El pequeño pero letal Moros intrepidus
El pequeño pero letal Moros intrepidus - JORGE GONZALEZ

Hallan a «presagio de la fatalidad», el dinosaurio que anticipó al rey tirano

Este pequeño tiranosaurio, que vivió hace 96 millones de años en América del norte, era un depredador formidable que agotaba a sus presas

MadridActualizado:

Un equipo de investigadores ha descubierto una nueva especie de pequeño tiranosaurio que vivió hace aproximadamente 96 millones de años en el exuberante entorno de lo que hoy es Utah (EE.UU.). Ha sido bautizado con el sonoro nombre de Moros intrepidus, que significa «presagio de la fatalidad», ya que es el tiranosaurio cretácico más antiguo descubierto en América del Norte, el que anticipa la llegada del más poderoso y temido de todos ellos, el famoso T. rex.

«Con una combinación letal de fuerzas de mordida, visión estereoscópica, tasas de crecimiento rápidas y tamaño colosal, los dinosaurios tiranos reinaron sin oposición durante 15 millones de años antes de la extinción de finales del Cretácico, pero no siempre fue así», explica Lindsay Zanno, paleontóloga de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, jefa de paleontología del Museo de Ciencias de Carolina del Norte y autora principal de un artículo que describe la investigación publicada en la revista «Communications Biology». «Al principio de su evolución, los tiranosaurios cazaban a la sombra de linajes arcaicos como los alosaurios, que ya estaban establecidos en la parte superior de la cadena alimentaria», apunta.

En América del Norte han sido encontrados tiranosaurios primitivos de tamaño mediano que datan del Jurásico (hace unos 150 millones de años). Por el Cretácico, hace unos 81 millones de años, estas bestias ya se habían convertido en los enormes e icónicos depredadores que conocemos. El registro fósil entre estos períodos de tiempo ha sido una pizarra en blanco, lo que impedía a los científicos contar los primeros capítulos de la historia detrás del ascenso de los tiranosaurios. «Cuándo y con qué rapidez los tiranosaurios pasaron de ser los feos del baile a convertirse en los reyes de la fiesta es algo que se han preguntado los paleontólogos durante mucho tiempo», dice Zanno.

Excepcionalmente rápido

La única forma de resolver el problema era encontrar nuevos fósiles que arrojaran luz sobre el asunto, así que la aparición de dientes y una extremiedad trasera del nuevo tiranosaurio fueron todo un regalo. ¿Y qué dicen esos fósiles? Para empezar que Moros es pequeño: apenas ronda el metro de altura en la cadera, aproximadamente el tamaño de un ciervo mulo moderno. Zanno estima que el ejemplar tenía más de siete años cuando murió, y prácticamente ya había crecido.

Al mismo tiempo, Moros era ligero y excepcionalmente rápido. «Estas adaptaciones, junto con las capacidades sensoriales avanzadas, son la marca de un depredador formidable. Podría fácilmente haber agotado a sus presas, evitando la confrontación con los principales depredadores de la época».

Aunque estos tiranosaurios cretáceos más tempranos eran pequeños, sus especializaciones depredadoras delatan que ya estaban preparados para aprovechar las nuevas oportunidades que trajeron el incremento de las temperaturas, el aumento del nivel del mar y la reducción de los rangos de los ecosistemas a principios del Cretácico Tardío. «Ahora sabemos que les tomó menos de 15 millones de años llegar al poder», dice Zanno.

Los huesos del nuevo dinosaurio también han revelado el origen del linaje de T. rex en el continente norteamericano. Cuando los científicos colocaron a Moros dentro del árbol genealógico de los tiranosaurios, descubrieron que sus parientes más cercanos eran de Asia. « T. rex y sus famosos contemporáneos, como Triceratops, pueden estar entre nuestros iconos culturales más queridos, pero debemos su existencia a sus intrépidos ancestros que emigraron desde Asia al menos 30 millones de años antes», indica Zanno.