La «Ley Sinde» oculta el debate sobre la libertad con el todo gratis

Santiago Mediano, el abogado de Hollywood, critica el proyecto por suplantar la tutela judicial con una comisión administrativa

MADRID Actualizado:

Habla uno de los abogados con más experiencia en el derecho de propiedad intelectual. Santiago Mediano ha contemplado el debate de la Ley Sinde con una sensación de «dejà vu». El abogado de la Academia de cine de Hollywood (y también de la española) no se conforma con los clichés. Uno podría esperar que quien ha defendido los intereses de la industria cinematográfica se limitase a posturas más radicales contra el usuario de las descargas, argumentos que han sonado mucho durante este debate, que se han publicado incluso como parte de los cables de la gran filtración de Wikileaks. Pero Mediano no sale de su asombro porque el debate se haya polarizado de esta manera entre la piratería y el control. Entre esos dos puntos hay un universo de posibilidades que no pasa por hacer lo que nos parece más o menos bien con las web de descargas.

Es muy contundente: «Quiero dejar claro que el debate es en realidad sobre la libertad. Yo estoy en contra de la piratería y sin embargo no puedo ver bien el cierre preventivo sin tutela judicial de ninguna página web. Eso me recuerda etapas muy tristes, cuando se llevaba la censura previa». Para el abogado, también conocido por su posicionamiento en la polémica del canon, «limitarnos a hablar de control y piratería es sustraernos al debate verdadero, sobre la libertad de acceso a la información en nuestro país, que es un tema muy trascendente. No basta con declarar que no toleramos la piratería, y tampoco se puede permitir una carta blanca para cualquier medida extrajudicial».

Dice que tiene una extraña sensación de «dejà vu» ¿Y por qué? Viendo el debate provocado por la Ley Sinde, Mediano recuerda el debate de la Ley Corcuera, la célebre de la patada en la puerta ante la presunción del delito, en la que se permitía vulnerar el domicilio con la sospecha fundada sin control judicial. «Es lo que evoca un debate sobre regular el acceso a webs desde una comisión administrativa». Como profesional que lleva muchos años dedicado a este ámbito de la propiedad intelectual «estoy muy de acuerdo con la defensa de un uso responsable de internet, pero no puedo estar de acuerdo con que se justifique cualquier medio. Porque no podemos reducir este debate a si la descarga gratis es o no lícita, lo que demuestra la crisis de valores de la sociedad española. El debate real es más bien de la libertad de expresión enfrentada al control administrativo».

«De una vez por todas debemos entrar un paso más allá», asevera, porque recuerda que, en la decisión que se adoptó cuando se estaba implantando la tecnología de ADSL se permitió desresponsabilizar a quienes controlan el tráfico. «De esta manera se publicitaron los servicios que la gente compró como tarifa plana con una capacidad de descarga de contenidos ilimitada y sin trabas».

La decisión, para Mediano, fue política y permitió que la tecnología ADSL penetrase en gran parte de los hogares españoles. Es claro partidario de que el debate se interne en este extremo y quienes mantienen y dan servicio con esas redes den pasos hacia adelante.