía para matar, algo que ya está previsto en el código penal en casos de legítima defensa.