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Una mujer salva a su hijo de morir ahogado al atragantarse con una palomita en Gijón

La madre le practicó la maniobra de Heimlich, «que había visto en un vídeo por internet»

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Un niño de diez años estuvo a punto de morir ahogado tras atragantarse con una palomita el pasado miércoles en los cines de La Calzada, en Gijón. La inmediata intervención de su madre, que lo sacó urgentemente de la sala de proyección y le practicó «como pudo» la maniobra de Heimlich, le salvó la vida. Los hechos ocurrieron al inicio de la sesión de las seis y media de la tarde. El pequeño y su madre se preparaban para disfrutar de la película 'Los Vengadores', algo por lo que el niño esperaba «desde hacía días». Pero todo se truncó en unos pocos segundos. El chaval, ya sentado en su butaca y con un bol de palomitas, comenzó a toser de manera insistente y se llevó las manos a la altura de la garganta, intentando alertar de que «no podía respirar». Lo cuenta El Comercio.

Sin luz en la sala (la película había empezado), la madre no sabía muy bien lo que estaba pasando, así que lo sacó fuera. Allí fue donde se dio cuenta de que «su hijo se estaba ahogando», cuentan testigos de los hechos. La mujer le practicó la maniobra de Heimlich, recomendada para este tipo de situaciones de atragantamiento. Alguna vez «la había visto en vídeos por internet». Así que cogió al niño, lo abrazó por detrás, cerró su puño y comenzó a presionar con la otra mano a la altura de la barriga hacia arriba. Tras unos segundos que parecieron eternos, el niño tosió fuerte y comenzó a respirar. «No fue una maniobra del todo correcta, pero lo suficiente para desatragantar al pequeño», señalaron fuentes cercanas al caso.

Hasta los cines de La Calzada se desplazaron cuatro dotaciones de policía, además de la UVI móvil del SAMU, que comprobó que el niño, pese a la situación de riesgo que había vivido, se encontraba estabilizado, «hablaba y respiraba más o menos bien». Fue trasladado de todas formas al Hospital de Cabueñes, donde quedó ingresado.

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