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Amazon «Good Omens», un Apocalipsis tan caótico como británico

Michael Sheen y David Tennant lideran la adaptación televisiva de la novela de Neil Gaiman y el fallecido Terry Pratchett

David Tennant y Michael Sheen
David Tennant y Michael Sheen - Amazon
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Si había algo en apariencia más complicado que la alianza entre un ángel y un demonio era lograr llevar a buen puerto la adaptación televisiva de «Good Omens» («Buenos presagios»), un clásico de la literatura fantástica de los noventa firmado a cuatro manos entre dos genios del género: Neil Gaiman y Terry Pratchett. Terry Gilliam y Terry Jones, dos Monty Phyton, intentaron sin éxito llevar a la pequeña pantalla la historia de dos representantes de Dios y Satán en la Tierra que, encariñados con la humanidad y los placeres mundanos, empiezan a colaborar para evitar el Apocalipsis. Pero tras la muerte de Pratchett en 2015, Gaiman pasó de «novelista en excedencia a showrunner» para cumplir el deseo de su amigo. El resultado, la serie «Good Omens», ya se puede disfrutar en Amazon Prime.

«Recuerdo que Terry me dijo que si alguien adaptaba nuestra novela debía ser yo. Empecé a escribir el primer guión al volver de su funeral, cuando nada era divertido», confiesa Gaiman, que dejó un sillón vacío como homenaje a su amigo durante la presentación de la serie en Londres la pasada semana. «La mayor diferencia entre escribir el libro y la serie fue hacerlo sin Terry. Cuando hicimos la novela, si me atascaba o tenía una ocurrencia brillante se lo mandaba a Terry en un disquete. Pasábamos una o dos horas diarias al teléfono bromeando y hablando sobre el libro. En los guiones le eché de menos en todo eso. Hacer la serie ha sido como una vacuna. A veces llamaba a Rob Wilkins (su antiguo asistente), su representante en la Tierra», contó el guionista.

Cuando comenzó a reinventar «Good Omens», Gaiman ya sabía que quería contar con su amigo Michael Sheen («Masters of sex») para el proyecto. Él es el pulcro ángel Aziraphale. Su némesis es David Tennant («Dr. Who»), el diablo Crowley, que camina con aires de Mick Jagger. «No tenía una influencia tan consciente. A veces es como una escultura, el personaje emerge», cuenta Tennant. «Sobre todo a partir del guión, el libro y el vestuario», apunta su compañero. Pero el reparto incluye otro buen puñado de estrellas: Frances McDormand y Benedict Cumberbatch (Dios y Satán, respectivamente), Jon Hamm(«Mad Men»), Adriá Arjona, Michael McKean, Miranda Richardson y Josie Lawrence, entre otros.

Muy británica

Aunque Tennant y Sheen no se conocían, tienen una química envidiable en esta historia que, según sus responsables, tiene hoy «más vigencia» que en los noventa. «Estos dos ya no representan a su gente, ni uno es tan malo ni el otro es tan bendito. Son profundamente humanos y han aprendido a comprenderse», subraya Tennant. «El ser humano cuenta historias para entender su existencia, Esta obra hablaba del final del mundo cuando parecía lejano y hoy casi lo podemos oler», añade el actor. «Autores como Douglas Adams y los Monty Phyton redimensionan temas épicos a una escala humana. Y eso es algo muy británico», sentencia Sheen. Como el humor de «Good Omens», a ratos irónico y otras veces absurdo. Pero siempre disfrutable.