La «Ley Sinde», una burla a las más elementales normas del juego

Sinde se pasea por los medios omitiendo que la figura del juez queda limitada a que en ningún caso entre a decidir si existe o no la infracción denunciada

ABOGADO ESPECIALISTA EN PROPIEDAD INTELECTUAL Actualizado:

La «Ley Sinde» es una burla a las más elementales normas del juego. Las razones de esta afirmación pueden comprenderse repasando brevemente la lucha sostenida en los últimos años por la industria del copyright contra páginas de enlaces a música y películas.

Primero se enviaron cartas a las webs advirtiendo de acciones legales si no cesaban en su actividad. Las cartas se ignoraron. Después se interpusieron las acciones judiciales anunciadas, pero las perdieron. Acto seguido recurrieron las resoluciones de los jueces, pero volvieron a perder.

Ahora, absolutamente frustrados, promueven esta ley, que hace desaparecer a los jueces de la ecuación. Ante la indignación causada por este despropósito tan agresivo, Sinde, que parece considerar a los internautas niños de pecho, sacó un kit de maquillaje e introdujo la palabra «juez» en la ley para después darnos la enhorabuena por haber conseguido doblegarla.

Y así, fingiéndose derrotada pero más ganadora que nunca, se pasea hoy por los medios de comunicación, omitiendo que la figura del juez queda limitada a que en ningún caso entre a decidir si existe o no la infracción denunciada, no vaya a ser que vuelvan a aplicar la legislación vigente y digan, por enésima vez, que no.