Palacio de Longoria, sede de la SGAE
Palacio de Longoria, sede de la SGAE

José De Eusebio: «O la SGAE cambia de inmediato o asistiremos al final de la entidad»

Numerosos autores dicen «basta» a los intentos de la Rueda de las TV de copar el poder en la entidad

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Ayer fue un día largo en la SGAE. Un enorme revuelo sacudió la entidad por la mañana, cuando aparecieron para reunirse autores de diversos colectivos, en medio de los intentos de apartar al gaitero José Ángel Hevia de la presidencia tras dos semanas de «guerra civil» en el seno de la institución a la que el Ministerio de Cultura ha pedido intervenir judicialmente.

Según ha podido saber ABC, Antonio Onetti y Fermín Cabal solicitaron la reunión con Hevia. También estaban convocados Teo Cardalda, Fernando Illán, los hermanos Valderrama, el músico Carlos Duque e Iván García Pelayo, como asesor. Onetti, guionista del colegio Audiovisual, y Cabal, del colegio de Gran Derecho, representan al colectivo ADA, con 13 votos en la junta directiva. Y llegaron dispuestos a negociar con esa ventaja.

Pero salvo Hevia e Illán –y Cardalda que se sumó una vez comenzada la reunión– los demás autores reunidos no son miembros de la junta. Los empleados de la SGAE no daban crédito. ¿Qué hacían todos ellos allí? A puerta cerrada, sin luz ni taquígrafos, negociaban una salida a la crisis de la entidad. Más bien negociaban la sucesión de Hevia.

«¿Por qué no en un bar?»

«Si era una reunión para pactar votos, como parecía, no debían celebrarla en la entidad». «¿Por qué no se fueron a un bar?», comentan muchos autores. Allí, según ha podido saber este diario, se puso sobre la mesa la oferta de Onetti y Cabal: ahorrar a Hevia el trago de una moción de censura, siempre traumática en la SGAE, a cambio de que él y los músicos que le auparon –muchos de ellos de la llamada Rueda de las TV– convirtieran a Onetti en el nuevo presidente. ¿Y si no?

Los músicos lo rechazaron. «Se han autocrucificado», dicen con estupor otros miembros de la junta. De los músicos que apoyan a Hevia desde el pasado noviembre, 14 han sido señalados por una comisión deontológica por «conflicto de intereses» en su desempeño como miembros de la junta por pertenecer a la Rueda y recibir grandes pagos de las cadenas por la música nocturna. Esa práctica llevó a la Audiencia Nacional a investigar la «trama fraudulenta» dirigida por las editoras de las cadenas, sobre todo AtresMedia, según el sumario que investiga ese tema en la Audencia Nacional.

Se da la circunstancia de que Antonio Onetti es guionista de varias producciones de Antena 3, lo cual causó una inmediata desconfianza entre los socios de la SGAE ante este movimiento negociado de manera subrepticia, sin el resto de la Junta Directiva reunida formalmente. «Si quiere ser presidente, que vote por la moción de censura y que luego se proponga para que le votemos. Pero esto...» Los junteros de la SGAE no daban crédito, les costaba comprender lo sucedido. Máxime cuando supieron que, al acabar la reunión, Hevia preguntó al secretario general –a quien llevaba semanas sin mirar a la cara después de un bronco intento de destituirle– qué decían los estatutos sobre su posible dimisión.

De las frases que salieron de la reunión y se comentaban ayer alguna, de crédito dudoso, afimaba que «Onetti es el presidente que quire el PSOE». Allí mismo fue negado. El partido del Gobierno ha pedido a la Audiencia Nacional que intervenga la SGAE. Los autores creen que si no cambian las cosas radicalmente todo sucedrá muy rápido.

Aparte de esos 13 votos de ADA, en la SGAE ya hay 5 cartas presentadas –alguna más vendrá en las próximas horas– para pedir la moción de censura a Hevia desde que hace una semana Clifton Williams decidió retirarle su apoyo desde el colegio de Editores.

Otros candidatos piden cambio

Sin jugar entre bambalinas y sin la ventaja de los 13 votos asegurados, otros candidatos, como Pilar Jurado, José de Eusebio y Juan José Solana, aspirarían a crear una nueva mayoría, y aportarían algo muy necesario: el aire fresco, al no tener vinculación ninguna con la Rueda ni los sumarios de la Audiencia. Pero, según comentan, Onetti no quiere hablar de ello, y prefería hacer valer sus 13 votos en un pacto secreto.

Pilar Jurado afirma: «No tengo peajes. Creo en la SGAE más allá de lo que he visto allí, hay creadores con ganas de cambiar cosas. Es consciente de que la batalla aún sin resolver es entre los editores de las TV y las multinacionales. «Es el momento de comprometerse. Ya no es momento de tibiezas ni de cobardes. Nos van a intervenir. Hay que pensar en los autores a los que representamos y dejarse de intereses oscuros. O estas en un lado o estás en otro».

José de Eusebio, por su parte, afirma: «Hay que hacer algo. Con lo sucedido hoy [por ayer], lo de la intervención va a ir rapidito. El enemigo de SGAE no puede ser el mundo mundial. Si SGAE no hace algo de manera inmediata asistiremos a los últimos días de la entidad como la conocemos.»