El FMI quita a España la previsión de crecimiento en 2014
La directora del FMI, Christine Lagarde - reuters

El FMI quita a España la previsión de crecimiento en 2014

El Fondo revisa a la baja los datos para todos los países y habla de una «recesión más larga de lo previsto» en la zona euro

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que España tendrá un crecimiento de valor 0 en 2014, frente al ascenso del 0,7% que había pronosticado en su informe de primavera, por lo que deberá esperar a 2015 para contar con crecimiento positivo. Esa corrección se debe, según los expertos del FMI, al negativo impacto que tendrán sobre el crecimiento las últimas medidas de consolidación fiscal aprobadas por el Gobierno de Mariano Rajoy.

En su actualización de las cifras ofrecidas en abril, el organismo internacional mantiene su previsión para la economía española de una contracción de -1,6% en 2013. El nuevo dato se enmarca en una revisión a la baja para todos los países, con dos décimas menos en el caso del crecimiento mundial (3,1% este año y 3,8% el próximo).

El FMI observa en la zona euro una «más prolongada recesión» de lo esperado, por lo que serán necesarias «políticas adicionales» de carácter «mixto», especialmente orientadas a la generación de crecimiento. En sus nuevas previsiones, el Fondo incrementa ligeramente su cifra negativa para el conjunto de países del euro correspondiente a 2013, situándola en un -0,6% (empeoramiento de dos décimas respecto a lo anunciado en abril), y rebaja el crecimiento al 0,9% para 2014 (una décima menos). Ajustes parecidos aplica el FMI a Estados Unidos, que podría crecer un 1,7% este año y un 2,7% el siguiente.

El tono del informe de actualización, presentado este martes en Washington por el economista jefe del Fondo, Olivier Blanchard, no es optimista. Lamenta que la expansión económica mundial de este año pueda repetir el 3,1% de 2012, que ya bajó respecto al 3,9% de 2011.

Sobre España, tanto Blanchard como Thomas Helbling, jefe del departamento de estudios del FMI, destacaron que si bien en los últimos meses se ha registrado un buen comportamiento español en aspectos como la competitividad, las exportaciones y el empleo, el Fondo ha debido hacer una revisión a la baja de siete décimas en 2014. “En la previsión hecha en abril no se conocían las medidas que iba a aprobar el Gobierno español para reducir el déficit fiscal; ahora que se han tomado, creemos que afectarán al crecimiento”, declaró Helbling.

Tampoco el aumento de las exportaciones y otros signos positivos serán suficientes en el conjunto de la zona euro. “La demanda interna sigue siendo débil y el crecimiento será menor del esperado incluso en estados centrales, como Alemania o Francia, país que está pagando una consolidación demasiado fuerte”.

En los últimos meses, según el informe, «se ha incrementado la volatilidad de los mercados financieros» y el problema de la deuda soberana la periferia de la zona euro «se ha extendido de nuevo después de un periodo de sostenidas mejoras».

El FMI aporta tres razones para el mal comportamiento de la economía mundial. Uno es el «decepcionante» crecimiento en las grandes economías emergentes, que cuentan con problemas de infraestructuras, baja demanda externa y preocupaciones sobre estabilidad financiera. Otro se refiere a la zona euro, cuya «recesión es más profunda de lo esperado», debido a la baja demanda, al descenso de la confianza y a la debilidad de los balances. Finalmente, el FMI se refiere a los problemas que está teniendo EE.UU. para ser locomotora de la recuperación.

Entre las recetas, el FMI propone que las economías avanzadas apliquen políticas «mixtas» que apoyen el crecimiento en el corto plazo, al tiempo que siguen con los planes de sostenibilidad a medio plazo en relación a la deuda pública. Específicamente para la zona euro plantea una «revisión para identificar los problemas de activos y cuantificar las necesidades de capital», con una recapitalización directa del Mecanismo Europeo de Estabilidad «cuando sea apropiado». Las autoridades europeas, además, deberían «trabajar juntas para ir hacia una más completa unión bancaria, incluyendo un fuerte Mecanismo Unico de Resolución». Otras políticas que debería impulsar la UE son la reducción de la fragmentación del mercado financiero y políticas de creación de empleo.