El obispo de Lérida, ayer, entre los prelados de Barbastro
El obispo de Lérida, ayer, entre los prelados de Barbastro

El juicio por los «bienes de la Franja» agrava el pulso entre los obispos

El prelado de Lérida, en contra de las sentencias canónicas, niega las obras de arte a Aragón

ZaragozaActualizado:

Lejos de servir para acercar posturas entre los obispos de Barbastro (Huesca) y de Lérida, la primera sesión del juicio celebrado ayer por los «bienes de la Franja» acentuó el enfrentamiento legal y el pulso que mantienen por esa valiosa colección de 111 obras de arte que siguen retenidas en la capital leridana pese a las reiteradas sentencias canónicas que se dictaron hace más de diez años y que dieron la razón a Aragón en este litigio. Ayer, ante el tribunal de Barbastro que juzga el caso, el obispo de Lérida, Salvador Giménez, afirmó que 83 de esas 111 obras de arte son propiedad de esta diócesis catalana y que, por tanto, no deben ser devueltas a la de Barbastro.

Esta diócesis aragonesa las reclama desde hace 24 años. El Obispado leridano ni ha cumplido las sentencias canónicas ni el acuerdo firmado en 2008 en la Nunciatura de la Santa Sede en España. En él, la Diócesis de Lérida se comprometió a entregar de inmediato esas 111 piezas a Aragón, al reconocer que sus legítimas propietarias son 44 parroquias oscenses pertenecientes a la Diócesis de Barbastro-Monzón, tal y como habían sentenciado los tribunales canónicos.

Los reiterados incumplimientos han llevado a esa diócesis aragonesa a demandar judicialmente al Obispado ilerdense. Ayer arrancó el juicio, que hoy quedará visto para sentencia. En esa primera sesión comparecieron ante el tribunal tres obispos: los actuales prelados de Barbastro y de Lérida, Ángel Pérez y Salvador Giménez, y el obispo emérito de la diócesis barbastrense, Alfonso Milián.

Lo dicho ayer por el obispo de Lérida contradice lo que él mismo reconoció hace unos meses, en el acto de conciliación previo al juicio, cuando admitió que todas esas piezas eran de las parroquias aragonesas que las reclaman. Giménez justifica su radical cambio de criterio en una documentación que, supuestamente, avalaría que esas obras fueron adquiridas por la Diócesis de Lérida. Una documentación que, sin embargo, no se había exhibido hasta ahora –en los 24 años que ya dura este contencioso– y que tampoco consta en las sentencias canónicas, en las que intervinieron los altos tribunales vaticanos.

La «ley civil» catalana

Por su parte, tanto el actual obispo de Barbastro como su predecesor se mostraron sorprendidos con el nuevo argumento del prelado ilerdense. Subrayaron que, hasta ahora, todos los obispos de Lérida habían aceptado las sentencias canónicas y habían reconocido que los 111 «bienes de la Franja» son de Aragón.

Ayer, en el juicio, el obispo de Lérida se desmarcó de todas esas sentencias canónicas y subrayó la primacía de la «ley civil», en alusión a la normativa esgrimida por las autoridades catalanas para no devolver esa colección. Los «bienes de la Franja» están depositados en el Museo de Lérida, un consorcio controlado por la Generalitat y del que forma parte el Obispado ilerdense, junto con otras instituciones públicas catalanas.