José Sevilla, consejero delegado de Bankia - ABC

Bankia recorta su previsión de beneficios para 2020 por la política monetaria del BCE

La entidad reconoce que no alcanzará el objetivo de 1.300 millones para el próximo año

MadridActualizado:

El entorno de tipos de interés negativos implantado por el Banco Central Europeo (BCE), que prevé acometer nuevas bajadas a partir de septiembre, ha tenido una incidencia directa en las estimaciones de beneficios de Bankia. El consejero delegado de la entidad, José Sevilla, ha asegurado, durante la presentación de resultados del primer semestre, que el banco no cumplirá con el objetivo de ganar 1.300 millones de euros para el próximo año, contemplado en su Plan Estratégico (2018-2020).

Sevilla ha explicado que cuando establecieron este compromiso, la curva de tipos del Euríbor a un año se situaba como promedio en 73 puntos básicos en positivo para 2020, mientras que actualmente está en los 20 o 30 puntos básicos en negativo. «En la medida en que los tipos de interés negativos se postergan a lo largo del tiempo, penalizan la rentabilidad de las entidades financieras europeas y, en concreto, la de Bankia», ha añadido. La entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri sí que mantiene, en cambio, el compromiso de repartir entre los accionistas, entre dividendos y exceso de capital por encima del 12% CET1, unos 2.500 millones de euros hasta el año 2020.

A pesar de la política monetaria del BCE, el número dos de la entidad ha aclarado que no se plantean cobrar a los depositantes minoristas, mientras que «a los institucionales y mayoristas, ya llevamos unos cuantos trimestres trasladando los tipos de interés negativo que nos cobra el BCE por la liquidez».

Bankia cerró los seis primeros meses del año con un beneficio de 400 millones de euros, un 22,3% menos que en el primer semestre de 2018. El banco achaca esta evolución al menor volumen de resultados por operaciones financieras (ROF), que cayeron un 52% interanual, situándose en 140 millones de euros frente a los 291 millones que tenía en junio de 2018. Descontando el ROF, el margen neto antes de provisiones totalizaría 619 millones en el primer semestre, un 2,2% más que hace un año.

Bankia cerró los seis primeros meses del año con un beneficio de 400 millones de euros, un 22,3% menos que en el primer semestre de 2018

El banco mostró un buen pulso comercial: respecto a lo reportado en junio de 2018, la variación neta de clientes aumentó un 63% y la de los clientes con ingresos domiciliados un 29%; elevó un 5,4% la formalización de hipotecas y un 16,2% la de créditos al consumo. Además, el grupo aumentó un 8,4% la suscripción de fondos de inversión y un 2,9% la de fondos de pensiones.

Sobre la formalización de hipotecas, José Sevilla ha afirmado que la cifra de facturación del segundo trimestre «se ha visto afectada por la incorporación de la nueva ley de crédito inmobiliario, que hizo que en la segunda quincena de junio se ralentizaran algunas firmas». En este sentido, ha expresado que «probablemente la facturación del segundo trimestre hubiera sido como unos 100 millones de euros superiores. El 5,4% se habría situado en el entorno del 12%, que era la velocidad de crucero que teníamos en el primer trimestre del año». Las hipotecas a tipo fijo representan el 58% del nuevo crédito hipotecario de Bankia y el 34% de las hipotecas firmadas se concede a nuevos clientes.

A pesar de las cifras positivas, el banco redujo sus ingresos. El margen de intereses –lo que ingresa por los créditos menos lo que paga por los depósitos– cayó un 2,8%, a 1.018 millones, mientras que la facturación por comisiones se mantuvo estable, en 533 millones. El resultado por operaciones financieras experimentó una notable caída, superior al 50%, hasta situarse en 140 millones en junio de 2019. De este modo, los ingresos totales del grupo se redujeron un 9,2%, hasta los 1.671 millones de euros.

Bankia destaca, eso sí, que el resultado estratégico, es decir, el margen de intereses más las comisiones menos los gastos fue de 639 millones de euros, sin apenas variación respecto al primer semestre del ejercicio anterior (+0,3% interanual), gracias a la buena evolución de la actividad comercial y al impacto positivo de la contención de costes. Los gastos de administración se redujeron un 5%, hasta los 813 millones, a lo que hay que añadir que las provisiones para insolvencias alcanzaron en junio de 2019 los 4.122 millones de euros, un 10,3% menos que en diciembre de 2018.

Los riesgos dudosos brutos bajaron en el semestre en 902 millones de euros (-10,7%), acompañados de una reducción interanual de la tasa de morosidad hasta el 5,7% desde el 8,1%, al tiempo que la cobertura se situó en el 54,9%.

En cuanto a solvencia, a cierre de junio de 2019 Bankia alcanzó una ratio CET1 «fully loaded» del 12,63% sin incluir las plusvalías soberanas latentes de la cartera a valor razonable (12,91% bajo criterio regulatorio, es decir, incluyendo las mencionadas plusvalías), lo que se traduce en un crecimiento de 35 puntos básicos en el semestre.

Sobre el avance en la digitalización de sus clientes, Bankia cerró junio con un 49,7% de usuarios digitales. «Cuando anunciamos el Plan Estratégico, nuestro objetivo era llegar a un 65% de clientes digitales al cierre de 2020, veníamos del 35% en 2015. Este año nuestro objetivo era superar el 50% y estamos muy cerca ya. La digitalización avanza y avanza a buen ritmo», ha dicho José Sevilla durante la rueda de prensa correspondiente a la presentación de los resultados semestrales.

Preguntado sobre la salida a Bolsa de Bankia, que se produjo en julio de 2011 y que está siendo investigada por la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid), Sevilla dijo que «a toro pasado, es fácil decir que probablemente no fue una buena idea la salida a Bolsa de Bankia, pero hay una gran diferencia entre un error y un delito».