El niño británico Ashya King junto a su madre
El niño británico Ashya King junto a su madre

La terapia de protones no ha demostrado un mayor beneficio en supervivencia

Más precisa y menos tóxica; así es el tratamiento que podría recibir el niño británico Ashya King para su tumor

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Ashya King ya se encuentra en el hospital infantil de Motol, en Praga. Mañana será reconocido en el Proton Therapy Center (PTC), centro donde se le podría aplicar una radioterapia especial o terapia de protones. En el mundo hay cerca de 30 centros donde se aplica está innovadora terapia, la mayoría en EE.UU. y Japón. Uno de ellos es el MD Anderson de Houston, pionero en esta técnica desde 2006 y cada año trata a 40.000 pacientes. La doctora Natalia Carballo, jefe del servicio de Oncología Radioterápica de MD Anderson Cancer Center Madrid, explica a ABC algunos aspectos claves de este tratamiento.

¿Qué es?

La terapia de protones es un tipo de radioterapia avanzada que utiliza un haz de protones para aplicar radiación directamente al tumor, destruyendo las células cancerosas sin afectar el tejido sano circundante y otras áreas críticas y órganos vitales. Con la radioterapia convencional, los haces de rayos X atraviesan tanto tejidos sanos como cancerosos, destruyendo todo lo que se encuentre en la trayectoria del haz. Los tejidos cancerosos resultan dañados, pero también el tejido sano que los rodea. En consecuencia, los médicos deben limitar las dosis de radiación tradicional a fin de reducir al mínimo los efectos perjudiciales para los tejidos normales próximos al tumor.

¿Qué ventajas ofrece?

La terapia de protones permite aplicar poderosas dosis de radiación directamente en el tumor, con poco daño para el tejido sano circundante. Esto es especialmente importante cuando se tratan áreas cercanas a órganos vitales, como los pulmones, o tumores cercanos al ojo, el cerebro o el esófago, y también cuando se tratan cánceres en niños, cuyos cuerpos aún están creciendo y desarrollándose.

Ahora bien, es preciso señalar que no ha demostrado una mayor supervivencia frente a otras técnicas; es decir, logra un control local del tumor, aunque tampoco ha sido posible hacer ensayos aleatorizados en términos de supervivencia y los que se ha hecho han sido en fase II (toxicidad y tolerancia).

¿Quién puede ser tratado?

Es más idóneo en pacientes con tumores que se localizan cercanos a estructuras vitales. Las indicaciones establecidas para el tratamiento de protones son tumores cerebrales, tumores pediátricos, tumores de cabeza y cuello, tumores de pulmón, y tumores de próstata. Lo mejor es que sean la primera opción para el paciente.

¿Cuánto cuesta?

Depende mucho del paciente y del tumor. Cuando empezó el precio oscilaba entre los 100.000 y 200.000 dólares pero actualmente, debido a la mayor oferta, su coste oscila entre los 90.000-200.000 euros por paciente. (Hay que tener en cuenta que mientras que un equipo de radioterapia normal cuesta entre unos 4 y 8 millones de euros, el de uno de protones puede llegar a 200 millones).

¿Tienen acceso a este tratamiento los pacientes españoles?

En España no hay ningún centro que utilice este tipo de radioterapia, pero en algunos casos, como en tumores como el cordoma o los condrosarcomas de base del cráneo y columna, se derivan los pacientes a centros en Francia o Suiza.