Es Noticia

First Dates La estrambótica opinión sobre el reggaeton de un comensal de «First Dates»

Vicenc, un amante de la música, dijo esperar que la ONU «prohíba el reggaeton en cinco años»

Vicenc y su pareja en «First Dates» tenían gustos musicales irreconciliables
Vicenc y su pareja en «First Dates» tenían gustos musicales irreconciliables - CUATRO
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

A Carlos Sobera y los suyos se les acumula el trabajo. Decenas de solteros llaman a diario a las puertas de «First Dates» con la esperanza de que en «el restaurante del amor» también ellos tendrán suerte. «Este no es un restaurante cualquiera», recuerda siempre Sobera al empezar el espacio de Cuatro. Como viene siendo habitual, «First Dates» no defrauda a la hora de mostrar al espectador lo más granado de la sociedad española. El aficionado al formato sabe que no sabe lo que puede esperarse de una cita de «First dates»: los seres más diversos y extravagantes que pueblan nuestro país se dan cita, y nunca mejor dicho, en el programa de Sobera.

Estrenaron la noche Iker y Arkaitz, dos gemelos vascos de 26 años, los dos músicos, y allí llegaron con sus trompetas al restaurante. Pidieron un pacharán al llegar la barra, pero no se dieron cuenta de que no estaban en su pueblo de Vizcaya y tuvieron que conformarse con una caña. Los dos se lamentaron de la escasa suerte que habían tenido en el amor, y llegaban con condiciones muy similares: querían una chica vasca, que hablase en euskera y a la que le gustase la música.

A Arkaitz le tocó cenar con Tamara, una madrileña de 26 años amante del hip hop. En un principio la conversación fue muy renqueante, ya que los dos muy tímidos. No obstante, su común afición por la música les sirvió para romper el hielo y poder hilvanar una charla animada. Para Iker llegó Fátima, una camarera donostiarra de 25 años con la que tuvo muy buenas vibraciones desde el comienzo. No obstante, también ellos eran tímidos y hubo algún momento de silencio tenso debido al nerviosismo.

Justo después llegarn Vicenc y María, dos mallorquines cuarentones que se ganaban la vida como peluqueros. Ella, en su presentación, dijo identificarse «con Wonder Woman, porque es una mujer cañera, como yo lo soy». Él parecía bastante más tranquilo, aunque eso no fue obstáculo para que tuviesen una cita animada. También ellos hablaron de música, pero en este caso las diferencias eran casi insalvables. Vicenc es todo un melómano al que le gusta escuchar rock y pop alternativo: The Smiths, Talking Heads...«No tengo ni flowers de esos grupos que escuchas...A mi me gusta más el "chinpun chinpun". Vamos, el reggaeton». Vicenc dijo no tener ningún inconveniente en estar con alguien a quien le gustase el reggaeton, pero añadió que «espero que la ONU lo prohíba en cinco años como máximo». Al final, aunque él sí quiso darle una segunda oportunidad a la reggaetonera, ella alegó que «no había chispa» y cada uno se marchó por su lado.