Caso Eva Blanco: pruebas masivas de ADN en Algete 17 años después de un crimen
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Caso Eva Blanco: pruebas masivas de ADN en Algete 17 años después de un crimen

La Guardia Civil cita a decenas de los 2.000 varones que se prestaron voluntarios y que la anterior juez vetó

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Cuando apenas faltan tres años para que prescriba el caso, la investigación para esclarecer el asesinato de la joven de Algete Eva Blanco anda por muy buen camino. Como adelantó en su día ABC, la actual juez de Instrucción número 4 de Torrejón de Ardoz, que es la que lleva el asunto, decidió dar un paso fundamental y casi histórico: permitir que se abrieran las urnas con los nombres de los más de 2.000 hombres del pueblo que se ofrecieron voluntarios para someterse a pruebas de ADN. Ya se han hecho decenas de esos exámenes.

El permiso judicial llegaba como agua de mayo para la familia y los residentes de la localidad, pero también para la Guardia Civil: Eva Blanco es el caso más enquistado de su historia reciente en Madrid, y eso que cuentan con el perfil genético del asesino... Pero falta la otra pieza del puzle, otro resto biológico con el que cotejarlo.

De ahí que en noviembre de 1999, el alcalde de entonces emitiera un bando solicitando a los alrededor de 5.000 vecinos varones de Algete que se sometieran a un examen voluntario de ADN. Un total de 2.013 dieron su visto bueno por escrito, pero sus nombres quedaron durante más de 14 años sellados bajo unas urnas, con llave.

La juez que entonces dirigía el caso consultó a la Fiscalía de Madrid, que no apoyó la iniciativa popular, pese a su capital importancia. El argumento fue que podía ser inconstitucional y, pese a su voluntariedad, atentar contra el derecho a la intimidad.

Ahora es otra juez la que ocupa la plaza y ha tomado las riendas del asunto de manera mucho más decidida. Autorizó la prueba masiva y desde octubre los investigadores de Homicidios están citando a vecinos que se inscribieron en la iniciativa. Se hizo una primera criba de 50, en función de los datos que se manejan en la investigación. Las llamadas a las dependencias del Instituto Armado siguen produciéndose y hay esperanzas en conseguir resultados.

Lo más lógico es que entre esos 2.013 voluntarios no se encuentre el asesino, por razones evidentes. Pero sí caben otras posibilidades interesantes: que gente sobre la que los funcionarios policiales tengan sospechas no estén en ese listado (que también ha permanecido en todo este tiempo oculto dentro de las urnas), lo que podría reforzar la línea de investigación sobre ellos.

Pero también que algún familiar del criminal se inscribiera, sin saber que alguien de su sangre es el culpable, y la coincidencia genética «pite» en la base de datos.

Restos de semen

Eva Blanco tenía 16 años cuando la mataron la madrugada del 19 al 20 de abril de 1997. Su cadáver fue hallado en un tramo en obras de la carretera M-100, que une Algete con Cobeña. A 7 kilómetros de su casa y con 19 puñaladas en la parte posterior de su cabeza y la espalda. Utilizaron una navaja de entre 8 y 10 centímetros de hoja.

Esa noche llovió mucho. Por eso, el cadáver parecía como «si lo hubieran lavado», sin rastro de ADN, una técnica científica aún en ciernes y sin los avances actuales. Sí se encontraron vestigios de semen en su ropa interior, y esa es la prueba fundamental que ahora se intenta cotejar con los análisis de los vecinos.

Entre 1997 y 2013, la Guardia Civil investigó a 1.503 personas y realizó el cotejo del ADN de 208 varones de Algete y sus alrededores. Se ha investigado a vecinos del pueblo con antecedentes, que hubisen sido multados por posesión de armas e incluso a presos que esos días gozaran de permisos penitenciarios.