El pianista británico James Rhodes - ISABEL PERMUY | Vídeo: James Rhodes ya hipnotizó con su piano al Teatro Real el pasado año EP

James Rhodes: «España ha sido un milagro que ha aparecido para salvarme la vida»

El pianista británico reflexiona sobre la exposición de sus emociones antes de su concierto en Noches del Botánico, este viernes en Madrid

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Muchos le aman. Otros le odian, dicen que por ser un cursi. Pero en realidad es porque tienen viperina envidia de su actitud ante la vida. Y eso que carga con una mochila de las buenas. James Rhodes, el pianista que con ingenio a tantos ha arrastrado hacia la (presuntamente) olvidada música clásica, superestrella pop por accidente, superviviente del lado oscuro del ser humano, nuevo vecino de la capital y tantas otras cosas más, cogió el teléfono a ABC con ganas de hablar de todo un poco. Incluyendo, cómo no, su próximo concierto en su querido Madrid (Noches del Botánico, viernes 13, con apertura de puertas a las 19:30h; entradas agotadas).

Va a actuar en uno de los escenarios más bonitos de la capital.

¡Por supuesto que lo es! He visto algunas fotografías de la edición anterior del festival y son increíbles. Comparto cartel con Kraftwerk y Rufus Wainwright, ¡es tan surrealista! Y Serrat, que ha hecho tres noches consecutivas con entradas agotadas. Lo suyo ha sido un «¡fuck you bitches!» (risas). Todos los artistas del cartel son héroes, por eso estoy muy emocionado con esta cita. Además, me encanta actuar en escenarios al aire libre. El año pasado estuve en los festivales de Peralada y en Sitges, y fue maravilloso. La sensación de tocar y escuchar música clásica en lugares donde nunca suena es fantástica, muy especial.

Sobre todo en Madrid, tocar al aire libre es especial.

Es que todo en Madrid es especial. El Metro, las torrijas, los calamares, todo es encantador. Hay algo mágico en las cosas que pasan en Madrid.

Ha habido algunos que se han ofendido por su forma de ver la ciudad que, según sus propias palabras, le ha hecho sentirse bien acogido.

Es terrible lo que pasó tras la publicación de «mi carta de amor» a Madrid. Hubo incluso un periodista del periódico que lo publicó que pidió que me deportaran por ello. Si hubiera escrito lo contrario, también se hubiera cabreado. Es un «ofendidito». No sé, no entiendo tanto odio. Yo sólo quería describir mis sensaciones al hacer cosas normales, que hace la gente normal, en Madrid.

La mayoría de los grandes artistas que he conocido suele buscar eso, el disfrute de los pequeños detalles, la normalidad. Los que no son así suelen quedarse a medio camino.

Espero que tenga razón, porque yo he conocido a unos cuantos que eran unos auténticos gilipollas (risas).

¿Por qué ha titulado esta gira igual que su libro, «Fire on all sides»?

Me alegra que me haga esa pregunta, porque no fue decisión mía. Fue una idea de los promotores de la gira. Pero bueno, no es una idea muy desacertada, porque en eso consiste mi vida la mayor parte del tiempo, incendios y fuego en todos los aspectos (risas). Siempre estoy en medio de un tornado de fuego, y le aseguro que es una sensación de locura exacerbada. Por eso, cuando encuentro algo que me resulta tranquilizador, que me da sosiego y me da un respiro con los sentimientos depresivos, lo celebro con felicidad. Puede ser tocando el piano, o como le decía, comiendo unas torrijas en la Plaza Mayor. Este año en España... Se lo juro, no podría pagar por lo que me ha dado. He estado en Granada, Sevilla, Cuenca, y todo ha sido increíble. Lugares alucinantes para explorar durante todo el día, gentes maravillosas que te reciben como a su propio hijo. A veces pienso que España ha sido para mí como el piano, una especie de milagro que aparece para salvarme la vida.

¿Vio a Andrés Iniesta hablar en televisión sobre su ansiedad y depresión?

No lo vi, pero me lo han contado, y lo he leído en los periódicos. Al parecer, fue algo importante. Y lo celebro. Por Dios, qué importante es que la gente sepa que incluso sus héroes pueden caer en la peor y más temible de las depresiones. Puedes estar rodeado de gente guapa y que te hace caso, tener una mansión, una familia que te quiere, éxito en la vida... Todo eso da absolutamente igual. Creo que fue valiente, porque no creo que sea el único futbolista que haya pasado por ello. Su discurso en televisión puede haber salvado vidas, es así de sencillo. Los profesores deberían haber hablado de ello el día después en clase. Yo, que he pasado por ello y que aún lidio con ello, he llegado a la conclusión de que siempre que tenga un micrófono al alcance, por pequeño que sea, intentaré hablar de ello con naturalidad. Violación, tendencias suicidas, enfermedad mental, lo que sea... Tenemos que hablar de ello con naturalidad, porque va a salvar muchas vidas, y anima a mucha gente para hablar y a su vez seguir salvando aún más vidas.

¿Cuando habla en televisión sobre su ansiedad, no siente un vacío después al llegar al camerino?

Eso es cierto. Pero no es excusa para dejar de hacerlo. Aunque pueda doler. Puede ayudar a muchos.

¿Qué espera del nuevo Gobierno, en cuanto a cultura y, especialmente, música?

Tiene gracia que me lo pregunte, porque el otro día visité una escuela madrileña para escuchar cómo tocaban sus alumnos de música. Novecientos alumnos, y ni un solo piano. Creo que con eso está todo dicho, pero por si acaso lo aclararé para que me escuche la nueva ministra de Educación: por favor, los profesores y sus alumnos necesitan recursos. Lo peor es que estoy empezando a ver estas cosas en Gran Bretaña y, ¡por Dios!, también en Alemania. Basta de hablar, basta de discursos, por favor, destinen recursos o perderemos a la próxima generación de músicos. Espero que no tenga que volver a ver al ministro visitando el Teatro Real, o el Liceo, o lo que sea, para dar un discurso sobre lo mucho que le gusta la música. Por favor, los niños no saben cómo suena un trombón, no saben quién es Bach. Saben quién es Alejandro Sanz, y eso está genial, pero deben saber quién es Bach.

¿Y, en general, qué espera del nuevo Gobierno?

Oh, no me siento con derecho a opinar sobre ello. Llevo poco tiempo aquí.

¿Cómo que no? ¿No paga aquí sus impuestos?

Sí, pago aquí mis impuestos, y me encanta estar aquí. No me iría de España por nada del mundo. Pero, ¿política? Prefiero hablar de los políticos de mi país, que son la gente más horrible del mundo (risas). Bromas aparte, Pedro Sánchez me genera cierta emoción. Es joven, y creo que se ha rodeado de gente con talento. Veremos.

Para terminar, ¿puede contarnos en qué va a consistir su repertorio del viernes en Noches del Botánico?

Por supuesto. Va a haber Rachmaninov, Bach, Chopin... Va a haber alrededor de dos siglos de música clásica, va a ser genial. Va a ser un concierto de homenaje a la felicidad, a la alegría. Una celebración de la vida.

¿Qué mas lugares de España va a conocer este verano?

Pues, entre otros sitios, voy a ir a Ibiza, un lugar en el que nunca he estado y del que no para de hablarme todo el mundo. Pero no me voy a drogar ni nada (risas), buscaré la playa más tranquila que pueda para estar en paz con el mar, y conmigo mismo en soledad.