Andrés Calamaro, en Las Ventas, en mayo de 2018
Andrés Calamaro, en Las Ventas, en mayo de 2018 - Paloma Aguilar

Calamaro explica su comentario sobre Viggo Mortensen en Barcelona: «Tengo el compromiso de ofender»

«Yo no estoy aquí para decir lo que la gente quiere oír. Para eso está Viggo Mortensen con su discurso antifascista facilón», comentó Andrés Calamaro en su concierto de este miércoles en el Liceo de Barcelona

MadridActualizado:

«Yo no estoy aquí para decir lo que la gente quiere oír, eso es demasiado fácil. Para eso está Viggo Mortensen con su discurso antifascista facilón», comentó Andrés Calamaro en la recta final de su concierto en el Liceo de Barcelona. Entre el público se escuchó algún silbido, después de que el músico argentino hubiera arremetido también, con su habitual (y no menos polémica) ironía, contra personajes del cine y la literatura como Louis C. K., Kevin Spacey y Nabokov. Entre el público hubo un par de seguidores que le pidieron a gritos, simplemente, «¡rock and roll, por favor!».

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En la mañana de este jueves no eran pocos los medios de comunicación que se hacían eco de las palabras de Calamaro, en referencia a la carta que Mortensen hizo pública para desaprobar el uso de su personaje de «El Señor de los Anillos» por parte de Vox, para pedir el voto en las pasadas elecciones generales. En la imagen lanzada por el partido de Santiago Abascal en las redes podía verse a Aragorn blandiendo su espada contra los logos de medios de comunicación como «El País», la Cadena Ser y La Sexta, y colectivos LGTBI, la estelada independentista y la bandera republicana. Todo acompañado del mensaje «¡Que comience la batalla! #PorEspaña».

El cantante argentino ha enviado a ABC un comunicado en el que ha querido dar su punto de vista sobre lo ocurrido en el Liceo, durante una actuación que él mismo califica de «maravilla, con las mejores sensaciones sobre el escenario. Muy bonitas tienen que ser esas sensaciones para sobrarme en escena con monólogos al borde de lo aconsejable». Y advierte después: «Como músico de rock tengo el compromiso de ofender. De gustar, pero de ofender también. Es lo que viene haciendo el rock desde que existe. Y si no lo hacemos, nos lo van a reclamar y no sin razón».

La explicación

«El asunto de Viggo es el siguiente –comienza explicando Calamaro–. El notable “cuervo universal” envió una carta a un periódico desaprobando el uso de uno de sus personajes en algún momento de la campaña electoral que yo, personalmente, no vi. Bien redactado, y bien pensante, se ganó la aprobación de internet y eso me llevó a la siguiente reflexión: qué fácil es decir (publicar) solamente lo que la mayoría quiere escuchar y aprobar con entusiasmo. Es barato. Viggo no responde por sus personajes de ficción».

En el breve texto que el actor argentino hizo público durante la campaña se tachaba de «ignorantes» a los miembros del partido de Abascal por pensar que «promover la campaña electoral de un partido xenófobo de ultraderecha como Vox sería una buena idea». Además, Mortensen reprochaba que, a causa de esa imagen, él quedaba vinculado a esa formación, algo que consideraba «ridículo» y «absurdo», cuando él es «una persona interesada en la rica variedad de culturas e idiomas que existen en España y en el mundo».

El autor de la «Flaca» y «Estadio Azteca» añade ahora, en el comunicada enviado a ABC: «Mi mirada [en el concierto del Liceo] no estaba puesta sobre el formidable actor no sobre la persona interesante que es. Más bien iba dirigida a la reacción adocenada de las redes sociales. Anoche fue un triunfo glorioso, más que musical. Una noche de formidable comunión entre músicos y público».

Y a continuación se dirige a los supuestos ofendidos por sus palabras en el concierto: «Perdona si la ironía y el sarcasmo hieren tu moral y tus principios. Mi intención era ofender, pero con sentido del humor, que afortunadamente me sobra. No ofrecemos conciertos para Twitter, sino encuentros íntimos con el público que paga la entrada. Afortunadamente son miles y terminan felices. Hablar con libertad y con humor negro es un mandato ancestral de los judíos hijos de intelectuales de izquierda, como soy yo. No vengo a ofender a los catalanes, que siempre me tratan de maravilla».

«Los escándalos duran quince minutos»

El músico va más allá y aclara: «Si alguien se tomara la molestia de transcribir lo que digo en el escenario sería un escándalo. Los escándalos duran quince minutos. Una polémica global puede durar dos horas como máximo. La diferencia del monólogo coloquial, lo mismo que con una conversación de amigos, es que nos empleamos en la ironía y en el sarcasmo todo el tiempo. Así somos los argentinos del siglo XX: cultivamos la automofa y la ironía constante, no nos tomamos demasiado en serio el contenido de una conversación amigable, pero sí cuidamos el concepto, la honestidad y el idioma no prosaico».

Su comentario sobre Mortensen en Barcelona llega después de que Calamaro sorprendiera con su supuesto apoyo velado a Vox por encima de los «patriotas y reaccionarios» que para él representaban los cuatro partidos mayoritarios. Más tarde aclaró la confusión alegando que él no vota en España y que está «en el diálogo siempre amigable con todos los sectores». De la misma forma que ahora ha querido aclarar las reacciones que despertaron sus palabras sobre el actor anoche en el Liceo: «Con el gran actor universal Viggo Mortensen no tengo ningún drama, solo advierto de lo sencillo que es decir únicamente lo que la gente quiere escuchar o leer. Anoche fue un gran concierto, con entradas agotadas hace tres meses. Nos fuimos felices del Liceo», termina su carta.